Elecciones 2023: la conjura de la sensatez
La veda electoral arranca con las mismas tensión e incertidumbre que marcó el final de las campañas.
Lejos de traer un respiro, la veda electoral que comienza este viernes a las 8, parece venir como una pausa de reflexión amañada y cuyo trazo probablemente se extienda hasta el mismo instante en que se inicien los comicios, 48 horas después.
El sentido de dar un respiro para que la ciudadanía reflexione no parece estar ayudado por las sospechas de fraude avivadas por la fuerza política de Javier Milei que introdujo una práctica inédita en 40 años de democracia que consiste en no abastecer a la Cámara Electoral con la cantidad suficiente de boletas con el argumento de que corren riesgo de ser robadas o destruidas.
La desconfianza libertaria no parece tener asidero aun cuando suelen detectarse algunas picardías en los cuartos oscuros que, sin embargo, no han puesto en riesgo la seguridad de los comicios, al menos hasta ahora.
La rara sospecha del sector de Milei respecto del trabajo de Gendarmería Nacional, tampoco contribuye a generar un marco propicio para alentar a la gente a que vaya a votar tranquila.
El diario del lunes dirá si estas conjeturas tenían asidero o si, en cambio, se lanzaron con la intención de embarrar la cancha.
El ejercicio democrático viene en franca consolidación en el país desde la llegada de Raúl Alfonsín al poder, sin embargo, azuzar al miedo con prácticas de dudosa factura vendrán a poner a prueba nuevamente un sistema del que el eventual nuevo oficialismo no muestra estar convencido.
En todo caso, el pronóstico extendido de la meteorología política no parecería augurar una atmósfera más estable luego de tantas ráfagas de inestabilidad.
Solo la cordura y la sensatez podrían conjurar las tormentas latentes del horizonte.
Te puede interesar...










