Antes se los encontraba en el Valle Medio y los cazadores los buscaban en medio de los montes. Ahora están en las chacras de la zona.
Para quienes practican la caza deportiva, ya no hace falta ir a un coto alejado, en algún campo perdido, ni pagar miles de pesos para obtener el trofeo que muchos desean: un jabalí padrillo con unos colmillos enormes. Aunque parezca mentira, los imponentes cerdos salvajes están en el Alto Valle, a pocos metros de la vera de la Ruta 22, en Allen y Fernández Oro, y cada vez son más.
En los últimos días cazadores le dieron muerte a un jabalí que estaba generando un caos en la zona rural de Allen, a unos 700 metros de la Ruta 22, a la altura del kilómetro 1.200. El padrillo lideraba una piara que arrasó con hectáreas completas de plantaciones, destruyendo todo a su paso.
Desde hace unos años atrás los jabalíes comenzaron a cruzar el río Negro, en Allen y otras zonas del Alto Valle, primero llegando hasta las islas para alimentarse y luego hasta las zonas de chacras. Los chanchos se ven atraídos, especialmente, por la diversificación que tuvo el suelo fértil con las nuevas plantaciones de maíz forrajero y las huertas que – casi en su totalidad – trabajan los inmigrantes bolivianos. Van osando el suelo con toda la potencia que tienen y dejan cuadros completos como si hubieran sido arados.
“Cada vez son más y en un par de noches te pueden hacer un desastre total. Antes había pocos y casi ni cruzaban el río Negro. Se alimentaban de raíces, a lo sumo en las islas. Ahora cruzan y lógicamente que prefieren comer frutas, maíz y verduras. Son imparables”, señaló un chacarero de Allen que fue consultado por LM Cipolletti y al que en varias oportunidades los jabalíes le provocaron destrozos que tuvo que lamentar con miles de pesos de pérdidas.
Generalmente los chanchos llegan hasta la zona de chacras en la madrugada, cuando nadie los ve. El gigantesco barraco que fue cazado recientemente en Allen quedó en la mira de cazadores apostados, que lo estuvieron esperando durante horas, en medio de la madrugada.
Hace poco un conocido chacarero de Allen, que tiene chacra en Fernández Oro, mostró la sorpresiva parición de lechones mestizos, cruza con jabalí. El productor dejó su chancha suelta entre los frutales y cuando nadie lo advirtió, un jabalí terminó sirviéndola. Esperaba lechones blancos pero nacieron pardos, cría de un jabalí.
Te puede interesar...










