Crece el descontento entre aliados del Gobierno con el artículo sobre licencias laborales por enfermedad
En los bloques aliados, como el PRO, hay enojo por el manejo político. Se agregó un artículo a último segundo. Laboralistas creen que puede haber avalanchas de nuevos juicios. Los arreglos que propone Bullrich no satisfacen.
Una de las cuestiones que resultaban más contradictorias en los siglos XIV y XV, período en que los señores feudales desaparecen en Europa, era que los nuevos dueños de las tierras echaban a los siervos que habían vivido allí por siglos. Aunque esto parezca lejano, tiene que ver con el debate sobre la reforma laboral.
Los nuevos dueños eran los burgueses que habían comprado las tierras a los señores feudales que iban quebrando en guerras políticas intestinas. Los reyes se aliaron con aquellos señores de las ciudades que tenían fondos y así se quedaron con los campos, dando así nacimiento al principio de propiedad privada.
Lo que parecía absurdo a los cánones de entonces era por qué se les quitaba a los campesinos su única fuente de supervivencia, la tierra. Es decir, se les impedía producir sus alimentos en las granjas. Así las ciudades europeas se fueron llenando de pobres y menesterosos que iban a ser mano de obra barata en el futuro.
Para los señores feudales, por más que tuvieran un poder absoluto en sus feudos, no tenía sentido matar de hambre a los siervos que vivían en sus tierras. Los dejaban vivir y les cobraban anualmente un impuesto, que en realidad era una parte de la producción. Nunca les hubieran quitado todo. Es más, sabían que aunque las leyes de entonces eran casi inexistentes, si su carga era excesiva, era posible que tuviera una revuelta campesina en su territorio.
El derecho a la subsistencia
Este recuento viene a propósito del artículo sobre licencias por enfermedad de la reforma laboral que va a empezar a debatirse en la Cámara de Diputados. El salario tiene carácter alimentario, según indican nuestras leyes. Es decir, es sustento básico y por lo tanto, reducir salario es disminuir la capacidad alimentaria del trabajador.
No tiene sentido, entonces, reducir salarios y mucho menos esperar que no haya una reacción de los sindicatos y del propio sistema político. La polémica ha comenzado.
Si bien es cierto, como plantea el ex diputado Marín Tetaz, que en el mundo cuando un empleado tiene que ausentarse de su tarea se le descuenta parte de sus ingresos, el problema debería ser el del financiamiento.
La propuesta de La Libertad Avanza es que si un empleado se accidenta practicando deportes tiene que financiar el 50% de su ausentismo. Dicho de otro modo: mitad empleado, mitad empresario. Esa solución sonaría bien si se tratara de dos personas en igualdad de condiciones que se asocian para llevar a cabo un negocio, y una de ellas no puede.
Pero en la relación empresa / trabajador es diferente. No son iguales ya que el empleado "subsiste" por así decirlo, de su salario porque que tiene carácter alimentario. La mayor parte de él se destina a pagar sus alimentos, los servicios necesarios, el transporte, la salud y la educación de sus hijos. Solo en pocos casos los salarios pueden dejar margen al trabajador para ahorrar e invertir, con la chance de iniciar su propio negocio y convertirse en empleador.
Y así, como para los señores feudales carecía de sentido impedir a los campesinos que tuvieran sus ganados y animales, o que cultivaran, para un empresario carecería de sentido recortar el salario de un empleado a punto de no le conviniera ir a trabajar. Entonces, tal vez, lo que habría que debatir es como financiar el ausentismo laboral por enfermedades. Una entidad de las pymes, la CGERA, había propuesto ampliar las atribuciones del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Que no solo financie despidos, sino los casos en los que el empleado se rompe la pierna jugando a la pelota.
Peligro de juicios
Algunos abogados laboralistas advierten sobre el articulo de licencias laborales que puede ser fácilmente judicializado por dos motivos, que lo hacen inconstitucional:
1) El principio de no regresividad (el Estado no puede quitar derechos sociales ya adquiridos).
2) La naturaleza alimentaria de salario (reducir el salario en momento de vulnerabilidad afecta la subsistencia del trabajador).
De allí que la senadora Patricia Bullrich haya salido en las últimas horas a "recoger la línea", dar un paso atrás y prometer cambios en la iniciativa. Pero el oficialismo no quiere que regrese al Senado, y entonces están buscando alternativas para subsanar el "error". Uno sería aprobar, junto con la ley otra de un articulo que diga que se reforma el punto en cuestión.
Lamentable manejo político y fuego amigo
No resulta raro que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, a quien se sindica como impulsor del último arreglo que se introdujo en el proyecto en el ultimo segundo antes de empezar el debate, sea ahora objeto de cuestionamientos por supuesta corrupción.
Sturzenegger enfrenta denuncias porque su esposa es directora de la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI), entidad que tiene un contrato con la Cancillería para dar cursos a los empleados. Los mismos comenzaron a darse en 2018, de manera que es difícil comprobar algo ilegal en el medio, salvo que el Estado podría contratar instituciones nacionales para hacer lo mismo.
Algunos creen que esas denuncias son "fuego amigo". En la interna del Gobierno hay algunos que piensan que cada vez que abre la boca Sturzenegger genera problemas. Fue autor del famoso DNU 730, que entre otras cosas, proponía derogar hasta la ley de Colombofilia, es decir, la cría de palomas. Un absurdo generarse enemigos hasta con los criadores de palomas mensajeras. Ahora fue quien dijo que "si vas a jugar al fútbol y te rompés la pierna ¿qué culpa tiene el empleador?".
La bronca de los amigos
Pero parece que los estrategas del gobierno no aprenden de errores. En el debate por el Presupuesto 2026 agregaron en el Senado el capítulo, el 11, para derogar las leyes de financiamiento universitario y de emergencia en discapacidad, que el Congreso había aprobado en 2025 con mayorías.
El resultado fue que en Diputados se cambió el texto, se eliminó el capitulo agregado, y en el Senado el Presupuesto 2026 se tuvo que convalidar el cambio para evitar prolongar el debate. Políticamente no se leyó que el Gobierno pudo aprobar un presupuesto luego de dos años de gestión, sino que perdió una batalla política.
Ahora el oficialismo está a punto de sufrir una nueva "derrota". Y es que desde el bloque de diputados del PRO ya se avisa que los cambios que quiere introducir Bullrich (que solo refieren a enfermedades graves) no les parece suficiente, y que irían por quitar completamente el articulo. Es probable que el bloque de Provincias Unidas se sume, al igual que la UCR. Cristian Ritondo dijo “Vamos a apoyar la ley de modernización laboral, pero no el régimen de licencias por enfermedad”.
Así, el proyecto podría votarse con cambios y tendría que volver al Senado, donde una vez más el oficialismo transformaría una victoria en derrota por sus propios errores.
En Democracia los gobiernos tienen que manejar los temas de la agenda pública, pero por más que tengan votos en el poder legislativo para imponer, lo mejor siempre es el consenso. De lo contrario, apenas cambian las relaciones de fuerza todo lo que se hace una vez, se deshace en la siguiente. Y esto parece que no le entra en la cabeza a algunos funcionarios.
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