"Por el momento no lo han reclamado, quedó con una vecina del lugar que aceptó cuidarlo", informó el comisario inspector Sergio Silva, a LMNeuquén.
Se trata de un cachorro mestizo, que nadie sabe si tiene dueño y de dónde viene. Pero lo cierto es que, en horas de la mañana de este jueves, por circunstancias que no están claras, cayó a una cámara séptica que se encontraba en la calle Los Álamos 350 y no pudo salir.
Vecinos lo escucharon llorar y luego lo vieron en el fondo del pozo, sin poder escapar. Era necesario que alguien interviniese en su auxilio para poder sacarlo del lugar, ya que por sus propios medios no iba a poder salir.
Fue así como un llamado al Comando Radioeléctrico que ingresó a las 11.15 alertó a la Policía, por lo que de inmediato se dispuso el traslado de una comisión hasta el lugar con el fin de establecer el hecho, y ver de qué manera iban a poder ayudar al animal.
Al verlo, estaba desesperado por salir, aunque no evidenciaba otros problemas de salud. Había caído a la cámara séptica de una calle de tierra, donde la tapa del pozo se encontraba desprendida. Los efectivos policiales que concurrieron al lugar se hicieron de unas cuerdas para retirarlo con mucho cuidado. Con las cuerdas lo ataron y, a modo de palanca, lograron retirar al perro sin lastimarlo.
"Por lo que decían los vecinos, el animal llevaba un par de horas en el pozo", comentó Silva.
Tras el rescate, intentaron establecer si el perro tenía dueño o dueña. Pero no fue posible ubicar a nadie que lo reclamara. Por lo mismo, quedó a cargo de otra vecina del barrio La Sirena, quien aceptó cuidarlo.
En las redes, la noticia se llevó todos los aplausos. Mucha gente se alegró y agradeció a la Policía haber rescatado al perro. "Qué grandes", "las buenas acciones que valen la pena", "muchas gracias ángeles azules", fueron algunos de los mensajes que les dejaron.
Te puede interesar...










