Libracos recibió una distinción del municipio, a 51 años de su fundación. La solidaridad de la gente la sostuvo en momentos difíciles.
Libracos una de las librerías más antiguas de la ciudad, que estuvo a punto de desaparecer hace solo tres años y salió a flote por la solidaridad de los vecinos lectores, tuvo este jueves un reconocimiento por sus 51 años de trayectoria en una ciudad que apenas le dobla la edad. El local, ubicado desde hace mucho en la calle Corrientes 282, luce ahora una placa que lo distingue y llama la atención a las y los vecinos que saben de la historia de esta librería.
“Empezó en tierra fértil, pero había que ararla”, dice su propietario, Néstor Rivas, con alegría indisimulada por el reconocimiento. A su lado, su hijo Santiago lo acompaña en esta travesía sin fin.
Libracos soportó muchas crisis económicas en la última mitad de siglo, pero hubo una, en 2021, que pudo sortear gracias a la solidaridad y cariño de miles de neuquinos y neuquinas que acudieron a comprar un libro.
“Recibimos satisfacciones desde que entramos, desde siempre”, agradece Rivas y desliza, siempre agradecido, “el rubro libro es algo muy importante, es repartir un poco de cultura, ayudar al docente y los docentes nos ayudan a nosotros, es un intercambio”.
“Fortalecer el libro cuesta cada vez más porque hay otras cosas, pero hay que seguir luchando”, agrega convencido de que “no va a morir nunca el libro, eso es bueno”.
“Libracos tiene prácticamente la mitad de la historia de la ciudad, que en septiembre cumple 120 años. Es un pedacito de cada uno de nosotros”, dice María Pasqualini, Jefa de Gabinete, declarándose abiertamente adepta “al libro y al diario de papel”. “Soy de la generación que necesita dejar marcada la hojita doblada, y me parece que no encontrás en la calle a un neuquino o neuquina que no te diga yo fui a Libracos”, dando cuenta del rol que ha cumplido y cumple esta librería en la vida de los habitantes.
A Santiago no se le escapa lo esencial: “Lo principal es acercar los libros a las nenas y los nenes; nosotros decimos que un nene que lee es un adulto que piensa. Entonces, cuando al chico le das la oportunidad de acceder a un libro, ya sea desde una librería o prestado desde una biblioteca, no importa como sea, lo importante es que lo tenga y a ese chico ya le estás dando una herramienta fundamental para la vida”.
“El libro es estudio, pero también es esparcimiento de recreación, es tiempo de ocio, es imaginación. Entonces -razona- todo eso se nutre desde la lectura. Y desde los autores que crean esos mundos te dejan viajar un rato, es hermoso”.
Mal recuerdo de una inundación
En febrero de este año, el comercio vivió momentos de zozobra cuando una fuerte tormenta que se abatió sobre la ciudad inundó por completo el local comercial.
"Nuestra librería está inundada, tenemos cerrado al público y no sabemos cuándo podremos abrir nuevamente" escribieron el 9 de febrero los propietarios del comercio en la red social Instagram. “Tuvimos un muy serio problema estructural en el local y se mojaron cientos de ejemplares. Sepan disculpar los inconvenientes", agregaron.
Los trances amargos parecen superados y ahora el comercio entra “oficialmente” en la historia de la ciudad.
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