Continúa cortado el tránsito en el derivador de la Ruta 22, hacia la Avenida Raúl Alfonsín, tras quedar prácticamente derrumbado en un intento del personal del EPAS para reparar el acueducto averiado el pasado martes, como consecuencia de la intervención de una empresa que excavó para instalar fibra óptica.
El personal realizó el miércoles maniobras para poder vaciar la cañería, a la altura del Cañadón de las Cabras, y comenzar con la reparación de la cañería de 400 milímetros.
El gerente general de Servicios del EPAS, Esteban Rodríguez, aclaró este miércoles que la rotura la ocasionó una empresa tercerizada que no solicitó autorización a los organismos competentes cuando estaba realizando tareas de instalación de fibra óptica. En tanto, desde la empresa de comunicaciones indicaron que se realizó la solicitud en el municipio capitalino a principios de marzo.
El funcionario del organismo provincial sostuvo que la empresa que habría provocado la rotura -y el consecuente corte del tránsito y la falta de agua en barrios del norte de la ciudad- es de Buenos Aires y se encontraba realizando trabajos tercerizados para una empresa de comunicaciones.
Los barrios afectados por el suministro de agua son Patagonia, Terrazas de Neuquén y Mercantiles. Desde el EPAS confirmaron este jueves al mediodía que los barrios están siendo abastecidos con camiones cisterna.
Desde el EPAS tenían planificado terminar con las tareas de remediación durante el miércoles, pero el temporal de lluvia complicó el trabajo que había comenzado a primera hora de la mañana. No obstante, indicaron que para poder minimizar el impacto en los barrios afectados se los iba a abastecer, de forma provisoria desde otros acueductos.
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