El autor difundió su fallecimiento en redes a través de un mensaje firmado por su hermana y luego reapareció para explicar los motivos de la maniobra.
Un escándalo literario sacude a España luego de que el escritor Daniel Hernán Huerta simulara su muerte en redes sociales como parte de una estrategia de promoción de su libro Desqueerizar el anarquismo. Apuntes contra el relativismo posmoderno.
El supuesto fallecimiento fue difundido mediante un mensaje atribuido a su hermana e incluía referencias a colectivos trans y queer del país, lo que generó un amplio rechazo. Posteriormente, el propio autor reapareció en un video, reconoció la maniobra y expuso las razones de su decisión, profundizando la polémica.
El engaño comenzó el viernes con una carta publicada en redes sociales y firmada por una supuesta hermana del autor, Diana Huerta.
El texto, todavía visible en la página de Facebook de la editorial madrileña, sostenía que “algunas personas procedentes del ámbito queer” habían difamado y hostigado al escritor durante 14 años, y aseguraba: “Estos individuos han logrado con su actitud algo mucho más grave: su muerte real”.
Esa misma carta también denunciaba un “boicot” a la presentación del libro y añadía: “Nadie debería ser sometido al odio del que ha sido víctima mi hermano”. En el mismo mensaje se afirmaba que “la cancelación social debería ser desterrada del anarquismo, de una práctica y un pensamiento que son antiautoritarios y antipunitivistas”.
El autor del libro reconoció el engaño
El engaño cayó cuando Huerta reapareció en un video difundido en el Instagram de su editorial y en varias cuentas de X. Vestido con ropa deportiva y con un ejemplar de su libro en la mano, cerró su intervención con una frase repetida tres veces: “estoy vivo, estoy vivo, estoy vivo”.
En ese mensaje pidió disculpas a sus allegados y justificó la puesta en escena como una forma de defensa frente a quienes considera sus calumniadores. El autor sostuvo: “Me he visto forzado a poner en un platillo de una balanza mi muerte social y, en el otro, mi muerte ante todos vosotros; he tenido que defenderme y morir para haceros comprender esta situación que no deseo para mí ni para otros”.
Huerta también dijo que esperaba que esa “muerte simbólica” sirviera para abrir “un debate auténtico”. La acción había sido planteada para promocionar una obra presentada como un alegato contra “la ideología transgenerista y queer”.
Tras la difusión del video, las muestras de apoyo que había recibido el supuesto fallecimiento se convirtieron en indignación y desmentidos públicos a través de mensajes en las distintas redes sociales.
Entre quienes rectificaron estuvo el también escritor Juan Soto Ivars, que escribió en sus redes: “Un imbécil ha fingido su suicidio en redes para promocionar su libro contra la ideología queer. El ‘comunicado de su hermana’, donde achacaba la muerte a un linchamiento y supuesta cancelación, es falso. El otro día lo compartí por aquí. Lo dicho: un imbécil”.
También reaccionó José Errasti, psicólogo y profesor de la Universidad de Oviedo, que definió lo ocurrido como una “performance”. Errasti declaró: “No entiendo en qué momento pudo parecerle buena idea este juego. Pido perdón por haberme creído el comunicado de la hermana”.
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