A pesar de las estrictas medidas impuestas para limitar la propagación del coronavirus, cientos de personas organizaron una fiesta rave (música electrónica) durante días en un almacén cercano a Barcelona. Así denunciaron ayer los medios de prensa y se pudo observar a través de la difusión de un video en el que muestra a personas bailando sin tapabocas ni respeto por la distancia social.
Lo curioso fue que la policía catalana, a pesa de los muchos llamados de los vecinos alertando sobre lo que estaba ocurriendo, recién intervino un día y medio después de iniciada la fiesta rave que tuvo lugar en la localidad de Llinars de Vall, a 40 kilómetros al noroeste de Barcelona. Según testigos, en el evento había cerca de mil personas, con más de 200 vehículos estacionados fuera del almacén. Incluso, la fiesta estaba programada para durar hasta el 4 de enero.
El gobierno regional anunció una investigación para averiguar por qué la policía reaccionó tan tarde y los organizadores se enfrentan a multas de hasta 600.000 euros. “¡Estamos escuchando música, tenemos todo el derecho, no hay peleas!”, gritó una mujer con el dorso desnudo a los policías antidisturbios que participaba de la fiesta interrumpida este sábado al mediodía, luego de comenzar en vísperas del Año Nuevo.
Los agentes identificaron a cada uno de los participantes y les comunicaron la sanción correspondiente por desobedecer las prohibiciones y restricciones para frenar la expansión del coronavirus. El viernes, el conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Sàmper, había informado que los Mossos d’Esquadra (policía de Cataluña) detectaron cuatro fiestas ilegales en Año Nuevo que incumplían las medidas contra la Covid-19.
En aquellos procedimientos se levantaron un total de 554 actas y se inspeccionaron 90 locales de restauración, recreación nocturna y alojamientos. La policía también denunció a un hotel de Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) por una fiesta fuera del horario permitido; intervino en una fiesta en una discoteca de Cornellà de Llobregat (Barcelona) y en otra con 16 personas en una casa de colonias en Esponellà (Girona).
Catalunya inauguró el 2021 con malos datos en torno a la epidemia, por lo que el gobierno regional está evaluando endurecer las restricciones, y con un nuevo brote en una residencia de ancianos en Salou, que deja al menos 98 residentes contagiados. La velocidad de transmisión del virus, la famosa Rt que indica a cuántas personas contagia un infectado, volvió a subir, tras 4 días seguidos de baja.
600.000 el monto en euros que costaría la multa
Los organizadores del evento se enfrentan a importantes multas económicas por haber puesto en marcha esta fiesta clandestina y, encima, sin respetar los protocolos básicos del coronavirus: uso del tapabocas y distanciamiento socia
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