En la mañana de este viernes confluyeron dos comunidades educativas por dos reclamos distintos en el Consejo Provincial de Educación (CPE). La del Jardín 32 concurrió por problemas en la calefacción y la del CPEM 53 por una oleada de episodios de violencia entre padres y alumnos dentro de la institución, que se fueron agravando desde mayo a la fecha.
En el caso del jardín de infantes, que está en el barrio Gran Neuquén Sur, los chicos no tienen clases desde hace un mes por fallas en el sistema de calefacción mediante calderas. “Tenían que arreglar la calefacción en el receso invernal y fueron el día antes de retomar las clases a arreglarlo. Pusieron la calefacción nueva, pero se apagaba y no había forma de prenderla. Los nenes no podían estar porque hacía más frío adentro que afuera”, relató Eimy Bascal, mamá de una de las alumnas a LMNeuquén.
Detalló que el personal de la empresa encargada de repararla Iba a arreglarlo, duraba un par de días, se volvía a apagar y se tenían que suspender nuevamente las clases. Desde la Dirección se enviaron reiteradas notas al CPE, pero no tenían respuesta.
“Justo ahora que llegamos al CPE junto con el equipo directivo, todas las seños y los padres con los chicos a traer un petitorio, le llegó un mensaje a la directora que aseguraba que lo habían solucionado. En el trascurso de la mañana se verá si se apaga, sino tendremos que volver al CPE”, agregó la mamá.
Grave situación en el CPEM 53: "Nos desbordó"
Por su parte, la vicedirectora del turno tarde del CPEM 53, Fabiana Balmaceda, trazó un panorama desalentador por el grado de violencia que se vive en la institución. Reclaman al CPE el aporte de un equipo interdisciplinario y más seguridad.
“Lo que estamos solicitando es mayor seguridad por situaciones de violencia reiteradas que hemos tenido en la escuela con familiares de alumnos. Solicitamos que nos ayuden con un grupo interdisciplinario del CPE porque la situación nos ha desbordado”, explicó Balmaceda a LMNeuquén.
En el petitorio que presentaron en la mañana de este viernes, también reiteraron el pedido de otra persona destinada a seguridad que habían planteado desde abril al CPE. “Tenemos una sola persona y la escuela es grande. Hemos pedido rondines policiales en horarios de ingreso y egreso. La Policía se justifica por la falta de móviles y personal y que tienen un montón de situaciones complejas que asistir”, agregó.
Sostuvo que el personal policial no estuvo presente en varias situaciones de violencia que tuvieron lugar en el hall de entrada de la escuela. Dijo que mantuvieron reuniones con autoridades de la Comisaría Primera y todavía no cuentan con seguridad.
Recordó que la última situación de violencia que tuvieron fue este miércoles. “Unas familias se enfrentaron a golpes en el hall de entrada de la escuela. Hubo bastante violencia, sangre, una situación espantosa que tuvo lugar en el horario de ingreso de los chicos a las 13.25”, relató la vicedirectora.
El CPEM 53 tiene un sector donde esperan las familias y ese fue el escenario donde los padres de los alumnos se golpearon y quedaron sus hijos en el medio. “Además, nos amenazaron de que iban a tirotear a la escuela”, agregó.
Indicó que muchos de los conflictos se inician en las redes sociales entre los chicos. “A nosotros se nos escapa de las manos esas peleas que se inician en las redes sociales, no podemos controlarlas. Y esos conflictos después son trasladados a la escuela. Con una mirada ellos se están desafiando”, aseguró.
El CPEM 53 tiene una matrícula de 600 alumnos, pero como asisten a contraturno, siempre hay una cantidad importante en el edificio de la calle Colón y Antártida Argentina. Asisten alumnos de los barrios El Progreso, Ceferino, Cordón Colón, Cuenca XV y Cuenca XVI. Sostuvo que tienen recepción de alumnos de varios sectores y con muchos conflictos.
Contó que realizaron intervenciones con asesorías para aminorar el choque entre los alumnos, pero “el tema es que después la siguen en las redes sociales, se meten los padres y se nos escapa de las manos”.
La institución tuvo varios episodios de violencia entre alumnas, de padres hacia alumnos y hacia la escuela. Los docentes destacaron la necesidad de contar con un equipo interdisciplinario que les ayude a pensar y reflexionar sobre el contexto actual de la escuela, sino también que los ayuden a diseñar y llevar a cabo actividades para abordar estas problemáticas.
“Sucede en varias escuelas, pero nosotros hemos tocado fondo por las reiteradas situaciones de violencia entre estudiantes, entre familias y hacia nosotros”, señalaron.
"Fueron varios episodios de violencia que comenzaron a principios de año y que se fueron agravando desde mayo a la fecha. Hay trabajos que se refieren a los estrictamente pedagógico que quedan de lado porque tenemos que intervenir frente a esta problemática. Estamos perdiendo esta posibilidad de hacer escuela".
Presentaron un petitorio a las autoridades señalando que hasta que no obtengan repuesta sobre cada uno de los puntos, “no volveremos a retomar las clases con total normalidad, puesto que entendemos lo principal es garantizar las condiciones que los procesos de enseñanza y aprendizaje se desarrollen en un contexto”.
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