El diputado provincial Ernesto Novoa presidirá la Comisión Interpoderes. Destacó el impulso del gobernador Rolando Figueroa en impulsar este cambio.
La provincia del Neuquén iniciará el próximo martes 26 de mayo una nueva etapa dentro de su proceso de modernización institucional y judicial con el comienzo del tratamiento del nuevo Código Procesal de Familia, una reforma estratégica destinada a adecuar las herramientas judiciales a las nuevas realidades sociales, familiares y humanas.
La iniciativa forma parte de una decisión política del gobernador Rolando Figueroa de avanzar en reformas estructurales que fortalezcan el funcionamiento del Estado, modernicen el servicio de justicia y permitan construir respuestas más cercanas, eficientes y sensibles frente a problemáticas que atraviesan la vida cotidiana de miles de familias neuquinas.
El nuevo Código Procesal de Familia buscará ordenar y modernizar los procedimientos vinculados a conflictos familiares, niñez, adolescencia, cuidados, responsabilidad parental, alimentos, violencia familiar, medidas urgentes y acceso efectivo a la justicia. Se trata de un ámbito especialmente sensible, donde los tiempos judiciales muchas veces impactan directamente sobre personas en situación de vulnerabilidad.
El trabajo de la Comisión Interpoderes
En ese marco, la Comisión Interpoderes volverá a funcionar como un espacio de articulación institucional entre los poderes del Estado, universidades, colegios profesionales, magistrados, especialistas y sectores vinculados al sistema judicial.
La comisión recorrió distintas regiones de Neuquén, convocó a actores técnicos e institucionales y consolidó una forma de trabajo orientada a construir consensos amplios para reformas de alto impacto. Para esta nueva reforma, además, la provincia incorporó el asesoramiento de la Dra. Aída Kemelmajer de Carlucci, una de las juristas más prestigiosas del país y una referencia nacional e internacional en materia de derecho de familia, niñez, derechos humanos y derecho privado.
El diputado provincial Ernesto Novoa, abogado y dirigente oriundo de Centenario, volverá a presidir la Comisión Interpoderes.
Novoa destacó en diálogo con LM Neuquén la decisión política del gobernador Rolando Figueroa, el valor técnico de convocar a especialistas de reconocida trayectoria y la necesidad de construir un Código Procesal de Familia “pensado desde Neuquén, para los neuquinos y con participación real de todos los sectores”.
P- El próximo martes comenzará el tratamiento del nuevo Código Procesal de Familia. ¿Qué representa este momento para Neuquén?
R- Representa un paso muy importante dentro de una etapa de transformación institucional que viene impulsando el gobernador Rolando Figueroa desde el inicio de su gestión. Neuquén tomó la decisión política de modernizar el Estado, fortalecer sus instituciones y avanzar en reformas que durante mucho tiempo fueron necesarias, pero que requerían conducción, planificación y consensos. El Código Procesal de Familia tiene una importancia enorme porque aborda procedimientos vinculados a situaciones muy sensibles: niñez, vínculos familiares, cuidados, responsabilidad parental, alimentos, violencia familiar y acceso a la justicia. Por eso no estamos hablando solamente de una reforma jurídica. Estamos hablando de construir una herramienta más moderna, más humana y más cercana a la realidad actual de las familias neuquinas.
P- ¿Por qué es importante avanzar en un Código Procesal específico para los conflictos de familia?
R- Porque los conflictos de familia tienen una naturaleza distinta. No se pueden tratar como cualquier otro expediente. Detrás de cada proceso familiar hay personas, vínculos, niños, adolescentes, adultos mayores, mujeres atravesando situaciones de violencia, padres y madres que necesitan respuestas, familias que muchas veces llegan al sistema judicial en momentos de enorme vulnerabilidad. Por eso el procedimiento tiene que estar pensado para dar respuestas rápidas, claras y sensibles. En materia de familia, una demora no es un dato administrativo: puede afectar derechos, profundizar conflictos o dejar sin protección a quienes más lo necesitan.
La importancia de la reforma
P- La provincia convocó a la Dra. Aída Kemelmajer de Carlucci para este proceso. ¿Qué significa esa incorporación?
R- Significa jerarquizar el debate. La Dra. Aída Kemelmajer de Carlucci es una de las juristas más reconocidas del país y una referencia indiscutida en materia de derecho de familia, derechos humanos y derecho privado. Su participación le aporta al proceso una mirada técnica de enorme valor, experiencia académica y una profundidad jurídica que para nosotros es muy importante. Cuando una provincia decide encarar una reforma de esta magnitud, tiene que hacerlo con seriedad. Y convocar a especialistas de este nivel demuestra que Neuquén no está improvisando: está construyendo una reforma con responsabilidad, con respaldo técnico y con una mirada de largo plazo.
P- Usted volverá a presidir la Comisión Interpoderes, después del trabajo realizado con la reforma del Código Procesal Civil y Comercial. ¿Cómo toma esa responsabilidad?
R- La tomo con muchísimo compromiso y con una enorme responsabilidad institucional. Haber presidido el proceso de reforma del Código Procesal Civil y Comercial fue una experiencia muy importante, no solo por la magnitud técnica del trabajo, sino por la forma en que se llevó adelante: con diálogo, participación y una mirada verdaderamente federal. Que hoy me toque nuevamente encabezar la Comisión Interpoderes habla de una continuidad en el método de trabajo. No se trata de una persona, sino de una forma de construir reformas: escuchando, convocando a los distintos sectores y entendiendo que los grandes cambios necesitan legitimidad.
P- ¿Qué cree que se busca consolidar con esta nueva reforma?
R- Se busca consolidar una justicia de familia más cercana a la realidad de las personas. La sociedad cambió muchísimo. Cambiaron las dinámicas familiares, los vínculos, las formas de cuidado y también las demandas que llegan al sistema judicial. El derecho procesal tiene que acompañar esos cambios. Necesitamos un Código Procesal de Familia que sea moderno, claro, ágil y sensible. Un Código que proteja derechos, que facilite respuestas más rápidas y que tenga una mirada humana sobre los conflictos familiares.
Neuquén marca un rumbo institucional
P- ¿Qué temas deberían ocupar un lugar prioritario dentro de este debate?
R- Hay temas que necesariamente deberán estar en el centro: la protección integral de niños, niñas y adolescentes; la violencia familiar; los cuidados; la responsabilidad parental; los procesos vinculados a alimentos; las medidas urgentes; y el acceso efectivo a la justicia. Muchas veces los tiempos judiciales no coinciden con los tiempos de las personas. Por eso el desafío es construir herramientas que permitan una justicia más rápida, pero también más sensible. La eficiencia no puede estar separada de la humanidad cuando hablamos de familia.
P- ¿Qué rol tendrán las instituciones, universidades, colegios profesionales y especialistas?
R- Van a tener un rol fundamental. La experiencia del Código Procesal Civil y Comercial nos demostró que las mejores reformas son las que se construyen con participación real. La Comisión Interpoderes tiene justamente ese sentido: reunir miradas, experiencias y conocimientos diversos para que el resultado final no sea una norma aislada de la realidad, sino una herramienta útil para la provincia. Queremos escuchar a quienes trabajan todos los días con estos temas: jueces, abogados, equipos técnicos, universidades, trabajadores judiciales, especialistas y organizaciones vinculadas a la protección de derechos. La participación no es una formalidad. Es lo que le da legitimidad y calidad a una reforma.
P- ¿Siente que Neuquén está marcando un rumbo distinto en materia institucional?
R- Sí, claramente. Neuquén está demostrando que puede discutir el futuro con seriedad. Hay una conducción política encabezada por el gobernador Rolando Figueroa que tomó la decisión de ordenar, modernizar y transformar. Eso se ve en distintas áreas del Estado y también en el sistema de justicia. Muchas veces la política queda atrapada en la coyuntura, en la discusión pequeña o en la pelea permanente. Pero las provincias que avanzan son las que se animan a construir reformas de fondo. Neuquén tiene una oportunidad histórica de consolidar instituciones más modernas, más eficientes y más cercanas. Y eso requiere liderazgo político, equipos técnicos y capacidad de diálogo.
P- ¿Con qué expectativa encara este nuevo desafío?
R- Lo encaro con entusiasmo, pero sobre todo con mucha responsabilidad. El nuevo Código Procesal de Familia puede convertirse en una herramienta muy importante para mejorar la vida de muchas personas. Por eso tenemos que trabajar con seriedad, con sensibilidad y con una mirada amplia. Neuquén ya demostró con la reforma del Código Procesal Civil y Comercial que puede construir procesos institucionales sólidos, participativos y modernos. Ahora tenemos la oportunidad de dar un nuevo paso. Mi expectativa es que podamos construir un Código Procesal de Familia pensado desde Neuquén, para los neuquinos, con identidad provincial, con participación real y con una profunda vocación de justicia.
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