Desde temprano el bosque de pinos, álamos y eucaliptos es utilizado por cientos de personas para hacer ejercicio. Solos o en grupos, los deportistas – o simples amateurs- se dejan llevar por las sendas para alcanzar su objetivo diario.
El parque comienza a unos 500 metros a la izquierda de la Plaza de las Banderas. Hasta allí los vecinos llegan muchas veces en auto y luego lo recorren, y los que están dispuestos a hacer más actividad salen caminando desde sus casas.
Llegan personas desde todos los barrios. En las horas pico, que son entre las 8 y las 10 y las 19 y 21, los senderos quedan cada vez más chicos para la cantidad creciente de visitantes.
El recorrido comienza en el Observatorio. Desde allí un gran cartel explica los tres caminos que hay para recorrer.
El circuito 1 tiene 2.500 metros, el 2, 1.000 y el circuito 3 es el de 1.416 metros. Muchos optan por hacer primero el que circunda el parque, que es el más largo, y luego hacer los pequeños por dentro.
Los senderos están rodeados de mojones que revelan la cantidad de metros recorridos. Y además de estos caminos, hay otros tantos que se meten por el bosque, y que también son elegidos por muchos deportistas.
Mabel y Marta, vecinas del área centro de la ciudad, comentaron que visitan el Parque Norte casi todos los días. Como ellas, hay cientos de amigas o amigos que se encuentran en el parque para hacer ejercicio.
Vestida de zapatillas y ropa deportiva, Vanina recorre sus 5 km diarios de caminata que los realiza en una hora. “Siempre vengo a esta hora (19) y somos varios integrantes de la familia que usamos el Parque Norte para caminar”, comentó la mujer, quien llega desde el Balneario Municipal.
Grupos
Además de los amateurs que hacen ejercicios solos o entre amigos, hace años que el bosque del Parque Norte cuenta con grupos de entrenamiento.
Uno de ellos es el GR Team, su director es Gustavo Reyes, corredor de aventura.
“Empezamos hace diez años, por entonces eran muy pocos los que venían a correr acá, pero de a poco se fue incrementando la gente”, recordó el entrenador.
Este grupo realiza entrenamientos semanales y arancelados, y los fines de semanas realizan caminatas abiertas y gratuitas para todos los que quieran sumarse.
Los encuentros de sábados y domingos alcanzan más de 500 amantes de la vida sana que recorren los caminos del parque.
Es que además de caminatas por los senderos, el Parque Norte cuenta con la posibilidad de hacer un entrenamiento más intenso al recorrer las bardas que lo circundan.
“Con los grupos hacemos velocidad en las líneas rectas de los senderos, trote en las bardas. Hay diferentes niveles”, comentó Reyes, quien destacó que lo primordial que le enseña a sus deportistas es que “la actividad es un estilo de vida”.
Desde mediados de diciembre y hasta febrero, la cantidad de visitantes disminuye, aunque actualmente el parque se ve todos los días atestado de corredores.
Poca agua
Luis, quien llega al parque desde la zona centro oeste, destacó la “falta de riego” de los árboles. “Todo el mérito de este parque se lo lleva Antonini, y la verdad que da mucha pena ver todas sus plantaciones secas”, consideró el vecino.
Otro de los requerimientos de los usuarios es la iluminación del parque para habilitar su paseo en horario nocturno.
Cristina y Norma, alumna y personal trainer, van al parque todos los días durante una hora. Ambas coincidieron en que otra de las molestias que encuentran son los perros sueltos.
“Es muy satisfactoria la ecuación en esta obra ya que por no mucho dinero podemos disfrutar de observar a unas dos mil personas por día recorriendo el parque”, manifestó Monzani.
El funcionario recordó que él fue uno de los que hace años insistió con reactivar este parque. Los circuitos aeróbicos se realizaron entre 2005 y 2007.
El año pasado se instalaron los mojones con la información de metros recorridos a través de los senderos, bebederos y aparatos de elongación que están ubicados en la puerta del Observatorio, en el ingreso al parque, comentó el subsecretario de Obras Públicas.
“La aceptación que tiene el parque nos superó con creces”, aseguró el funcionario, quien comentó además que instalaron unos nuevos aparatos de elongación en la Plaza de las Banderas y en la Plaza de la Salud, ubicada en Olascoaga y el río Limay.
Con respecto a la posibilidad de iluminar el Parque Monzani se manifestó en desacuerdo ya que consideró que lo que podría parecer beneficioso se convierte en lo contrario.


