Un grupo de adultos mayores construyó los cimientos de una vivienda comunitaria donde esperan transitar su vejez de manera saludable, activa y autónoma.
Allá por el 2020, año interrumpido por la pandemia del coronavirus, un grupo de adultos mayores comenzó a pensar cómo poder transitar esta etapa de su vida de manera activa, saludable y autónoma. Y para llegar a ese camino es que creó la "Tribu plateada", desde donde ya comenzaron la construcción de lo que va a ser una vivienda comunitaria donde planifican divertirse, cuidarse y compartir en conjunto.
Estas personas, mayores de 60 años, tomaron la decisión de romper con esa tradición de que los hijos deben cuidar a sus padres y madres y decidieron pensar en la posibilidad de cuidarse mutuamente.
De conformar una comunidad donde todos puedan sentirse acompañados, respetados y cuidados entre ellos. El camino no fue fácil, no es fácil, pero está totalmente lleno de sueños y proyectos por cumplir.
Actualmente son cuatro adultos mayores los que integran esta comunidad y ya sienten lo que será vivir acompañados. En estos años pasaron otros y también planifican estar abiertos a nuevos ingresos, a sumar personas con las mismas ganas de pasarla bien.
Margarita Puntel, es una de las integrantes de la "Tribu plateada", es docente jubilada, tiene 62 años, y es ceramista. Tiene tres hijos con los que quiere seguir compartiendo su vida pero no su casa.
"Tenemos un proyecto de autoprotección, estamos creando un hábitat propio donde podamos transitar nuestra vejez. Somos una comunidad, un grupo de amigas y amigos que nos fuimos conociendo, algunos durante la pandemia, otra antes y que conformamos la "Tribu plateada", explicó Puntel a LMNeuquén.
La mujer describió que esta comunidad de la que forma parte se propone encontrar un modo de vida saludable, activo, autónomo para las personas que la integran que son mayores 60 años.
Concreción del proyecto
Con la idea ya formulada y las ganas de darle para adelante, este grupo de adultos mayores lo primero que concretó fue la compra de un terreno. Compra que aún pagan en cuotas. Encontraron un espacio que los cautivó. Se trata de un terreno en el Loteo Los Patos, en el Oeste de Plottier, muy cerquita al río Limay.
Ese espacio rodeado de sauces y álamos, con el sonido de la corriente del río en los oídos de sus habitantes, lo imaginaron como un lugar fantástico para sentirse cobijados.
Los Patos es un loteo en Plottier que ya alberga a 48 familias, quienes disfrutan de este escenario natural muy bello y apacible.
Y allí comenzaron la construcción. Fueron asesorados por un grupo de arquitectos de Buenos Aires, dedicados a las viviendas sociales y comunitarias, "Proyecto habitar". Los arquitectos y arquitectas de este grupo ayudaron a concretar lo que los neuquinos tenían en mente.
Este espacio de convivencia estará habitado, por lo menos en su primera etapa, por Margarita Puntel, Marilín Torossi, Roberto Raverta y Julia Galván.
El terreno tiene 2000 metros cuadrados, y en este momento están construyendo las tres unidades individuales del fondo, y cuatro cocheras. Eso por ahora, hasta que se puedan ir a vivir allá y avanzar más.
"Los arquitectos nos ayudaron a pensarnos en el espacio, a encontrar los modos en que los deseos podían llevarse adelante. La arquitectura aporta un significado muy grande porque invita a la reunión", compartió la mujer.
Desde que compraron el terreno, proyectaron la vivienda comunitaria y comenzaron a construir pasó un tiempo. Y esta semana lograron construir la platea, terminar las bases de su proyecto, que está llevando adelante la constructora local BM, compuesta por el constructor Bernardo Bartolomé y la arquitecta Marina Porta.
"Estábamos conversando entre nosotros lo maravilloso que es que en cuatro años hayamos podido llegar hasta acá. No me refiero a los resultados materiales, sino al amasar comunidad, esto requirió dejar un poco atrás algunas cuestiones individuales, en función de lograr acuerdos colectivos. Y es una tarea que requiere mucha tenacidad", destacó Margarita.
Tribu con respeto
"Nosotros nos concebimos como la última generación que cuidó a nuestros padres, y elegimos ahora cuidarnos entre nosotros, entre pares. Creo que la marea verde y los feminismos influyeron en este repensar las tareas de cuidado y cómo uno desea ser cuidado, no solo cuidar. Y entonces pensamos que como nos quedan muchos años de vida, la expectativa de vida actual es muy grande, pensamos en vivir estos años comunitariamente, apoyándonos, compartiendo, cuidándonos, divirtiéndonos juntos, sin que eso implicara perder nuestros otros mundos que cada uno tiene", describió Julia Galván, otra de las integrantes.
Para este espacio de convivencia que planea la "Tribu plateada" no es necesario dejar cosas, dejar personas, sino que cada uno va a tener su conexión con sus familias pero va a dejar de lado las comodidades individuales para compartir espacios más pequeños, llenos de compañía y resguardo.
El proyecto arquitectónico, que ya cuenta con la aprobación de la Municipalidad de Plottier, es un conjunto habitacional donde se alzarán espacios privados y espacios comunes. Son seis pequeñas casas con cocheras, una al lado de la otra, y un espacio común de encuentro.
Para ese espacio común los integrantes de esta comunidad tienen muchos planes. Uno ya sabe que va a portar una bicicleta fija, otros también tienen otros elementos para hacer gimnasia. También piensan en talleres o cursos. Margarita por ejemplo planifica compartir sus saberes sobre la cerámica, y otra de las integrantes sobre vitrofusión.
"Hay ya una cantidad de actividades que desarrollaos desde nuestras vidas individuales y que invitaremos al resto a que comparta", contó Margarita, quien también aseguró que piensan hacer bancales para tener su propia huerta. "Toda la imaginación puesta en función de disfrutar los años por venir", compartió.
Cuando los años avanzan, a veces son mayores las complicaciones de salud que se pueden afrontar. Y si bien esta vivienda comunitaria no está pensada como un sanatorio o geriátrico, sí tendrá un lugar donde quizás en un futuro pueda permanecer algún enfermero que brinde a los integrantes de la casa sus cuidados profesionales que necesiten.
"Eso está previsto, hay un espacio que puede tener ese destino cuando sea necesario. Parte del trabajo que los arquitectos hicieron fue diseñar una arquitectura flexible que se pueda ir adaptando a nuestro transcurrir en la vida. Toda la construcción es transitable con andador, con sillas de ruedas, es apta para todas las capacidades que vayamos teniendo a lo largo de la vida y las limitaciones que vayamos teniendo a lo largo de la vida", confirmaron las integrantes de esta comunidad.
Para los integrantes de esta tribu sería muy importante que este tipo de iniciativas sea tomada incluso por el Estado. "Si bien este es un proyecto particular, privado, nosotros pensamos esta alternativa de vida como algo interesante para ser socializado, y hasta nos animamos a imaginar esto como una política pública en algún momento", destacaron.
"El alargamiento de la vida hace imaginar que debamos pensar nuevas formas de transcurrir las vejeces, que son cada vez periodos más extensos de la vida y que merecen ser vividos, disfrutados, gozados y este es un tema que la sociedad en su conjunto y el Estado, en particular, deben hacerse cargo", reflexionaron sobre las políticas públicas en torno de los adultos mayores.
Margarita y Julia destacaron que soluciones de este tipo ya fueron imaginadas hace tiempo y especialmente en países desarrollados, por lo que aseguraron que esta comunidad tiene ganas impulsar todo aquello que realmente abra una puerta a soluciones de vida, de cuidado, de co-habitación solidaria y a diseñar políticas públicas. "Quizás este no es el momento más propicio para este tipo de sueño, pero de algún modo queremos impulsarlo", confió.
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