Para este Día del Amigo, la agencia propone recorrer kilómetros entre amigos, con mates y los paisajes nevados de Neuquén. Complicidad sobre ruedas.
El Día del Amigo no es solo una fecha marcada en el calendario. Es una oportunidad, un punto de encuentro, una excusa perfecta para salir a buscar momentos inolvidables con esas personas que hacen que la vida sea más cálida, incluso en pleno invierno. Porque cuando julio se instala con su manto de frío, las ganas de abrazar lo importante se vuelven más intensas. Y pocas cosas son tan importantes como la amistad.
Hay amistades que se construyen a través de los años, otras que nacen en un instante. Algunas sobreviven a la distancia, otras se celebran todos los días. Pero todas, absolutamente todas, se fortalecen en la ruta: cuando el camino se convierte en complicidad, cuando los paisajes blancos hacen que el tiempo se detenga, y cuando cada kilómetro suma no solo distancia, sino recuerdos compartidos.
Imaginá esto: una ruta patagónica, los árboles cubiertos de escarcha, una nevada suave que cae como si el cielo nos estuviera regalando un momento perfecto. Adentro del auto, la calefacción encendida, los vidrios empañados por las carcajadas, una playlist que todos conocen y cantan a los gritos. En la guantera, una caja de chocolates que va de mano en mano. En el asiento trasero, una mochila llena de anécdotas por vivir.
Un viaje entre amigos no necesita mucho. Solo ganas de estar juntos, una buena charla, mate caliente, y esas ganas incontrolables de parar a la vera del camino solo para sacarse una foto o tirarse de espaldas en la nieve. Porque eso es lo que realmente vale: los momentos inesperados, las carcajadas en curvas cerradas, las pausas para contemplar el paisaje y pensar en voz alta: “Qué suerte tenernos”.
La nieve tiene ese poder mágico: transforma el mundo en un escenario donde todo se vuelve más auténtico. Las caminatas bajo los copos que caen lentos, las fogatas donde las palabras se dicen con más sinceridad, los trineos improvisados, los guantes mojados y las narices rojas. En ese contexto, la amistad se siente más viva que nunca.
Neuquén es el lugar perfecto para vivirlo. Cada curva es una postal, cada pueblo una historia, cada parada una excusa para abrazarse fuerte. Allí, entre montañas y lagos congelados, se entienden cosas sin necesidad de hablar. Un silencio compartido, una mirada, una sonrisa: señales claras de que se está viviendo algo irrepetible.
Y es que la amistad no se mide en likes, ni en fotos bien editadas. Se mide en kilómetros recorridos, en mates compartidos mientras afuera nieva, en canciones que se gritan sin vergüenza y en el calor que da saber que estás justo donde querés estar, con quienes más querés estar.
En Mara Rent a Car lo saben. Por eso te acompañan en cada viaje, en cada escapada, en cada ruta que se convierte en memoria. Porque no se trata solo de alquilar un auto, se trata de tener la libertad de elegir tu destino, de marcar tu propio ritmo, y de crear momentos únicos con quienes más importan.
Este Día del Amigo, hacé algo distinto. Regalate un viaje. Regalá tiempo, risas, anécdotas, paisajes nuevos. Subite a un auto con quienes sentís que el mundo puede ser mejor, encendé la música, bajá un poco la ventanilla para que entre el olor a bosque, y dejá que la ruta haga su magia.
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