Hace 9 años los neuquinos se sumaron al cacerolazo nacional en contra del gobierno de Mauricio Macri repudiando el tarifazo de los servicios de gas y electricidad, los despidos y las políticas económicas que comenzaron a implementarse a principios de año.
El 14 de julio de 2016 unas 2.000 personas marcharon por la Avenida Argentina. Cerca de las 20 comenzaron a sonar los golpes de ollas y sartenes, los silbatos, las matracas y los bombos en los alrededores del monumento a San Martín, que permaneció vallado por la Municipalidad de Neuquén para evitar posibles ataques vandálicos. A medida que pasaban por el lugar, los autos se sumaban al reclamo haciendo sonar sus bocinas, según relatan las crónicas de la época.
Organizaciones como la CTA, el PTS, Patria Grande y Nuevo Encuentro confluyeron con los ciudadanos, que se fueron sumando a la protesta a medida que la columna marchaba hasta el monumento Centenario.
“Marchamos para visibilizar una problemática que aparentemente para el gobierno nacional no existe”, señaló el entonces diputado nacional del FPV, Darío Martínez, respecto del tarifazo.
Las protestas habían comenzado en febrero con el servicio eléctrico, que en algunos casos vio un incremento de hasta el 600 por ciento. Luego le siguieron aumentos en otros servicios públicos.
En el obelisco de Buenos Aires, en Córdoba, Mar del Plata y varias localidades del país, multitudes se agruparon en las plazas para protestar contra el aumento de tarifas. La convocatoria a través del hashtag #Ruizado se hizo extensiva en las redes sociales. Es la primera marcha nacional en contra del presidente Mauricio Macri, movilizada por varios sectores políticos afines al kirchnerismo y agrupaciones sociales en contra de la política económica que había comenzado a implementar.
Ese año la inflación acumulada en la Argentina alcanzó el 23,9%, mientras que el dólar cotizaba a 8,12 pesos.
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