Otros tres policías lesionados
Neuquén > El conflicto entre dos familias del barrio Confluencia que se originó el miércoles por la noche, que dejó a un efectivo policial y a un joven herido de bala, continuó hasta entrada la madrugada de ayer cuando otros tres policías resultaron lesionados al ser apedreados por vecinos del lugar. El policía herido de bala, identificado como Roberto Carlos Paredes, continuaba internado en el Policlínico Neuquén en terapia intensiva.
El enfrentamiento comenzó pasadas las 19.30 del miércoles cuando integrantes de una familia identificada por la Policía como Rodríguez González, que viven en calle Monte Hermoso y Paimún, efectuaron varios disparos frente al domicilio de otra familia reconocida como Lozano.
De inmediato la familia agredida se dirigió a la Comisaría 19ª donde informó el hecho. Las diferencias entre las familias datan de hace mucho tiempo atrás, según aseguraron fuentes policiales.
Desde la comisaría pidieron refuerzos a otras dependencias para poder controlar la situación y en pocos minutos cinco patrulleros llegaron al lugar.
Luego de permanecer casi media hora en la zona para prevenir un nuevo enfrentamiento los patrulleros se retiraron del lugar.
Cuando los efectivos policiales que habían ido en apoyo se retiraban del lugar advirtieron a dos jóvenes armados que se trasladaban en una motocicleta. Los dos sospechosos se dieron inmediatamente a la fuga al ver que un patrullero los perseguía.
Al llegar a calle Sobisch, a pocos metros de la Comisaría 19ª, los jóvenes se bajaron de la moto y continuaron la fuga a pie.
Mientras los policías intentaban secuestrar el vehículo, familiares de los fugitivos comenzaron a apedrear a los efectivos policiales.
Enfrentamiento II
Con la agresión de parte de los familiares se inició un enfrentamiento entre la Policía y la familia Rodríguez González. En esta ocasión el conflicto comenzó cerca de las 20.30 y finalizó pasadas las 4 de la madrugada de ayer.
Según las fuentes consultadas, la Policía reprimió con balas de goma, mientras recibía una constante lluvia de piedras. Desde la Comisaría 19ª también dijeron que fueron agredidos con armas de fuego.
Durante el enfrentamiento, el oficial Paredes, de 31 años, recibió un balazo a la altura de su cuello. El proyectil quedó alojado en la sexta vértebra de la columna por lo que fue trasladado de urgencia al Policlínico Neuquén.
Luego, entrada la madrugada, otros tres efectivos fueron derivados al hospital Castro Rendón por lesiones con piedras. También fue herido de bala un joven de 15 años quien, al parecer, transitaba por el lugar y no tenía relación con el conflicto.
Hasta ayer la Policía continuaba investigando el incidente aunque no había logrado detener a los autores de los disparos.
«Es tentativa de homicidio, queremos terminar con esto»
El gobernador Jorge Sapag visitó ayer al efectivo baleado. Negó que la Policía haya disparado al joven que también fue internado.
Neuquén > El gobernador Jorge Sapag visitó ayer por la mañana a Roberto Carlos Paredes, el efectivo de la Policía que resultó con una herida de bala el miércoles a la noche en el barrio Confluencia, cuando intervenía a pedido de los vecinos en un enfrentamiento entre dos familias.
Paredes, de 31 años, permanecía internado en el Policlínico Neuquén en terapia intensiva aunque se encuentra estable.
El mandatario provincial concurrió a la clínica a fin de reunirse con la familia del policía herido. “Estuvimos con la familia: con la señora, con la hermana, los padres y los compañeros de la Policía, solidarizándonos con ellos y con el oficial”, indicó en declaraciones periodísticas.
Para el gobernador lo ocurrido no fue un accidente y remarcó que fue “salvajemente herido”. “Es tentativa de homicidio, que es grave. Queremos terminar con esto”, dijo.
Sapag recordó que la Policía acudió a la zona en auxilio de vecinos que solicitaron la intervención, porque se estaban enfrentando dos familias residentes en el barrio.
Luego se refirió a los hechos ocurridos en horas de la noche y señaló que se mantuvo al tanto en forma permanente mediante comunicación con el ministro de Justicia, Trabajo y Seguridad, César Pérez, y el jefe de la Policía, Juan Carlos Lepen.
Respecto del estado de salud de Paredes, el gobernador explicó que está evolucionando bien, pero que “fue un verdadero milagro. La bala entró en una zona muy compleja que es el cuello, donde hay arterias y médula. La bala se alojó en un lugar donde no afectó nada, gracias a Dios, pero podría haber sido un homicidio”.
Si el oficial continúa evolucionando favorablemente, en las próximas 48 horas podría ser intervenido quirúrgicamente para retirarle la bala que quedó alojada en la sexta vértebra, informó el director del Policlínico Neuquén, Humberto Lorandi
Madrugada
“No son balas de la Policía, desmiento totalmente. El herido está internado en el Policlínico, donde también está internado el policía que fue herido por otra bala que tampoco es de la Policía, es una bala que viene de un inadaptado, de un delincuente que intentó matarlo”, explicó el gobernador al ser consultado por el joven que resultó herido durante la madrugada.
Según la mujer, su hijo presenta una herida bala 9 milímetros y perdigones de goma. “Lo desmiento totalmente, la Policía no utilizó balas de plomo, los que lo hicieron fueron quienes atacaron la comisaría”, aseguró.
Sapag detalló que Paredes se encuentra a salvo pero que la bala que recibió quedó alojada en el cuello, entre la carótida y la médula. “Entonces que no le empiecen a echar la culpa a la Policía de hechos que provocan delincuentes que hay que buscarlos e identificarlos como responsables de estos hechos”, finalizó.
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