La cultura del disco nunca se extinguió y en los últimos tiempos cobró una vigencia inusitada. Un poco por la nostalgia que nos vincula a los recuerdos de los tiempos pasados que, según las viejas generaciones, siempre fueron mejores, y otro tanto por comprobar muchas veces que esa colección discos de la que se deshizo un tío o un familiar hoy tienen un valor alto en sitios de internet.
El primer sistema de grabación y reproducción de sonidos que utilizó como soporte un disco plano, se conoció con el nombre genérico de gramófono, popularizándose posteriormente con los nombres de fonolas o vitrolas. Después vendrían los equipos musicales combinados, los portátiles Wincofón y una serie de clásica de reproductores que aún hoy pueden conseguirse en algunos negocios neuquinos.
Carlos García es un librero anticuario que intercala la venta de los modernos comics y mangas con los libros antiguos y artículos que constituyen verdaderas piezas de colección. Su local de la calle Belgrano en la cercanía de Casa de Gobierno ofrece a la venta y exhibición antiguas vitrolas.
“Llevo más de 30 años en el rubro de la venta de libros antiguos y usados. La venta de antigüedad comenzó siendo primero un hobby personal y luego con mi señora decidimos empezar a hacernos la idea de ir sacando a la venta cosas que hasta ese momento atesorábamos. La idea era que trascendieran los límites de nuestro hogar abriendo un espacio para que, no sólo que alguien pudiera adquirirlas, también conocerlas y admirarse”, contó a LM Neuquén.
- ¿Qué significa para vos vender algo tan extravagante como una vitrola?
En el caso de las vitrolas, por ejemplo, mostrar como experiencia la forma en la que hace cien años sin la ayuda de todos los adelantos tecnológicos, e incluso en lugares donde no tenían luz eléctrica, la gente igual escuchaba música. Hoy las cosas se resuelven de otra forma, tenés prácticamente todo en un teléfono celular.
Las vitrolas que tenemos aquí en exposición y venta tienen entre 80 y 100 años. La más antigua es una que en realidad es todo un mueble, en el que están incorporados la vitrola y las bocinas (precursoras de lo que después serían los modernos parlantes). Funciona con un mecanismo que prescinde de la electricidad, es totalmente mecánico y consiste en una cuerda activada casi como un mecanismo de relojería. Esto permite que se mantenga constante la velocidad y además tiene una púa, una membrana y una caja acústica, no más que eso.
La marca inicial era RCA Víctor, que fue sumando a sus aparatos todos los adelantos anteriores de otras firmas en esta materia. Por eso es “Víctrola” ya que proviene de esa marca, que además fundó un reconocido sello discográfico.
Tenemos además unas vitrolas portátiles llamadas así porque tenían el tamaño de maletas o maletines y que permitían su traslado sin mayor dificultad, debido al poco peso y a la practicidad de manipulación. Se utilizaban en los bailes familiares y las reuniones de los jóvenes, en los pic-nics, ya que no necesitaban ni electricidad, ni mucho menos ningún tipo de batería.
- ¿Qué diferencias existen entre los antiguos discos de pasta y los posteriores vinilos?
Los discos que se escuchan en las vitrolas son conocidos como “discos de pasta”. Tenemos en nuestro local para exhibición un “master”, una matriz de metal en la que colocaba la pasta con que se los hacía. Se los grababa casi artesanalmente. Estos discos son más pesados y rígidos y por lo tanto más frágiles. Además de que con el tiempo se iban degradando más, por eso es que después se pasó a los vinilos que eran más flexibles y compuestos en materiales plásticos.
Ahora existe un “revival” de los vinilos porque se comprobó que son el formato analógico que, con más fidelidad, permite conseguir mediante su reproducción ese sonido de “excelencia” que exigen los que saben. Nosotros vendemos los dos tipos de discos y además púas de vitrolas, como así también algunos insumos de estas últimas.
- ¿Y los precios?
Los precios de las vitrolas están relacionados al estado en que se han conservado y en el que se encuentran. Algunas que tienen todos sus componentes originales, que son las menos y muchas a las que tenemos que restaurar. Esto es muy complicado porque no hay mucha gente que haga restauraciones, acá en la zona no hay quien lo haga, así que tenemos que ingeniárnosla para repararlas. En el caso nuestro, tratamos de tener un nivel de precios bajos para que sean dentro de todo accesibles. Vendimos la semana pasada un vitrola antigua de 100 años en un mueble hermoso de caoba y totalmente original en unos $50.000 pesos.
Nos complace mucho que la gente pase a conocer cómo funcionan estos equipos, especialmente los jóvenes y los niños que hoy tienen una visión totalmente distinta de lo que era hace 50 años atrás. Uno trata de ser lo más didáctico posible para que descubran aquel mundo tan distinto del ayer. Este lugar que hemos armado pretende ser más que un negocio un cable a tierra, en el cuál las personas puedan vivenciar y revivir un montón de cosas, por ejemplo, tener en sus manos un libro de 1680, que difícilmente pueda encontrar en otro lugar, le dejarían tocar o compartir un momento de escucha con una vitrola, una radio a válvulas o un tocadiscos wincofón.
Otro comercio donde se puede encontrar este tipo aparatos de reproducción antiguos pertenece a Daniel Villareal es dueño de la Disquería Almendra, ubicada en la calle Laínez frente al tradicional Mercado de Pulgas, este año cumple 35 años de actividad permanente, constituyéndose en uno de los últimos negocios sobrevivientes del ramo en nuestra ciudad.
Cuando nosotros comenzamos con nuestro negocio fue en la etapa en la que el disco de vinilo estaba por quedar casi fuera de mercado porque empezaba el auge de los cassettes, algo que no imaginábamos era que con el tiempo iba a ser al revés gracias al resurgimiento del formato de los vinilos. Nosotros nunca dejamos de vender discos, siempre conservamos un remanente. Aunque todos apostaban a que los cassettes y los Cds (Compact Disc) los iban a desplazar.
El auge y la demanda de los vinilos se debe un poco al tipo de comercialización de la música en la actualidad, hoy los CD casi no se editan porque ese formato prácticamente fracasó. El último disco de la banda “La Renga”, por ejemplo, salió solo en formato de “pendrive” (sistema de almacenamiento externo portátil) y de disco vinilo, ni siquiera lo sacaron en Cd. Eso te da la pauta de que el Cd desaparece, los autos más modernos ya no traen reproductores de Cds, sólo un puerto USB para pendrives o tarjeta de memoria, tampoco los equipos musicales hogareños. Sin embargo, siempre va a existir la disputa sobre si es mejor lo analógico a lo digital.
- ¿A qué se debe según tu criterio este actual auge de los discos de vinilo?
Mucha gente que en algún momento no pudo comprar algún disco, viene a comprarlo ya sea como usado o como las re-ediciones de las firmas discográficas. Otros se deshicieron de los discos, porque no te olvides de que el vinilo ocupaba mucho espacio y además, juntando unos cuantos ya tenías el tema del peso para trasladarlos, o bien en algún momento se te perdían con una mudanza, en fin lo cierto es que hoy, muchos quieren volver a tenerlos.
Aquí tenemos clientes nuestros de cuando comenzamos que vienen con sus hijos a comprar vinilos y les cuentan de aquellas épocas en las que venían a comprar el último disco recién salido o los cassettes porque también tenemos aún un interesante stock a la venta. Los pibes ven el disco y piensan que es un Cd grandote o en el caso de los cassettes no se dan cuenta cómo es que funcionaban o como se ponían en los equipos de reproducción. Las generaciones que nacieron con internet están acostumbrados a otros soportes y a otras maneras de reproducción de la música.
- ¿Venden también equipos de reproducción de vinilos?
Sí, también tenemos a la venta bandejas y tocadiscos. Estamos trayendo bandejas nuevas y usadas. Las nuevas más que nada por pedido porque son las más costosas y en lo que es usados tenemos siempre varias bandejas y amplificadores para la venta. Además, es un mercado muy dinámico y contantemente estamos consiguiendo. Tenemos para la venta otros insumos como las púas y las correas que son muy buscadas y que años atrás eran muy difíciles de conseguir.
- ¿Y si se rompen?
Existen aún en Neuquén técnicos de la vieja escuela que reparan bandejas y tocadiscos. Nosotros trabajamos con muchos ya que existen casas especializadas en sonido que también se dedican a eso y además, tenemos a Israel que es un muy buen técnico al que le confiamos muchas reparaciones.
- ¿A qué crees que se debe haberse convertido en la única disquería de la ciudad?
Nosotros siempre apostamos a seguir en el rubro. Otros se han diversificado y a quienes les ha ido muy bien, hay que decirlo. Nosotros siempre creímos que la música es algo importante en la vida de la gente, como lo es para nosotros también. El hecho de volver a descubrir ahora con los vinilos, ese ritual de ponerse a escuchar un disco, dedicándole un tiempo exclusivo es algo que se ha recuperado. Generalmente estamos acostumbrados a que la música sea una compañía de lo que estamos haciendo y no a tomarse un tiempo para sí para deleitarse con el arte.
Alejandro “Carpo” Salotto es lo que podríamos llamar un melómano. Un aficionado desde a la música, los discos y cassettes desde que era un adolescente. Su afición lo llevó a trabajar en radio musicalizando y conduciendo programas radiales y televisivos de rock.
Junto a un grupo de coleccionistas y apasionados fundó el Ring Wear Club, un grupo de amigos y aficionados a los discos de vinilo que surgió de la necesidad de juntarse a escuchar y compartir nuestros discos como se hacía antes. Tienen sus sitios virtuales en instagram y en Facebook a través de los cuales asesoran a otros aficionados en temas como conseguir vinilos nuevos y de segunda mano y también equipamiento e insumos. El RWC organiza anualmente la feria de vinilos de la ciudad de Neuquén, la última feria tuvo lugar los días 11 y 12 de diciembre del año pasado en el Paseo De La Costa.
- ¿Cómo resurgió el consumo de vinilos e insumos relacionados en nuestra región?
La ciudad de Neuquén no escapa al resurgimiento mundial de los ahora llamados “discos de vinilo”, que no son otra cosa que nuestros queridos LPs de antaño. Este es un fenómeno que, en nuestra región, vemos reflejado en la cantidad de gente que se acerca a nuestra feria anual buscando discos, casetes y equipos de audio analógicos.
El “por qué” de este revival será motivo de estudio para los sociólogos o historiadores. Yo pienso que tiene que ver con la necesidad del contacto físico con el soporte; el disco, la tapa, la textura e incluso el aroma. Los vinilos tienen una serie de desventajas con respecto a las alternativas digitales; no solamente significan una erogación no menor de dinero, sino que además ocupan un lugar físico, requieren de una manera cuidadosa de manipularlos y de un equipamiento para reproducirlos. Creo que son precisamente esas desventajas las que los hacen tan atractivos, especialmente para las nuevas generaciones. En definitiva, podes tener una inagotable cantidad de música almacenada en cualquier cuenta de un servicio de streaming o tu compu llena de mp3 y la verdad es que no tenés nada; pero tenés un disco y tenés algo.
- ¿Qué pasa con los casetes y los CDs?
Junto con el resurgimiento del vinilo también tomaron auge los olvidados casetes; muchos grupos están editando ediciones especiales en cinta y están resurgiendo, al igual que pasa con los LPs, fábricas en distintas partes del mundo, especialmente en Europa. En cuanto a los CDs, si bien las últimas estadísticas indican que su venta está bajando, todavía resisten. Yo no pienso deshacerme de los míos-
- ¿Cuál de todos los formatos no digitales no digitales tiene mayor fidelidad?
Sin dudas el disco de vinilo es el mejor formato no digital para escuchar música; especialmente cuando uno se acerca a sonidos que fueron grabados en la era analógica. ¿Querés escuchar a The Beatles como realmente sonaban?, entonces recurrí a uno de sus LPs. Ahí está el sonido tal cual lo imaginaron los músicos, el productor y los ingenieros que intervinieron en la grabación; así sonaban. Lo mismo con cualquier solista o grupo anterior a la década de los ’80, época en que surgió el CD-
- ¿Incrementa la nostalgia el valor de los vinilos y productos relacionados?
Creo que es una cuestión de mercado, crece la demanda ergo aumenta el precio. Últimamente las fabricas prensadoras de discos no están dando abasto para satisfacer la demanda de las grabadoras; eso es un indicador. No obstante, las piezas originales de época, especialmente si están en buen estado, tienen un valor superlativo; son artículos de colección muy cotizados.
La próxima inversión bien puede ser una bandeja de tocadiscos y la aventura de buscar aquel disco cuyo tema, aunque hoy lo vayas a escuchar con la fritura clásica del desgaste del tiempo, en la próxima vuelta, quien te dice, te haga volverte a enamorar.
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