Plantas de tratamiento se convierten en basureros

POR SANTIAGO NOGUEIRA - Diputado Provincial por Libres del Sur

La provincia de Neuquén tiene un serio problema en relación con el tratamiento de los residuos generados en la explotación de los hidrocarburos. Las expectativas de desarrollo se concentran en torno la explotación de Vaca Muerta y en la actualidad todas las plantas de tratamiento están colapsadas y operando en condiciones de irregularidad si tomamos como referencia el decreto provincial N° 2263 que regula la actividad.

El caso de Comarsa, con más de 300.000 metros cúbicos de cutting acopiados dentro de la ciudad de Neuquén y sus reiterados incumplimientos a los compromisos asumidos, es el de mayor resonancia pero no el único. Tanto Treater como Indarsa en sus plantas de tratamientos emplazadas en Añelo acopiaron residuos petroleros por encima de la capacidades habilitadas. Todas estas empresas han tenido que presentar ante la Subsecretaría de Ambiente un plan de reducción de los volúmenes acopiados. Claramente en la provincia no existe la capacidad instalada suficiente para abordar el actual nivel de producción en la industria de los hidrocarburos. Si a esto le sumamos que en la actual normativa no se preven sanciones cuando las plantas de tratamiento exceden su capacidad habilitada de acopio sino que solo están obligadas a presentar un “plan de reducción de volúmenes”, encontramos el grave cuadro actual con las plantas de tratamiento transformadas en verdaderos basureros petroleros.

Vengo sosteniendo que estas plantas de tratamiento están operando en condiciones de irregularidad en relación con el decreto N° 2263/15, que establece en su anexo II artículo 39 que dichas plantas deberán estar “ubicadas fuera del ejido municipal, a una distancia mínima de 8 kilómetros de zonas urbanizadas o con proyectos de urbanización, considerando las proyecciones de crecimiento poblacional para los próximos veinte años”. El mismo decreto estableció en su artículo 11 la “Cláusula de Transitoriedad: fíjese un plazo de un año, prorrogable por un año más, a efectos de la adecuación correspondiente a partir de la entrada en vigencia del presente decreto”. El plazo para esta adecuación y su prórroga se venció el 20/11/2017. Comarsa sigue almacenando 300.000 m3 dentro de Neuquén capital, Indarsa continúa tratando sólidos condicionados y se niega al traslado y su otra planta en la localidad de Añelo, al igual que Treater, está dentro del ejido urbano y a una distancia de 4,5 km de un barrio.

Para comenzar a salir de este cuello de botella, el gobierno de la provincia debiera hacer cumplir el decreto 2263 y la Legislatura sancionar una Ley Provincial que regule la gestión integral de los residuos peligrosos para por ejemplo establecer plazos máximos para que un residuo pueda estar acopiado sin tratar y fuertes sanciones a su incumplimiento, entre otras cuestiones. El año pasado presenté un proyecto de ley en esta dirección; espero que sea el punto de partida para un profundo debate y que antes de fin de año podamos tener una ley que aborde la gestión de los residuos del petróleo acompañada también de la sanción de un régimen de promoción de inversiones, tendiente a aumentar la capacidad de tratamiento en la provincia.

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