En los seis primeros meses del año, Shell obtuvo un beneficio de 7.920 millones
de libras (16.000 millones de dólares), 5% sobre lo obtenido en igual período
de 2007, aunque inferior al pronosticado por los analistas.
La producción del segundo grupo petrolero del mundo, según la agencia de
noticias DPA, se redujo ligeramente, a 3,13 millones de barriles diarios de
petróleo equivalente.
En el caso de Exxon, la facturación trimestral ascendió a 138.100 millones de
dólares, pese a que los analistas esperaban sin embargo resultados aún mejores.
Este resultado fue 14% superior al registrado en el mismo lapso del año
anterior -y 40% con relación al trimestre anterior- y representó el mayor
aumento registrado por una empresa estadounidense en todos los tiempos.
La producción de gas y petróleo de Exxon, la mayor petrolera del mundo que
cotiza en bolsa, volvió a caer 10%; y la compañía sufre los crecientes costos y
dificultades para encontrar nuevas reservas.
Por su parte, Repsol YPF informó hoy en Madrid que en el primer semestre del
año el beneficio neto obtenido fue de 2.117 millones de euros (unos 3.300
millones de dólares), 24,1% mayor a igual período del ejercicio anterior.
Dicho beneficio se obtuvo en el contexto de los altos precios del petróleo, el
descenso en los márgenes internacionales de refino y la debilidad del dólar
frente al euro, indicó la firma.
En tanto, el resultado de explotación de su filial argentina YPF aumentó 3,2%
hasta situarse en los 644 millones de euros (1.000 millones de dólares),
gracias a la mejora de los márgenes de comercialización de productos y del
precio medio del gas natural.
Entre los hechos que justifican esa mejora, Repsol señaló el descubrimiento en
junio de un segundo campo de petróleo en


