Las familias de los estudiantes de 7° grado de la Escuela N° 26 de Villa El Chocón habían comenzado a pagar el viaje de egresados de sus hijos el año pasado, y esperaban con ansias que llegara el día en que todos juntos emprendieran camino hacia a Villa Carlos Paz, pero nunca hubieran imaginado que varios de ellos se iban a enfermar, iban a tener una muy mala atención e incluso que a su regreso iban a quedar internados por deshidratación y bronquiolitis.
Verónica Osorio es una de las mamás que aún no sale del asombro y del enojo por lo mal que la pasó su hijo. Desde el segundo día del viaje el niño de 12 años se empezó a sentir mal y hasta el final del paseo se la pasó en la habitación, donde de a poco iban quedando otros de sus compañeros.
La experiencia empezó mal desde el principio, cuando llegó el micro a Villa El Chocón que se iba a llevar a sus hijos bajaron dos hombres que ni se presentaron, las familias no supieron nada de parte de la empresa de cómo iba el viaje y ni siquiera se enteraron cuando llegaron a destino.
El viaje de egresados para el olvido comenzó el 30 de octubre, el micro de la empresa Astro subió además a estudiantes de una escuela de Centenario y otra de Cipolletti. Según relataron las madres, en una de esas paradas subió una niña que se sentía enferma y que incluso vomitó durante el viaje.
"No nos podíamos comunicar con nuestros hijos, íbamos sabiendo un poco de ellos cuando alguno le enviaba un mensaje a su familia. Pero el encargado no nos atendía. Una mamá de nuestra escuela viajó de acompañante y finalmente me pude enterar por ella que me hijo estaba enfermo pero me aclaró que lo estaban atendiendo", relató Osorio a LMNeuquén.
Su hijo estaba decaído, con dolor de cabeza y con mucha fiebre. En ese mismo estado fueron cayendo al menos la mitad de los chicos, y la otra también sufría por ver a sus compañeros en cama.
Osorio contó que en uno de los mil intentos para hablar con su hijo logró hacerlo y que el niño le contestó que no la atendía desde su teléfono porque se sentía muy mal, con dolor de garganta, de cuerpo y muy cansado. "Por ahora solo me dijeron que me bañe para que me baje la fiebre y que me quede en cama", le dijo el nena a su mamá.
La mamá denunció que aunque su hijo estaba enfermo, al igual que otros estudiantes, "los obligaban a bajar al comedor para comer porque no les llevaban comida ni agua a la habitación".
"No disfrutaron nada, los chicos siguieron enfermos, esa fue la única vez que pude hablar con él por teléfono. El domingo mandan un mensaje diciendo de que habían salido a las 14 y que calculaban llegar a las 8. Pero llegaron un rato más tarde porque el chofer se pasó de largo y tuvieron que volver", explicó la mamá.
Loriela Giordanella es otra de las mamás de este contingente, quien contó a LMN que si bien su hija llegó muy cansada no lo hizo en el mal estado de salud que llegaron varios de sus compañeros. Pero esta nena le contó a su familia que cuando salían de excursión "no les daban agua", que la "comida en el hotel estaba fea, milanesas viejas" y que "nunca le cambiaron las sábanas ni los toallones en toda la estadía".
Regreso
Cuando las familias recibieron a sus hijos los vieron a todos cansados, algunos con fiebre, la mamá que había ido de de acompañante también estaba muy enferma y se retiró enseguida a su casa. Al rato fueron al menos 10 de los estudiantes quienes llegaron al Hospital de Villa El Chocón alarmados por su situación de salud.
El hijo de Osorio y otro de sus compañeros quedaron internados el diagnóstico fue "deshidratación" e "Bronquiolitis", ambos fueron dados de alta pero aún siguen enfermos. "Si estos chicos seguían viajando en ese estado un par de kilómetros más les podría haber dado un paro cardíaco por el estado avanzado de deshidratación que tenían", contaron las mamás que les dijeron los médicos de Villa El Chocón.
De a poco los padres y madres se comenzaron a comunicar entre ellos y supieron que la misma suerte pasaron los otros estudiantes de Cipolletti y Centenario e incluso les dijeron que otro estudiante "aún está internado". "No me lo cuidaron, mi hijo llegó con 4 kilos menos, le hacia baños para bajarla la fiebre y se le veían las costillas, todo fue un horror, esto no va a quedar así, nunca nos llamaron de la empresa para preguntarnos cómo estaban los niños, lo tuve con oxígeno y suero", aseguró.
"Nos estamos organizando para hacer una denuncia a defensa del Consumidor, también queremos denunciar a la empresa en Turismo. No queremos que ningún chico pase lo que pasaron los nuestros", afirmó la mamá.
Giordanella contó que trabaja en el Hospital de Villa El Chocón, y aunque su hija no llegó en el estado de sus compañeros, pudo ver porque estaba trabajando ese día que al menos "llegaron 10 niños a atenderse, todos deshidratados". "Los chicos viajaron toda la noche con fiebre en el colectivo y no les dieron ni agua. No nos podíamos comunicar. Mi hija me contó que en el hotel el arroz tenia gusto a lavandina, que los levantaban a las 6 de la mañana y no paraban en todo el día. Creo que eso influyó también en el estado físico de los chicos, que a los enfermos los tenían aislados en una habitación y se quedaban solos cuando el resto salía de excursión, unos días los cuidaba la mamá acompañante pero después ella también se enfermó", relató.
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