Vista Alegre: la crecida del río Neuquén desde adentro de las casas inundadas
La crecida del río Neuquén que inició en el norte neuquino ahora revela su costado más dramático en Centenario y Vista Alegre Norte, donde decenas de vecinos conviven con el agua dentro de sus casas. "Da pena, realmente. Y no quieren irse. El miedo es que les roben lo poco que les queda", contó Cristian, testigo directo de lo que está pasando. No le tocó a él, aunque vive en Vista Alegre Norte. Pero es un drama para todos, porque son vecinos.
"No sé cuántas viviendas serán las afectadas, pero más de 20 seguro. Y hay muchas otras que están al límite. Yo trabajo para la Municipalidad y estamos así desde el primer día, desde que empezó a subir el río. Las 24 horas, día y noche. Es muy triste l que estamos viviendo", dijo, en diálogo con LMNeuquén.
El gobernador Omar Gutiérrez aseguró que no se erogará más de 520 m³/s aguas abajo del dique Ballester frente al daño que está causando la crecida sobre las viviendas de los habitantes de Vista Alegre, Centenario, Cipolletti y Campo Grande. Como medida paliativa, derivarán entre 30 y 50 m³/s al Canal Principal de riego.
Sin embargo, los vecinos de Vista Alegre que se resisten a abandonar sus casas observan aún que el agua sigue subiendo su nivel. Dependiendo el lugar, advirtieron que el agua "llega un poquito más de un metro".
"Es muy triste, es mucho lo que afectó esta crecida del río", expresó el empleado municipal que recorre la zona crítica de Vista Alegre. El terraplén que actúa de defensa tiene el agua a unos 40 centímetros de su límite. Si llegara a desbordar, la situación sería incluso más dramática.
Pero es en estos casos cuando la solidaridad de los vecinos sirve de contrapeso para mitigar el impacto de una contingencia extraordinaria que golpea de lleno a los sectores más vulnerables. "Mucha gente se está organizando para ayudar. A unos les toca cocinar, otros van a dejar comida. Cada una hora hacemos recorridas, vemos como están los vecinos. Y no sólo de acá. Gente de otras localidades como Cinco Saltos, Centenario...todos vienen a colaborar con la situación. La gente ha sido muy solidaria. También las iglesias", comentó el empleado municipal.
En el club deportivo de Vista Alegre hay dos familias evacuadas, mientras que muchas otras se autoevacuaron en casas de familiares o permanecen en sus viviendas por temor a que les roben.
"Hay miedo de dejar las casas y que les roben lo poco que les queda". Cristian, empleado municipal de Vista Alegre.
La mayoría de los afectados esperó hasta último momento, rogando que la crecida anunciada no llegue a sus casas. Tal vez subestimaron los alcances, o como dice el vecino, hace muchos años que residen muy cerca de la costa del río y no tienen otro lugar donde vivir. Son familias humildes que ya les tocó perder muchas cosas en la vida.
"Lamentablemente, esto no va terminar mañana ni en una semana o dos, esto va a seguir más de un mes. Porque puede bajar el caudal del río, pero llevara tiempo que se sequen las casas", concluyó el vecino consultado.
Por precaución, y para evitar un desastre mayor, personal del EPEN interrumpió el servicio de energía eléctrica.
Los vecinos se mostraron agradecidos con los trabajos realizados por una constructora que puso sus máquinas a disposición para levantar un poco la defensa del río que se rompió como consecuencia del impresionante caudal.
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