Transfemicidio de Azul Semeñenko: inicia el juicio por crimen de odio contra Roberto Sánchez
Desde este viernes y durante 14 jornadas se desarrollará el debate oral ante un jurado popular. Roberto Daniel Sánchez está acusado de transfemicidio triplemente agravado.
Este viernes 2 de octubre iniciará el juicio por jurados populares contra Roberto Daniel Sánchez, acusado por el transfemicidio de Azul Semeñenko, quien fue vista por última vez el 25 de septiembre de 2025 en su casa y luego apareció brutalmente asesinada y descartada en un canal de desagüe.
El debate se extenderá durante 14 jornadas, hasta el 21 de octubre, con audiencias previstas desde las 8.30 hasta el mediodía o las primeras horas de la tarde. Por su parte, la familia de la víctima y sus compañeras de trabajo realizaron una convocatoria a acudir a Ciudad Judicial para acompañar la búsqueda de Justicia para Azul.
Durante las próximas tres semanas declararán más de 70 testigos y peritos y se incorporará la evidencia reunida durante la investigación. En esta primera jornada, Fiscalía, querella y defensa presentan sus alegatos de apertura ante los 12 jurados titulares y exponen las distintas teorías del caso que intentarán demostrar durante el juicio.
La decisión final estará en manos de los ciudadanos que integran el jurado popular, quienes deberán determinar si Sánchez es culpable o no culpable y, en caso de una declaración de culpabilidad, si se acreditan las circunstancias agravantes planteadas por la acusación.
EN VIVO: primera audiencia del juicio
La acusación a Roberto Sánchez por el transfemicidio de Azul
La Fiscalía, representada por el fiscal jefe Agustín García y la fiscal del caso Guardalupe Inaudi, sostiene que Sánchez es responsable del transfemicidio de Azul y que debe responder por un homicidio triplemente agravado: por ensañamiento, por haber sido cometido por odio a la identidad de género y por haber mediado violencia de género.
Según la acusación, Azul fue atacada con golpes y al menos 25 puñaladas. Entre las lesiones relevadas durante la investigación aparecen heridas overkilling y una hemorragia masiva que comprometió órganos vitales, entre ellos el corazón y la aorta.
Para la Fiscalía y la querella, no se trató de un homicidio simple, sino de un crimen atravesado por circunstancias que permiten encuadrarlo como un transfemicidio.
La acusación buscará una condena a prisión perpetua. Durante la etapa previa al juicio, el fiscal García explicó que la acreditación de cualquiera de las tres circunstancias agravantes planteadas conduce a esa pena y que los eventuales plazos para un egreso quedarían, en ese escenario, por encima de los 35 años.
En su alegato de apertura, la Fiscalía expone ante el jurado cuál es la reconstrucción que intentará acreditar durante el debate y qué elementos considera centrales para demostrar tanto la responsabilidad de Sánchez como las circunstancias agravantes.
La postura de la querella
La familia de Azul también sostiene que se trató de un transfemicidio y reclama una respuesta acorde con esa calificación. Durante la preparación del juicio, familiares y compañeras de trabajo remarcaron que el crimen debe ser juzgado teniendo en cuenta la identidad de género de Azul y el contexto de violencia en el que ocurrió.
Azul trabajaba como auxiliar en el Centro de Atención a la Víctima (CAV) ubicada en calle Don Bosco, donde sus compañeras y compañeros tuvieron un papel central en los reclamos de justicia durante el último año. Una de sus compañeras realizó la denuncia de desaparición al notar que Azul no se había presentado en su trabajo y tampoco a un turno en el hospital Castro Rendón.
Su hermano Marco Millapán sostuvo públicamente que “esto fue, es y será un transfemicidio”.
La querella expone en su alegato de apertura su propia teoría sobre el crimen y acompaña la acusación respecto de la calificación del hecho y de la necesidad de analizar el asesinato de Azul en función de su identidad de género y del contexto de violencia.
La defensa admite el homicidio, pero plantea emoción violenta
La defensa de Sánchez, a cargo del abogado Ezequiel Leanza, llega al juicio con una posición diferente a la de la acusación. De acuerdo a las reiteradas audiencias que se sucedieron no plantea que Sánchez sea inocente del homicidio, sino que discute la calificación legal y sostiene que actuó bajo un estado de emoción violenta.
La estrategia defensiva busca evitar que el hecho sea considerado un homicidio triplemente agravado y llevar la discusión hacia las circunstancias en las que se produjo el ataque y el estado emocional del acusado.
En su alegato de apertura, la defensa presenta ante los jurados su reconstrucción de los hechos y explica por qué considera que la conducta de Sánchez debe recibir una calificación diferente de la que sostienen Fiscalía y querella.
Los 27 llamados y el cambio de relato de una testigo
El juicio comienza después de una etapa previa atravesada por distintas controversias sobre la prueba que las partes pretendían llevar al debate. Uno de los casos más discutidos fue el de B.N., expareja de Sánchez. La mujer había declarado inicialmente ante la Policía que había sufrido violencia física, psicológica y económica durante la relación.
En aquella primera entrevista, realizada el 13 de marzo, también había contado que el abogado defensor de Sánchez la había contactado para pedirle que declarara a favor del acusado. Según su versión, se había negado porque eso implicaba mentir.
La situación cambió después de que la defensa tomara conocimiento de aquella declaración. El 18 de mayo, los abogados accedieron al legajo y nueve días después, el 27 de mayo, realizaron una nueva entrevista videofilmada con la mujer. En esa oportunidad, B.N. modificó sustancialmente su relato y sostuvo que Sánchez nunca había ejercido violencia contra ella.
La Fiscalía puso además el foco en los registros de comunicaciones. Según explicó durante la audiencia de control de acusación, entre el 26 de mayo y el 3 de junio se registraron 27 llamados entre la defensa de Sánchez y su ex pareja. Los contactos comenzaron un día antes de la entrevista realizada por la defensa y continuaron durante los días posteriores.
La mujer finalmente decidió no declarar contra Sánchez y se amparó en el artículo 190 del Código Procesal Penal. La Fiscalía no puede obligarla a prestar testimonio, pero sostuvo que la información que había aportado inicialmente puede llegar al juicio a través de otras fuentes autónomas, entre ellas personas que, según la acusación, conocieron directamente episodios de violencia relatados por B.N. y registros policiales.
Para la Fiscalía, la secuencia —el primer relato de violencia, el acceso de la defensa a esa declaración, los contactos telefónicos con Sánchez y el posterior cambio de versión— resulta relevante para acreditar el contexto de violencia de género que atribuye al acusado.
Sin embargo, el juez decidió que sea parte de los más de 70 testigos admitidos para el debate oral.
El informe de la falsa médica que quedó fuera del juicio
Otro de las polémicas que atravesaron la preparación del debate estuvo relacionado con una prueba presentada por la defensa para sostener su hipótesis de emoción violenta.
Se trataba de un denominado “Informe Médico Legal” elaborado por una mujer que se presentó como médica psiquiatra. Durante la audiencia de control de acusación se estableció que no contaba con título habilitante para ejercer la medicina y que registraba antecedentes por ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de título y estafa, entre otros hechos.
A pedido de la Fiscalía y de la querella, el juez de Garantías Juan Guaita declaró “inexistente” el informe y rechazó a la falsa médica como testigo. La defensa cuestionó esa decisión ante el Tribunal de Impugnación y sostuvo que había sido sorprendida durante la audiencia al conocer los antecedentes de la supuesta profesional.
El Tribunal de Impugnación declaró inadmisible el planteo y también descartó la acusación de “mala fe procesal” formulada contra la Fiscalía y la querella. Entre sus fundamentos señaló que las decisiones adoptadas durante el control de acusación respecto de la admisión o exclusión de prueba son irrecurribles en esa instancia y que la defensa había tenido acceso al legajo.
Además, el Ministerio Público Fiscal dispuso la apertura de un legajo autónomo para investigar la posible comisión de delitos vinculados con la actuación de la supuesta profesional. De esta manera, uno de los elementos que la defensa había intentado utilizar para respaldar su explicación sobre el estado emocional de Sánchez quedó fuera del juicio.
Tres jornadas para elegir al jurado popular
Antes del comienzo del debate fue necesario conformar el jurado que tendrá a su cargo la decisión sobre la responsabilidad penal de Sánchez.
La selección comenzó el lunes 28 de septiembre y se extendió durante tres jornadas debido a la cantidad de recusaciones. Finalmente quedaron seleccionados 12 jurados titulares, seis mujeres y seis varones, además de cuatro suplentes.
Durante el proceso, los ciudadanos convocados fueron sometidos a preguntas destinadas a determinar si podían participar del juicio de manera imparcial y sin prejuicios que pudieran afectar su valoración de la prueba.
Las partes buscaron despejar posibles vínculos, conocimientos previos del caso, opiniones o circunstancias personales que pudieran condicionar la decisión de los jurados. El juez Luciano Hermosilla rechazó la oposición de la defensa a las personas que habían admitido su participación en la marcha del 8 de marzo porque expresaron que ese hecho no impedía que pudieran evaluar la prueba y aplicar la ley.
La prueba que comenzará a desfilar ante el jurado
Una de las principales discusiones del juicio estará vinculada con la reconstrucción de lo ocurrido y con la abundante y contundente evidencia que permitió vincular a Sánchez con el crimen.
Entre las pruebas incorporadas durante la investigación aparecen registros de cámaras de seguridad, imágenes relacionadas con una camioneta blanca, muestras de sangre y estudios de ADN.
También se analizará evidencia encontrada en la vivienda vinculada al acusado y en la camioneta en la que la trasladó. Durante los allanamientos se detectaron rastros de sangre y otros elementos que forman parte de la teoría del caso de la Fiscalía.
Otro punto central será el traslado del cuerpo de Azul después del homicidio. Según la reconstrucción de la investigación, fue envuelto en una lona y sujetado con alambres. El cuerpo fue encontrado por dos vecinos con su perro el 14 de octubre de 2025, en un canal ubicado en inmediaciones de la calle Pergamino en barrio Valentina Norte.
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