Quién era el joven que murió en un accidente en Buta Ranquil
El tramo de la ruta nacional 40 que atraviesa el norte neuquino se volvió nuevamente a teñir de luto y dolor justo en una jornada tan especial como el Día del Padre. A media mañana de este domingo lamentablemente dejaba de existir en esa calzada un joven que soñaba triunfar en el fútbol y en el mundo de las jineteadas. Sus dos pasiones.
Lamentablemente la desgracia jugó a favor y la suerte en contra. Es así como la joven vida de Ezequiel Hidalgo expiró y su existencia pasó a otro plano y aquí en la tierra dejó a su familia, a sus amigos y a su querido club hundidos en la desazón, la incredulidad y un terrible dolor. El querido joven el pasado 27 de mayo había cumplido sus flamantes 18 años.
Había llegado hace un par de años a Buta Ranquil desde su Cochico natal. Un paraje ubicado en la alta montaña a unos 130 km de la localidad que lo supo cobijar. Trajo consigo una mochila cargada de sueños: el trabajo, los estudios y el deporte eran sus prioridades.
El delantero de Pehuenches
A principios del año 2022 unos amigos que había forjado lo llevaron a los entrenamientos del Deportivo Pehuenches, un club de fútbol de Buta Ranquil. Rápidamente se incorporó y se fue adaptando a las prácticas y a los juegos. Se desempeñaba de delantero en la categoría de reserva, a veces jugaba de 11, de 7 y mayormente de 9.
A mitad de ese año dio comienzo la segunda etapa de la Liga del Norte en Chos Malal. En ese torneo Pehuenches logró el campeonato en Reserva y Ezequiel tuvo su partido más destacado y se coronó de gloria con su club. Aquel 25 de septiembre de 2022 quedó grabado en la memoria de todos y hoy con su lamentable fallecimiento esas imágenes cobran una importancia que alegran y estremecen los corazones al mismo tiempo.
Según quienes lo conocieron el joven era dueño de una forma de jugar distinta y exquisita. En las canchas de fútbol 5 se destacaba demasiado porque era de esos jugadores que les gusta “pisar la pelota” y mostrar sus habilidades, en cambio en la cancha de 11 era pura gambeta y velocidad.
Cuentan también que su posición favorita era jugar de 11, de extremo por izquierda. El jugador por el cual sentía admiración era Matías Suarez, el delantero de River Plate. El último partido que jugó con la casaca de Pehuenches fue el pasado domingo 4 de junio. Ese día su club fue local en Buta Ranquil y recibieron al club Uriburu de Chos Malal. Ezequiel jugó de 9 en la reserva y el partido terminó empatado en un gol.
Quedaron también sus recuerdos en unas fotos con las que Deportivo Pehuenches comunicó la triste noticia en su red oficial de Facebook.
Soñaba con llegar a Jesús María
En sus tiempos libres, además de su amor por el fútbol, la otra pasión de Ezequiel eran las jineteadas y era algo con lo que estaba arrancando. Hasta el momento había participado en varias fiestas y estaba dando sus primeros pasos en eso. Los fines de semana que no entraba en la lista de convocados por el club y tenía fecha libre y si justo coincidía con alguna fiesta campera por la región él se anotaba, viajaba y participaba.
Su sueño tanto en el fútbol como en las jineteadas “era llegar lo más lejos posible y triunfar”. Así se lo confió a muchos de sus compañeros. Soñaba con llegar a algún club de fútbol de primera y también llegar al mítico Festival de Jesús María para coronarse en lo que también tanto amaba desde muy pequeño. Hoy son sueños que quedaron en el camino.
En la memoria de todos quedó la imagen y presencia de ese chico “tranquilo y muy risueño, siempre con un chiste y sin maldades”. Así lo definieron algunos allegados.
Además, destacaron sus tremendas ganas de superación. Ezequiel se fue desde Cochico a Buta Ranquil en búsqueda de un futuro mejor. En el pueblo comenzó a hacer changas en albañilería y trabajaba todos los días hasta las 18 horas, porque una hora más tarde ingresaba al CPEM 35 donde se había anotado para cumplir con su formación secundaria en horario nocturno. La institución a través de sus redes sociales también lo despidió con mucho dolor.
El último adiós
Por estas horas, en medio de la tristeza y el dolor, se está preparando todo para darle el último adiós a Ezequiel en la localidad de Buta Ranquil.
Según pudo conocer LMNeuquén los restos del joven permanecen en Neuquén para su autopsia. Razón por la cual en una intención que estarían manejando de común acuerdo los padres del joven fallecido y los directivos del deportivo Pehuenches es aguardar su traslado hacia Buta Ranquil y esperarlo en la entrada del pueblo y emprender un cortejo fúnebre hasta la cancha municipal de deportes. Allí, en caso de que las autoridades y las condiciones climáticas lo permitan, la idea es llevar el féretro en andas por parte de sus compañeros del club y realizar una vuelta a la cancha a modo de una merecida despedida a un jugador y una joven persona tan querida.
Su destino final será el paraje de Cochico donde vive toda su familia.
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