"Si Sergio Massa no brilla en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Capital Federal serán definitorios"
El politólogo y director de la consultora de opinión pública Escenarios, analiza el contexto previo al balotaje. Presentó su libro “Los Muchachos Cordobeses".
Federico Zapata es un politólogo con amplia trayectoria a nivel nacional e internacional por su labor como director general de la consultora de opinión pública Escenarios, desde donde ha logrado una notoria influencia en la política y los medios de comunicación nacionales mediante el análisis de las preferencias y tendencias del electorado.
Su último libro se titula “Los Muchachos Cordobeses”, una obra que describe un peronismo distinto, que se construye en la provincia de Córdoba para rebelarse respecto del peronismo nacional y que bajo los liderazgos de Juan Manuel de la Sota y de Juan Schiaretti, se ha constituido en un fenómeno digno de estudiar.
¿Por qué ha sido tan difícil para las encuestadoras descifrar las tendencias electorales desde la aparición de Javier Milei como candidato a presidente?
En líneas generales, en la elección de agosto y de octubre, la performance del clúster de consultoras más serias de medición no fue malo. La encuesta no es una herramienta para predecir un resultado, es una herramienta que te permite detectar un clima o una tendencia. Además, el voto a partir del auge de las tecnologías digitales se termina definiendo en las últimas 48 horas.
En el caso concreto de Milei, está el elector más difícil de encontrar por sus dos componentes principales. Por un lado, el componente de votantes jóvenes y el componente de votantes de estratos socioeconómicos bajos y la intersección entre esas dos esferas, que están un poco fuera de la discusión y de la agenda. Ellos constituyen un votante muy reacio a contestar encuestas y eso explica la dificultad que han tenido las encuestadoras para identificar a esos votantes y que ha generado una subestimación de ese electorado.
¿Qué diferencia al peronismo cordobés con el del resto del país?
En los últimos 20 años, el peronismo ha estado gobernado por el Kirchnerismo y en los tiempos más recientes fue con fuerte eje de poder en torno al conurbano bonaerense y los progresistas de Capital Federal, que han constituido el epicentro de la conducción de la elite política. Con el tiempo, el Kirchnerismo ha ido perdiendo espacio a nivel nacional para concentrarse cada vez más en Buenos Aires, constituyendo una “conurbanización del peronismo”. El peronismo de Córdoba desde el 2008 en adelante ha tenido un régimen de oposición muy sustancial respecto al Kirchnerismo siendo la única provincia peronista que no se sumó a esa fuerza y diferenciándose en dos aspectos:
En primer lugar, el cordobés es un peronismo “protestante”, poco interesado en lo dogmático, dejando de lado la simbología, los estandartes y las marchas. Es más bien un peronismo de la gestión y los hechos.
En segundo lugar, es un partido del orden, que conforma coaliciones de poder donde la relación con el sector privado no implica eliminar su autonomía, sino por lo contrario, potenciar los componentes más dinámicos del capital, mientras que, en el Kirchnerismo, siempre ha estado la fantasía de querer sustituir la autonomía del sector privado, o en su defecto construir una suerte de burguesía amigable del sector político. Con la paradoja de que luego esas corporaciones mercado-internistas pueden devenir en controladoras de la política.
¿Qué posibilidades tiene Sergio Massa de convencer al electorado cordobés, que mayoritariamente ha elegido a Milei y a Bullrich en las generales, de que cambien su voto el 19 de noviembre?
Lo primero que necesita Massa es hacer una gran elección en la provincia de Buenos Aires, o al menos evitar que Milei lo haga. Recordemos que en el 2015 Macri hizo una muy buena elección en ese distrito, lo que permitió que el voto cordobés sea definitorio para su victoria. Para ello es necesario que la dirigencia bonaerense se comprometa y se ordene a favor del proyecto de Massa.
Suponiendo que Milei logre hacer una buena elección en provincia de Buenos Aires, esto haría que se vuelvan relevantes tres distritos que son Córdoba, Santa Fe y Capital Federal, que serán determinantes. La Capital Federal, por el peso histórico que tiene allí el progresismo, le pueden permitir a Massa una gran elección. En todo caso tiene que hacer una muy buena elección en Santa Fe, que compense una posible “trastabillada” en Córdoba. Hasta ahora, Massa ha tenido dificultad en arribar al electorado cordobés en los términos de ese territorio. Se subestima al electorado con discursos armados y pensados para el AMBA y se cae lugares comunes y “clichés”. Hay mucha dificultad para esbozar un plan para la Argentina mas allá de la general paz y del miedo a Milei.
Se esperaba que Juan Schiaretti se pronuncie a favor de de Sergio Massa o de Javier Milei, como variable casi definitoria del balotaje, pero finalmente esto no sucedió. Algo similar sucedía en la provincia de Neuquén entre las décadas del 60 y 90, cuando desde las gobernaciones de Felipe Sapag, se optaba por mantenerse al margen de las disputas nacionales para lograr mejores posibilidades de negociación con las fuerzas nacionales. ¿Hay alguna similitud de el peronismo cordobés respecto del MPN federal de Felipe Sapag?
Neuquén ha sido una provincia que adelantó una forma de provincialización de la política, que luego se ha repetido en otras provincias como Misiones, Chubut y Santa Cruz. Felipe Sapag creó una modalidad de política subnacional que, probablemente sin saberlo, adelantó un tiempo en el marco de esta crisis nacional. Se trataba de construir una independencia y una autonomía provincial que fortaleciera las posibilidades de negociación con el Estado Nacional.
En cambio, en el caso del Córdoba, este proceso se da en el marco del Kircherismo. La forma que tuvo el contra-peronismo de Córdoba para sobrevivir a lo largo de los 20 años de hegemonía kirchnerista, fue construir el “cordobesismo”. No tan pensado como una estrategia para negociar, como si fue en Neuquén, sino como una estrategia defensiva en el marco de un liderazgo nacional muy fuerte, asertivo y agresivo con Córdoba.
El libro
“Los muchachos Cordobeses” Es un libro que permite entender a una provincia rebelde como es córdoba y de cómo desde allí, se construyó un peronismo diferente. También aborda el dialogo que desde Córdoba se ha sostenido con la crisis del modelo nacional y se pregunta como Argentina puede desarrollarse en torno al esquema federal que a las provincias tanto nos preocupa. El libro está atravesado con la pregunta sobre cómo puede construirse una elite política nacional federal, autónoma, desarrollada y progresista.
Para comunicarse con el autor, se puede escribir a través de Instagram a @emi.sapag
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