No confíes: los productos diet también te engordan

A muchos "bajos en grasas" les agregan azúcar, algo nada saludable.

Madrid.- En la alimentación hay algo que debemos tener en cuenta: dietético no equivale a saludable. Y por eso las dietas bajas en grasas están perdiendo credibilidad.

¿Qué pasa? A muchos de los alimentos de dieta les agregan azúcar o edulcorantes para reemplazar la grasa, y ahora se piensa que son peores a la hora de perder peso. Además, las calorías ya dejaron de ser todas iguales.

Si estás a dieta, es mejor que consumas alimentos integrales con más nutrientes que aquellos con una calidad más baja o más procesados que, aunque tienen menos calorías, no son tan nutritivos.
Un estudio reciente demostró que se come más cuando algo es descripto como "bajo en grasas": la gente ingirió hasta un 28% más de chocolates cubiertos con azúcar bajos en grasas que los normales: 54 calorías adicionales.

28% más de chocolate con azúcar bajo en grasas que el común consumió un grupo de estudio.

Esa prueba también reveló que las personas con exceso de peso consumen mucha más comida con el sello de "bajo en grasas" que aquellas con un peso normal, y que todo el mundo subestima la cantidad de calorías que consume cuando se trata de alimentos bajos en grasas: se tiende a aumentar el tamaño de la porción, independientemente de si lo que se está comiendo es saludable o no, según otro estudio.

Cuando la comida lleva las palabras "bajo en grasas", los estudios muestran que los consumidores se sienten menos culpable al comer alimentos con muchas calorías, mucha azúcar y/o mucha grasa, particularmente si ya tienen exceso de peso.

Consumir algo dulce aumenta tu apetito, sea un sabor natural o artificial, revelaron los estudios.

Si un alimento tiene el sello de "bajo en grasas", esa grasa a menudo ha sido reemplazada por azúcar o edulcorantes. A pesar de ello, la etiqueta hace que merme la percepción sobre la densidad de calorías: la gente no se da cuenta de cuántas está consumiendo porque asume que son menos.
Ojo: muchos creen que una dieta alta en grasas "buena" es mejor que una baja en grasas, pero -inadvertidamente- alta en azúcar.

Otro tema son los edulcorantes: una gaseosa dietética, sacarina para el café, un postre o dulce sin azúcar. Endulzan la comida sin aportar calorías. Sin embargo, ¿qué pensarías si precisamente aquello que crees que te está ayudando a ingerir menos azúcar y mantenerte en línea en realidad te está engordando? Hay estudios que indican que si consumís algo dulce, tu apetito aumenta, sea o no un sabor natural. Esto se debe a que los edulcorantes también activan las vías de recompensa del cerebro, que causan que la persona quiera comer más.

Cuando consumís algo naturalmente dulce, tenés una respuesta metabólica inicial al azúcar, pero los estudios muestran que ésta no es igual a la respuesta neurofísica inicial a los dulces artificiales. Algunas de ellas disparan la insulina, hace que tu cuerpo almacene grasa y eso aumenta tu peso. Peor: un estudio concluyó que los edulcorantes alteran los microbios del intestino, de una manera asociada con la obesidad y la diabetes tipo 2.

Cuidado que estos engañan

1. - Galletas de arroz: las que vienen con sabores pueden contener hasta el doble de sal que el equivalente en papas.
2.- Pasas de uva cubiertas de yogur: 25 g pueden tener hasta 5 g de grasa, mientras que las pasas solas tienen cantidades ínfimas.
3.- Yogur bajo en grasa: uno con sabor puede contener hasta 10 g más de azúcar que el yogur natural.

Cómo llevar una dieta saludable

1.- Cociná tu propia comida: así podés controlar con exactitud sal, azúcar y grasas.
2.- Buenas calorías: aunque contengan grasa, no descartes las almendras por su alto contenido en proteínas y fibra (además reducen naturalmente el colesterol malo).
3.- Calorías vacías: se los llama así a algunos alimentos por su bajo aporte energético. Como las bebidas analcohólicas.

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