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La Mañana norte neuquino

Tía y sobrino: fueron juntos a la facultad y ahora festejan su título en el Norte neuquino

Pablo y Marianela Antiñir se recibieron en Ingeniería Química en la UTN de la comarca Petrolera. Partieron hace años de Andacollo en busca de un sueño.

El norte neuquino tiene un “sentimiento de cofradía” único y hasta a veces sanamente envidiable. Allí absolutamente todos sienten las penas y las alegrías como propias. Así como los atravesó el dolor por el suceso de Abigail y su familia también los llenó de orgullo y satisfacción la graduación académica de dos integrantes de la familia Antiñir, un apellido muy ligado a las costumbres y tradiciones de la región.

Así es que Pablo Juan Simón Antiñir, o simplemente Pepe como su identidad afectiva, se recibió de Ingeniero Químico. Su tía Marianela Antiñir obtuvo el mismo título académico. Juntos lo soñaron y juntos lo lograron. En el medio hay una historia de tremendos sacrificios y esfuerzos propios y de toda la familia que a más de 350 kilómetros de distancia “empujaban el carro” para que ellos pudieran levantar en alto su preciado diploma universitario. Esto finalmente ocurrió para alegría de todos, el pasado viernes en el Centro Cultural de Cutral Co en un emotivo acto de Colación de Grado de la sede de la Universidad Tecnológica Nacional.

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Pablo y Marianela junto a toda la familia Antiñir en la colación de grado de la Universidad Tecnológica Nacional.

Pablo y Marianela junto a toda la familia Antiñir en la colación de grado de la Universidad Tecnológica Nacional.

“La verdad que fue muy lindo poder haber terminado la carrera con mi tía después de años de pelea. Ella fue la que me insistió en que viniera a estudiar ingeniería química y que podamos terminar los dos juntos, la verdad es muy gratificante para ambos y para toda mi familia. Sobre todo para mis abuelos, quienes fueron los que comenzaron con la idea de darnos siempre el estudio y poder terminar los dos juntos para ellos también fue muy gratificante”, expresó Pablo con mucho agradecimiento.

Desde su pueblo en busca del sueño

La capacidad de construir y de conseguir los éxitos en la vida va de la mano con la capacidad de soñarlos. También con la inquebrantable voluntad y actitud de no cejar en los esfuerzos ofrendados en el camino.

Así lo hizo Pablo hace 13 años cuando partió desde Andacollo y Las Ovejas y llegó a Plaza Huincul a construir su futuro con una base sólida en la educación. “Después de haber finalizado mis estudios secundarios me vine a vivir con mis dos tías Katherine y Marianela, las cuales estudiaban enfermería e Ingeniería Química respectivamente”, relató Pablo.

Agregó que “no había muchas opciones para elegir, por los recursos que poseía mi familia. Mi abuelo Simón era empleado municipal y mi abuela Dina ama de casa, al igual que mi padre Damián empleado municipal y mi madre ama de casa en ese momento”. Ante este panorama el joven contó la decisión tomada.

“Elegí esta carrera sin saber a qué me enfrentaba en realidad, no conocía más de la carrera de lo que me contaba mi tía de las materias que cursaba. Pero al final de cuentas, no podría haber elegido una mejor carrera”, remarcó.

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Pablo, su esposa Yohana y si hijita Sayen en la colación cuando recibió el título de Ingeniero Químico.

Pablo, su esposa Yohana y si hijita Sayen en la colación cuando recibió el título de Ingeniero Químico.

Una familia propia como motivación

En el camino que iba transitando para lograr cumplir su sueño, el amor golpeó las puertas del corazón de Pablo y pronto ese amor se transformó en un hermoso matrimonio con Yohana Fuentes. Juntos le dieron vida a Sayen, su pequeña bendición que hoy tiene 6 años. “Fuimos padres de una hermosa bebé, la cuál fue la principal motivación para poder recibirnos los dos de las carreras en las cuales nos propusimos un día seguir”, contó el joven. Cabe indicar que Yohana recibió el título de Técnica de Administración de Empresas años antes.

Pablo también recordó sus caminos de la educación en la escuela primaria 28 y el CPEM 11, ambos de Andacollo hasta su llegada a la UTN Facultad Regional del Neuquén para lograr su tan anhelado título de ingeniero.

“Hoy a mis 28 años gracias a Dios soy Ingeniero Químico, también con el título intermedio de Técnico Universitario en Química, me desempeño como Ingeniero de Proyectos en el Complejo Industrial Plaza Huincul de YPF con un gran grupo de trabajo en el cual me siento muy cómodo”, expresó con felicidad absoluta Pablo.

Contó además que se desempeña como ayudante de primera en el Laboratorio de Química de la UTN FRN junto a sus compañeros Juan José Cides y Alejandro Torres. Se mostró sumamente agradecido con ellos por todo el conocimiento y experiencia adquirida. De igual manera con su compañera Glenda Henoch, en Química Inorgánica.

El agradecimiento como sinónimo de grandes valores

En la vida hay personas que tienen el poder de la gratitud. Son esas personas que saben reconocer lo que los demás, en algún momento, han hecho por ellas. Y también saben agradecer lo que tienen.

En ese sentido de agradecimiento, Pablo expresó: “Quiero destacar el apoyo de Dios primeramente, el cual nunca nos dejó y siempre nos sustentó. Agradecer a mi esposa e hija que aguantaron tantos días de estudio sin poder realizar el papel de padre como habría querido. A mis abuelos, Dina y Simón, con los cuales me crié, a mis tías, Paola, Cynthia, Marianela, Katherine, y a mi tío Simón”. Asimismo reconoció el fuerte acompañamiento de su familia.

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Pablo y Marianela exigen el título junto a sus abuelos, Dina y Simón.

Pablo y Marianela exigen el título junto a sus abuelos, Dina y Simón.

“Agradezco a mi madre Marisa, mujer especial en mi vida. A mi buen padre Damián, el cual me adoptó como un hijo más, que a veces hacía diferencias a mi favor”, dijo entre risas.

Agregó en su interminable lista de agradecimientos: “A mis hermanos, Simón, Yojhan, Dina, Ibrajhim y Alma. A mis suegros, mis cuñadas y cuñado, que tantas veces los molestamos. Y tantas otras personas que no quiero olvidarme y que siempre estuvieron cuando pasamos momentos difíciles. A la gente de mi pueblo que me vio crecer, Andacollo y Las Ovejas por haber llegado y quedado en ese hermoso pueblo del norte neuquino”.

Al respecto el intendente de Las Ovejas, Vicente Godoy lo saludó en sus redes sociales. “Felicitaciones y gracias por tu ejemplo. Gracias por inspirarnos a todos a no olvidar que, si transitamos, por el camino de la responsabilidad, el compromiso y la perseverancia, siempre nos espera un futuro cargado de éxitos. Todo lo mejor, siempre. Mi afecto, admiración y respeto”, escribió el jefe comunal.

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