Otra mala de la bebida: te hace parecer mayor

Desluce la piel, el cabello y las uñas, y provoca problemas de sueño.

Londres.- A esta altura de la civilización, todos sabemos que mucho alcohol nos hace engordar, pero el efecto negativo no se agota ahí. ¿Sabías que también puede hacer que tu apariencia sea la de una persona mucho más vieja?

Las calorías que tiene el alcohol son realmente un problema: una copa de vino contiene una cantidad equivalente a una rebanada de una torta suculenta, y medio litro de sidra es igual a una dona azucarada.

Pero hay otros factores, además de las calorías, que hacen que el alcohol te haga lucir envejecido y eso se te nota en la piel, el cabello y las uñas. Lo crucial es disfrutar de un trago con moderación, evitando al mismo tiempo este efecto negativo.

El problema tiene solución: el paso ineludible es reducir la cantidad de bebida alcohólica que ingerís.

Los efectos visibles

-En la piel: el alcohol deshidrata la piel y la despoja de nutrientes, haciendo que te veas más cansado y sin brillo. También dilata las venas y las arterias, y eso hace que sean aparentes las ramificaciones de venas en color rojo. En las horas previas a irse a la cama, afecta el ciclo normal de sueño, según diversos estudios.

-En el cabello: la deshidratación afecta también tu pelo. Beber alcohol con regularidad puede resecar el pelo y dejarlo quebradizo. Si tomás mucho, tus niveles de hierro pueden desgastarse y eso puede llevarte incluso a la pérdida de pelo.

-En el sueño: beber en las horas previas a irte a la cama puede afectar tu ciclo normal de sueño. Además, es probable que tengas que levantarte a orinar. Todo esto puede llevar a que te sientas más cansado al día siguiente.

-En las uñas: las uñas saludables son el resultado de una ingesta regular de nutrientes y agua. Si tus uñas son quebradizas, puede ser un indicio de que estás tomando más de lo debido.
-En el peso: el alcohol está, por supuesto, cargado de calorías que no aportan ningún valor nutricional al organismo. De hecho, el alcohol carece de nutrientes esenciales y puede llevar a una caída de los niveles de glucosa. Cuando se produce esta reacción, te sentís más hambriento que de costumbre y corrés mayor riesgo de comer más de lo debido.

Cómo evitar el daño

Aquí te presentamos algunos consejos que no por conocidos dejan de surtir efecto:
-La mejor manera de contrarrestar estos efectos negativos sobre el cuerpo y la salud es reducir la cantidad de bebidas alcohólicas que consumís.

-Comé bien antes de ingerir alcohol y fijá un límite de lo que vas a beber antes de comenzar.
-Podés incluso separar de antemano una cantidad de dinero para gastar en alcohol, para después no sentir la tentación de seguir consumiendo bebidas.

-No tomes en casa antes de irte al bar. Tal vez creas que así te va a salir más barato, pero al final es probable que termines tomando más.

-No tomes alcohol para calmar la sed. El alcohol es un diurético, lo que significa que te hará sentir peor.
-Alternar entre una bebida alcohólica y una no alcohólica puede ayudarte a reducir la ingesta de alcohol y, al mismo tiempo, mantenerte hidratado.
-Comprá una copa pequeña de vino en vez de una grande, y con ese simple paso vas a consumir 100 calorías menos por vez.
-También es recomendable que compres botellas de cerveza más pequeñas en vez de una de tres cuartos. Y optá por pedir tragos simples y no dobles.
-Si andás con amigos, no te sientas presionado a tomar al mismo ritmo que ellos. Tomate tu tiempo. Apuntá a ser quien bebe más lento en vez de más rápido. Y por supuesto, no compitas cuando tomás junto a tus amigos.
-Finalmente, tratá de no comer papas fritas saladas o nueces cuando bebas, ya que pueden provocaste más sed y además contienen muchas calorías.

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