El Cuerpo Médico Forense, del prestigio a la agonía
Se multiplican las tareas y no alcanzan los profesionales en áreas claves que deben realizar pericias fundamentales para la justicia.
Siempre Neuquén se destacó por tener el mejor Cuerpo Médico Forense de la Patagonia, pero la decadencia que atraviesa el Poder Judicial está dejando en estado de riesgo a uno de los pocos espacios de prestigio que le quedan a la Justicia.
Los profesionales de las distintas áreas están desbordados de trabajo, no autorizan nuevos ingresos y las condiciones laborales son cada vez más precarias. Es por eso que han elevado pedidos y reclamos agotando las distintas vías administrativas, pero no han obtenido respuestas. El silencio es apabullante y hasta el gremio Sejun está al tanto del ninguneo que sufren los expertos.
La situación es compleja en la Unidad de Servicios Periciales que contempla cuatro departamentos forenses. El Cuerpo Médico Forense, el Gabinete de Psiquiatría y Psicología Forense, Informática Forense y Peritos Contables.
Indicios claves
El refrán reza: “para muestra basta un botón”, pero tenemos varios botones que permiten poner bajo la lupa la problemática.
El personal de Criminalística es clave para hacer un correcto relevamiento de las escenas del crimen, tarea de la cual depende ciento por ciento una buena investigación para esclarecer un caso.
Actualmente, hay un equipo de criminalística compuesto por cinco profesionales para cubrir toda la provincia. Lo ideal sería que haya un piso de tres equipos para todo el territorio provincial.
Ante esta situación y con mucho ingenio, los profesionales han subdividido el equipo en duplas para poder cubrir los 365 días calendario, lo que los obliga a estar muchos días de guardia.
Es decir, si hay un crimen en cualquier lugar de la provincia una dupla debe acudir para relevar la escena.
Un detalle no menor, las guardias a los profesionales de criminalística se les abona a razón de 10 mil pesos el día, es decir las 24 horas.
Por su parte, siéntese y tome un poco de agua, un vocal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) cobra 160 mil pesos el día de viático, tal como lo indica la circular 04-24 del 19 de febrero. Todo es desproporcionado, injusto y poco decoroso en la Justicia.
Si esto le parece poco, le cuento que el departamento de Criminalística tiene asignada una camioneta Amarok 2016 con la que deben acceder a zonas cuya geografía es compleja: la meseta, la ribera y cuando van al interior transitar por caminos de montaña.
Es decir, una pericia les obliga en ocasiones a tener que realizar todo un periplo.
Esa camioneta Amarok se las cedieron no hace mucho tiempo, era la que utilizaba un vocal del TSJ. Usted verá con agrado el gesto del Tribunal Superior, pero no lo fue. A Criminalística le dieron el descarte. Ahora le cuento.
El año pasado, la Justicia realizó la licitación pública Nº 06/23: “Adquisición de vehículos con destino a distintas dependencias del Poder Judicial de Neuquén”.
El monto de la compra rondó los cien millones de pesos, todavía el dólar estaba en unos 350 pesos en ese entonces y el valor de las Ford Ranger adquiridas rondaba los 22 millones de pesos cada una, a lo que se suman los gastos de registración, patentamiento y seguro.
Ahora, ¿sabe en manos de quién quedaron esas camionetas? Se las asignaron a los vocales Gustavo Mazieres, Evaldo Moya y Soledad Gennari. Sí, camionetas cero kilómetros para manejarse en la ciudad.
La conducta de las máximas autoridades del TSJ está totalmente desprovista de una visión integral de las prioridades y necesidades que tiene la Justicia de cara a la sociedad. Pero después exigen eficacia, aunque no dan los medios necesarios.
Vivir entre muerto
En el área que se dedica especialmente a las autopsias solo hay seis médicos. Cinco a la mañana y uno a la tarde.
Prácticamente, todas las autopsias se practican en Neuquén y este año se da la particularidad que hay un incremento del 50 por ciento del trabajo. Es decir, hay un 50 por ciento más de personas muertas a las que hay que peritar.
Esto, sin contar las pericias que se hacen a víctimas de abuso sexual que las hacen en conjunto con los peritos de criminalística.
En el caso de los profesionales que practican autopsias, la semana de guardia completa les representa unos 150 mil pesos. Es decir, que el día de viático de un vocal todavía es más jugoso que la semana de guardia de un forense que practica autopsias.
Pero no se queden con los números, hay un fenómeno que ya fue estudiado en Estados Unidos y Europa que tiene que ver con el desgaste mental que provoca el estar abriendo cadáveres todos los días.
Créame, no es una tarea fácil tomar una amoladora para abrir un cráneo o si prefiere otra imagen, revisar a una chiquita que fue violada y tiene destruidas sus partes íntimas. Disculpe si lo incomodo, pero la realidad que abordan los forenses, es cruda.
Lejos de escapar al trabajo, los profesionales sugirieron hacer intervenciones semanales o quincenales con un psicólogo para canalizar semejante tarea. La respuesta fue negativa en forma tajante.
Pero espere que esto se pone bueno. Si médico que tiene que manipular un cadáver, tarea que no puede hacer nadie más porque se trata de la prueba más importante en un homicidio, sufre una lesión por el sobreesfuerzo que hace al mover un cuerpo con peso muerto, nunca mejor dicho; la ART no le contempla nada porque no está previsto que los forenses hagan fuerza física.
Aunque no lo crean, el absurdo tiene identidad y reside en el Poder Judicial.
Otra de las problemáticas que padecen los forenses en la manipulación de cadáveres es la cantidad de bichos con las que interactúan por lo que en cualquier parte del mundo se contempla el trabajo insalubre, pero en Neuquén no. Ni siquiera fue contemplado durante la pandemia donde hubo médicos que hasta en tres ocasiones contrajeron el COVID 19.
En Argentina, son quince las provincias cuyos Tribunales Superiores fijaron “límites de edad y servicios diferenciales en tareas insalubres, determinantes de vejez o agotamiento prematuro”, entre las que destacan los médicos forenses que viven manipulando cadáveres.
En Neuquén, los escritorios del TSJ son infranqueables, a tal punto que parecen desconocer o ningunear lo que ocurre del otro lado. De hecho el gremio Sejun ha transmitido la problemática en varias ocasiones y sin éxito.
Lo peor de toda esta situación, es que hay excelentes profesionales que se están jubilando y quedan espacios sin cubrir y otros que están en actividad que optan por irse a trabajar a otras provincias.
El prestigio ganado durante décadas podría esfumarse debido a la sordera de un TSJ ausente, decadente y atomizado.
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