Marcelo Rucci, presidente de la lista Azul y blanca del MPN, difundió una carta con críticas a los azules Jorge Sapag y Omar Gutiérrez sin siquiera nombrarlos.
La agrupación de los petroleros que talla en la interna del MPN salió a pedir cabezas y nuevos rumbos dentro del partido provincial. En una carta difundida este viernes, el secretario general de Petroleros, Marcelo Rucci, a la vez presidente de la agrupación Azul y Blanca del MPN, plantea reproches a Jorge Sapag y Omar Gutiérrez.
Sin siquiera nombrarlos, Rucci pide los dos últimos gobernadores de Neuquén que "den un paso al costado" de cara a la renovación que, considera, se impone en el MPN luego de la durísima derrota del 16 de abril frente a un hijo pródigo, como Rolando Figueroa. Luego, el partido provincial no fue capaz de quedarse con alguna de las dos bancas en juego en Diputados de la Nación.
"Quienes nos trajeron hasta este punto deben dar un paso al costado y se deben convocar de manera urgente a elecciones de renovación. Debemos recuperar la voz de todos y esa historia que nos hizo grandes. El Movimiento Popular neuquino es de la gente", escribió Rucci.
La facción petrolera está convencida de que el MPN es víctima de una "enfermedad", a juzgar por los resultados de las últimas elecciones provinciales y nacionales celebradas en Neuquén.
"Es evidente que el sistema de conducción está agotado y sin respuestas", remarca Rucci de entrada en su carta sobre la situación de la fuerza política que acaba de perder por primera vez una elección por la gobernación tras sesenta años de vida.
El petrolero cuestiona la "apropiación" del MPN por parte de "un grupo de dirigentes", en clara alusión a los conductores del sector Azul, que son Sapag y Gutiérrez. El partido quedó "herido de muerte", considera el dirigente de la lista Azul y blanca, fundada por el sindicalista Guillermo Pereyra para incidir desde el Sindicato Petrolero en la vida política de la provincia a través del partido provincial.
Rucci acusa a los azules de privilegiar sus intereses sobre los de la provincia y los del partido. Al mismo tiempo, cuestiona fuerte a la gestión provincial de los gobiernos de Sapag y Gutiérrez, durante los cuales se vio "resentido su sistema de salud, de educación y desarrollo económico de la provincia".
En su carta, Rucci culpa al gobernador y su antecesor de practicar "'dedismo' y arreglos oscuros que solo buscaron privilegiar su posición sin importar el afiliado y la comunidad en general".
El petrolero esgrime una consigna sin lugar a matices si es que el MPN no quiere dejar de existir: "Debemos renovar nuestra dirigencia si no queremos desaparecer".
Luego plantea que "hay que salir del medioevo", adonde dice que la conducción actual del MPN llevó al partido provincial en los últimos años. Analiza Rucci que el MPN está en riesgo de desintegración, basado en lo cual hace un llamado al rescate del partido como "la herramienta que le permitió a Neuquén ser la provincia con mejor calidad de vida".
Sostiene, además, que "la voluntad popular se debe expresar siempre a través de un partido político sólido y dinámico. Por eso ante este escenario de desintegración debemos fortalecer la herramienta que nos permitió que Neuquén sea la provincia argentina con mejor calidad de vida, una tierra de oportunidades para las familias, de crecimiento y desarrollo".
La facción petrolera del MPN ya hizo acuerdos con Comunidad, el partido que formó Figueroa para ir por la Gobernación por fuera de la estructura del MPN, en la que se desarrolló como dirigente provincial. Figueroa apoyó la reelección de la intendenta de Rincón de los Sauces, Norma Sepúlveda, delfín de la agrupación de los petroleros en el MPN.
Te puede interesar...











