Paola Rodríguez, una vecina de Plottier que regresó a la ciudad hace casi dos meses, realizó un pedido desesperado ante los medios de comunicación para recuperar la casa del IPVU que había cedido en un alquiler de palabra a unos conocidos del barrio. Aseguró que la familia dejó de atenderle el teléfono y que la atacaron a golpes cuando quiso regresar a su vivienda, por lo que sospecha que su intención es poner el inmueble a su nombre.
La mujer, que es madre de un niño de ocho años, se comunicó con LU5 para relatar el calvario que vive desde finales de junio, y por el que realizó denuncias ante el Juzgado de Paz de Plottier. Aunque en un proceso de mediación los ocupantes de la vivienda afirmaron que van a desocupar el inmueble hacia finales de agosto, la mujer se enteró de que la familia había empezado a pagar los tributos referidos a la propiedad, por lo que sospecha que buscarán cancelar el pago ante el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU) para hacerse con la casa.
La casa de la mujer queda en Mayor Buratovich al 300 y es propiedad de ella y su exmarido. Todavía están pagando las cuotas del plan, pero en diciembre del año pasado, la mujer decidió mudarse a General Roca para buscar una mejor calidad de vida para ella y su hijo de ocho años.
En ese contexto, decidió pactar un alquiler informal de su casa en Plottier con una familia a la que conoció a través de una compañera de yoga. "Son personas conocidas, tienen una carnicería frente a mi casa y por eso confié plenamente", dijo sobre la pareja, que tiene una hija de siete años y que ocupó su casa con buenas referencias de su círculo de amigos.
Según el relato de la mujer a la emisora, acordaron que ellos serían garantes de su contrato de alquiler en General Roca y que pagarían la renta de su departamento en la ciudad de rionegrina para compensar el alojamiento en la casa de Plottier. Sin embargo, Rodríguez decidió rescindir su contrato, ya que no encontró oportunidades laborales en Río Negro acorde a sus expectativas.
"El 9 de junio les comuniqué que iba a rescindir el contrato y que vayan buscando alquiler", dijo en la entrevista radial. Al principio, ellos le dijeron que iban a dejar la vivienda el día 30, pero finalmente aclararon que había ingresado a la casa un día 14, por lo que planeaban ocupar el inmueble hasta el 14 de julio. Como la mujer ya había desocupado la casa de Roca, decidió esperar a esa fecha en la casa de su mamá, en Plottier.
Desde el 10 de julio, los ocupantes de la casa cortaron todo tipo de comunicación. La mujer se acercó a la vivienda y no encontró a nadie, por lo que fue a la carnicería para coordinar el traslado y saber si necesitaban algo para mudarse. "El hombre me agredió cuando estaba mi hijo", dijo y agregó que la increpó porque había dejado deudas en el alquiler de General Roca.
Detalló que la inmobiliaria roquense había cobrado el mes de julio porque la mujer rescindió el contrato antes de tiempo. Como los ocupantes de su casa de Plottier no pagaron ese monto, según habían acordado a modo de compensación por el préstamo del inmueble, se generaron deudas que cayeron sobre este matrimonio, que estaba inscripto como garante.
Ante esta situación, Rodríguez acudió al Juzgado de Paz, que inició un proceso de mediación. Así, la familia ocupante dejó por escrito un compromiso de desocupar la casa a fines de agosto. Sin embargo, el problema se agravó cuando el exmarido de Rodríguez fue a pagar los impuestos de la vivienda del plan y le respondieron que ya los había cancelado el matrimonio.
"Muy buenas intenciones no tienen", dijo la mujer, que teme que esta familia pretenda cancelar el pago en el IPVU para convertirse en los dueños de la casa. "Ellos están en una situación económica distinta a la mía, tienen una nena de 7 años que va a colegio privado, usa transporte escolar, están bien económicamente. Yo estoy sin trabajo y viendo con mi hijo dónde puedo parar cada noche", se lamentó.
Te puede interesar...











