Parque Industrial: los desalojados viven un calvario
Georgina Gonzales
NEUQUEN
Son diez adultos y doce niños. Sus colchones están encimados en una habitación que apenas los puede contener. Las mujeres embarazadas no recibieron ni siquiera agua para beber y están a la espera de una solución habitacional prometida. Son las familias desalojadas por la Policía el miércoles pasado de la toma del Cañadón de las Cabras.
Luego de que los efectivos policiales cumplieran con la orden judicial de desalojar el predio tomado y de que las familias cortaran la Ruta 7 por varias horas, lograron coordinar con la Comisión Vecinal instalarse en su sede.
El jueves pasado personal de Desarrollo Social y de la Subsecretaría de Seguridad de Provincia les dio 10 colchones, 10 frazadas y 10 cajas de mercadería. Desde entonces no tuvieron nuevas noticias. Tampoco ningún asistente social de la Municipalidad los visitó.
La sede de la Comisión Vecinal no cuenta con duchas, por lo que a los niños más chicos los bañan en la pileta de la cocina, mientras que los más grandes y los adultos se van de prestado a lo de algún familiar o amigo para higienizarse.
Con lo que juntan entre todos compran un kilo de carne que les alcanza para dos días y también algunos de los jóvenes que están sin vivienda trabajan en el Mercado Concentrador y traen verduras y frutas para compartir.
Por las tardes comparten mates, pan casero y juegos. Algunas noches la cena sólo alcanzó para los más chicos: una taza de leche acompañada de una rodaja de pan.
Las familias están tranquilas, mejor cobijadas por las paredes de cemento, a diferencia de sus carpas en la toma. Pero esperan respuestas. Con la única funcionaria que lograron hablar es con Marité Such, de Seguridad Ciudadana provincial. De ella, o de quien sea, esperan que los reubiquen en algún sector de la ciudad o les alquilen viviendas.
Las 25 familias que se instalaron en el Cañadón de las Cabras esperan por una vivienda. Aunque no todas están en la comisión, ya que algunos continuaron alquilando o amontonados con otros familiares.
Rosa, una de las mujeres que vive en la comisión junto con sus cinco hijas aseguró que no tiene dónde ir y que se van a quedar hasta que la reubiquen. “Todos estamos en la calle, hay chicas además que estaban guardando sus cosas en lugares prestados y con la lluvia se les mojó todo”, aseguró.
Como son diez los colchones que tienen para más de 20 personas, no todos pueden usar uno. Algunos duermen en el piso y otros quizás aprovechan para descansar cuando se despierta el resto.
10 son los colchones que tienen las familias para dormir en la sede de la sede de la Vecinal. Los desalojados habían solicitado 48, por esa razón tienen que compartir los colchones o turnarse para descansar.
Audiencia
Nueva convocatoria de la Defensoría
La Defensoría del Pueblo de la ciudad citó para el próximo 6 de abril a los integrantes de la toma desalojada del Cañadón de las Cabras y a funcionarios provinciales para intentar llegar a una solución habitacional al problema de las 25 familias.
El lunes pasado la Municipalidad una vez más no se presentó, por lo que la defensoría espera que puedan surgir opciones desde el gobierno provincial.
Ricardo Riva, defensor del Pueblo, es la única autoridad de la ciudad que se ocupó de hacer lugar a los reclamos de los vecinos que, por estas horas, viven una situación desesperante, especialmente con sus niños.
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