Hace algunos años, el Pinot Noir se puso de moda en las vinotecas y, con rapidez, la cepa llegó a ser la favorita de la mayoría de los clientes que pasaban por Portento. Aunque la moda parece haber pasado, el carácter delicado de esta uva ya se ganó un lugar en los paladares neuquinos y hoy el consumo crece de manera suave pero constante.
"Hoy las cepas que están de moda son otras, el Petit Verdot, el Cabernet Franc y otras uvas blancas", explicó Hugo Figueira, el dueño de esta vinoteca neuquina. "El Pinot Noir ya pasó de moda, pero es una variedad ya instalada, especialmente entre las mujeres y las personas jóvenes", agregó.
Aunque se trata de una variedad oriunda de Francia, para Figueira ya hay un carácter propio de las uvas patagónicas. El Pinot Noir es una cepa de producción difícil, pero que se adapta con facilidad a las características inhóspitas de la Patagonia, con su amplitud térmica pronunciada y sus vientos fuertes.
"Cuando me preguntan por un Pinot económico, le digo a los clientes que desconfíen, porque es una cepa difícil de cultivar y también de vinificar", dijo Figueira, y aclaró que es muy fácil cometer errores en su elaboración por los tiempos precisos de maduración y los cuidados específicos que requiere esta variedad, tanto durante el cultivo como en los procesos de fermentación y de crianza.
"Son muy sensibles a los accidentes climáticos y también son uvas de baja productividad por hectárea; es por eso que se encarecen estos vinos", afirmó el comerciante, que nutre más de la mitad de sus góndolas de Pinot Noir con etiquetas de la zona y otra parte con propuestas que llegan, por ejemplo, desde Mendoza
"Hoy tengo clientes que son habitués de la vinoteca y van derecho a la góndola de Pinot Noi", dijo y agregó que la cepa es especialmente popular entre las personas jóvenes y las mujeres por sus notas delicadas y su baja astringencia. "También se elige cada vez más para regalar, antes sólo se regalaba Malbec", aclaró.
Afirmó que el Pinot es un vino para paladares más expertos. Mientras que el Malbec es un vino más versátil y fácil de tomar, beber Pinot exige educar primero el paladar con el paso por varias etiquetas y bodegas, para conocer todas las características que lo distinguen.
Aclaró que se trata de un vino suave, con carácter frutado, aromas con personalidad y características tenues. Por eso, lo recomendó para acompañar comidas que no tengan demasiada intensidad. "Es ideal para el pescado, las pastas con salsas blancas, el sushi, aunque también va bien con alimentos que tengan un toque picante, como algunos quesos", dijo y aclaró que en Francia se suele acompañar esta cepa con queso o comidas frías.
Portento y otras vinotecas de la zona siguen ofreciendo las versiones patagónicas de esta cepa como un sello distintivo y cada vez más elegido por los fanáticos del vino. En agosto, por el mes de Pinot Noir, el local ofrece promociones especiales que incluyen, entre otras propuestas, las etiquetas 100% Pinot de Familia Schroeder.
"Tenemos todo el stock, con el Saurus Estate que es el más elegido y también las propuestas de espumantes, como el Rosa de los Vientos, o un tardío dulce", aclaró Figueira.



