Pirotecnia: bajó el consumo, pero no la venta clandestina
Ana Laura Calducci
Neuquén.- Las fiestas en la ciudad no volvieron a ser las mismas desde 2012, cuando entró en vigencia la prohibición del uso y comercialización de pirotecnia entre particulares.
En aquel momento, la medida causó polémica y se discutió mucho su utilidad. Hoy, algunas consecuencias quedaron claras: cayó un 30% el número de lesionados y se redujo el consumo, aunque también aparecieron nuevos problemas bajo el amparo de la clandestinidad, como la proliferación de productos truchos y vendedores inexpertos, que no están preparados para manipular explosivos.
Cuando se prohibió la pirotecnia por ordenanza, los primeros en poner el grito en el cielo fueron los comerciantes del rubro, nucleados en la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales (CAEFA). También hubo vecinos molestos porque restringían su libertad de decidir cómo celebrar.
A favor estuvieron las asociaciones por los derechos de los discapacitados y las protectoras de animales, así como los profesionales del sistema de salud.
Sostenían que los explosivos causaban decenas de heridos, en su mayoría niños, y el estruendo resultaba insoportable para quienes sufren distintas patologías, además de provocar pánico entre las mascotas.
Cinco años después, las idas y vueltas judiciales quedaron atrás y la medida se confirmó con una ley provincial. De los argumentos de aquel momento, varios se cayeron y otros se confirmaron.
El dato más elocuente es el número de lesionados, que bajó un 30% desde la entrada en vigencia de la prohibición, según estadísticas del Castro Rendón. De 88 casos en las fiestas de 2011, disminuyeron a 27 al año siguiente y esa cifra se mantuvo casi sin variantes hasta ahora.
También, aunque no haya números oficiales, la restricción parece haber disminuido la demanda. Casi todas las organizaciones que participaron del debate en 2012 lo consideran así, salvo CAEFA. Para Mario Ruschin, titular de la cámara, “el consumo se mantuvo igual, sólo se volvió clandestino”.
Los que se oponían a la prohibición, en tanto, acertaron en que la medida alentó la venta improvisada, sin medidas de seguridad. Gustavo Orlando, el funcionario municipal a cargo de los controles, confirmó que la oferta de pirotecnia “mutó a las redes sociales y viviendas particulares, un nicho difícil para allanar y que también es un peligro, porque podés tener un polvorín al lado de tu casa sin saberlo”.
A eso se suma que, con la prohibición, a los compradores les cuesta más asegurarse que los productos sean genuinos y no estén vencidos o adulterados.
Entre lo que queda por mejorar, varios destacan que la diferencia en la legislación con los municipios rionegrinos representa un obstáculo y que aún falta concientizar a los consumidores.
“Las campañas informativas eran una pata accesoria a la prohibición que quedó en el olvido”, alertó Carmen Senger, del Foro por los Derechos de Personas con Discapacidad, una de las principales impulsoras de la norma que cambió la Navidad de los neuquinos.
A cinco años de la prohibición, cada sector hace su propia evaluación
Gustavo Orlando, secretario de Comercio municipal
“La medida sirvió, y las muestras son elocuentes en que antes se tiraba pirotecnia desde fines de noviembre hasta Reyes y hoy es más puntual. Igual creo que es un tema cultural que requiere tiempo. Van a faltar un par de años más todavía, aunque cada año es menor su utilización”.
Mario Ruschin, Cámara de Fuegos Artificiales
El riesgo es que se volvió clandestino y no hay más controles de qué mercadería es la autorizada. La cámara tiene un amparo tramitando en la Justicia y puede fallar a favor. Pero quiero aclarar que estamos por el diálogo y hay disposición para volver a discutir el tema”.
Carmen Senger, Foro de Discapacitados
“Después de Neuquén, se sumaron otras localidades del país, así que sirvió mucho. Vemos un menor uso más que nada en el centro, donde viven los sectores medios, no en los barrios”.
Adelaida Goldman, médica hospital Castro Rendón
“Viene bajando el uso de pirotecnia y la prohibición sirvió. Hay que considerar que disminuyeron los casos”.
Ana Posdena, protectora de animales
“Estamos a favor de la prohibición, no sólo por los perros sino por todos a los que afecta, y esperamos que se incrementen los controles”.
Una norma para toda la provincia
En el 2014, los diputados provinciales sancionaron la Ley N° 2833 mediante la cual se prohíbe la comercialización y uso de artículos de pirotecnia en todo el territorio neuquino.
2000 kilos de pirotecnia ilegal hizo detonar este año la Municipalidad de Neuquén.
Se trató de mercadería secuestrada en operativos de control efectuados a comercios y vendedores callejeros durante las fiestas del año pasado. Lo hizo bajo la supervisión de los Bomberos de Neuquén.
100 kilos de pirotecnia ilegal secuestraron este mes los inspectores de Comercio.
Fue el 1° de diciembre durante un operativo conjunto del Municipio y efectivos de la Policía en una vivienda particular del barrio TCI, donde se constató que no había medidas de seguridad.
213 fueron los lesionados por pirotecnia en las fiestas de 1999, según registros del Castro Rendón.
Ese año marcó un récord para el hospital. En los siguientes festejos, la cantidad de heridos tuvo altibajos entre los 57 y 128 casos hasta que se sancionó la prohibición.
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