Policía neuquino detenido por una golpiza y amenazas

Fue en Fernández Oro. Utilizó su arma para intimidar a una mujer.

Fernández Oro.- Un policía neuquino fue protagonista de un escándalo familiar y terminó detenido en Fernández Oro, después de atacar a trompadas a su cuñado y luego amenazar con su arma reglamentaria a su cuñada.

Pese al estricto hermetismo de los jefes policiales, que apenas confirmaron el hecho pero no aportaron detalles, trascendió que la detención de su par neuquino generó mucha bronca entre los uniformados rionegrinos, porque el hombre apenas estuvo preso 20 minutos y nunca pudieron obtener la orden para secuestrar el arma reglamentaria, a pesar de la denuncia de las personas atacadas y amenazadas.

El hecho ocurrió pasadas las 18 del viernes en Fernández Oro, cuando el policía neuquino bajó de una camioneta Eco Sport que conducía su hermano e ingresó en la vivienda de su cuñado, donde lo atacó a golpes y luego amenazó a su cuñada, delante de los hijos de la pareja.

Según una de las víctimas, que llamó a la Comisaría 26ª para avisar de lo sucedido, el policía se trenzó a golpes con su cuñado y ante la intervención de la mujer de este, corrió hasta la camioneta, de donde volvió con el arma reglamentaria en la mano.

Los uniformados rionegrinos no pudieron secuestrar el arma utilizada para las amenazas porque quedó dentro de la camioneta en la que viajaba el agresor.

"Me apuntó y me dijo que me cuide, que no sabía con quién me metía", le relató la mujer al agente de guardia de la comisaría.

Inmediatamente, dos patrulleros de la unidad comenzaron a buscar la Eco Sport. Uno de los móviles alcanzó a ver la camioneta que intentaba salir de la ciudad por Avenida Cipolletti, a una velocidad considerable.

En la equina de Cipolletti y 9 de Julio, un patrullero se cruzó por delante de la camioneta y otro le cerró el paso desde atrás, para impedir que continuara la huida.

El hombre no opuso resistencia y ante la detención de los policías rionegrinos, el neuquino accedió a subir a uno de los patrulleros que lo trasladó hasta la comisaría.

Dentro de la camioneta Eco Sport quedó el hermano del policía, quien manejaba el vehículo. Pese a la intención de los uniformados rionegrinos de requisar la camioneta, el propietario se negó y nunca llegó la orden correspondiente como para poder secuestrar el arma reglamentaria con la que se produjeron las amenazas.

Pocos minutos después de ser detenido, el neuquino, domiciliado en esta ciudad rionegrina, quedó en libertad y hasta ayer las víctimas no habían formalizado la denuncia.

Sólo confirmaron un hecho familiar

Pese a los constantes intentos por acceder a la información, fue constante la misma respuesta por parte de los jefes policiales rionegrinos para negar el episodio.

Después de numerosos llamados, el comisario Jorge Aued, jefe de la Comisaría 26ª, confirmó que "se trató de un hecho de violencia familiar".

Otra fuente, bajo reserva, aseguró que el pedido de intervención de la Policía lo realizaron desde la casa donde ocurrió el hecho a través de una llamada telefónica a la guardia de la comisaría de Fernández Oro.

Una vez que el policía neuquino fue trasladado a la unidad, luego de identificarlo y al no radicarse la denuncia correspondiente, quedó en libertad sin mayores demoras.

Según trascendió, las víctimas les habrían dicho a los policías que trabajaron en el procedimiento que harían la denuncia directamente en la fiscalía.
Ayer, la denuncia no se había formalizado en la comisaría ni en la sede judicial, que se encuentra de feria.

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