Pena en suspenso por amenazar de muerte e ingresar a la casa de su ex
En reiteradas ocasiones, un hombre violó la restricción de acercamiento hacia su ex pareja, quien lo había denunciado por violencia de género, y amenazó a la mujer. Ahora, a través de un acuerdo de partes que contó con el aval de la víctima, la Justicia lo declaró culpable por las desobediencias judiciales y las amenazas y le dictó una condena de tres años de ejecución condicional.
De acuerdo a lo informado por el área de prensa del Ministerio Público Fiscal, los hechos ocurrieron en una vivienda cercana a la localidad de Chos Malal. En el lapso de menos de tres meses, el hombre incumplió en cuatro oportunidades la prohibición de acercamiento a menos de 200 metros -que luego se modificó a 100 metros- y de ejercer actos de violencia hacia su ex pareja y grupo familiar conviviente que se le había impuesto en el Juzgado de Familia el 1 de abril de este año, en el marco de una denuncia por violencia de género.
La asistente letrada de la fiscalía Natalia Rivera detalló que la primera desobediencia sucedió el 19 de abril de este año, cuando el acusado, V.J.H., se presentó a las 3 de la madrugada en el domicilio de su expareja e intentó ingresar. "Al estar la puerta con llave y ante el pedido de la mujer, el condenado se retiró del lugar", detalló Rivera y aclaró que de esta manera incumplió las medidas impuestas por el juzgado de Familia de Chos Malal.
Luego, la madrugada del 22 de abril, volvió a intentar ingresar a la vivienda de su ex pareja y, ante el alerta de la mujer que había llamado a la policía, el agresor se retiró del lugar. Horas más tarde, fue a su lugar de trabajo, la amenazó e incluso esperó a que saliera del lugar para seguirla, aunque desistió cuando la mujer ingresó a la casa de un vecino.
No satisfecho, un mes más tarde volvió a incumplir la orden judicial. El 30 de junio logró entrar a la casa de su ex pareja, mientras la mujer recibía el llamado telefónico del equipo interdisciplinario del juzgado de familia, por lo que el hombre le exigió que les dijeran que lo dejen acercarse a sus hijos. Mientras que la última amenaza fue el 1 de julio, cuando reiteró la conducta de los hechos anteriores y volvió a ingresar sin permiso a la vivienda.
Por todo, la fiscalía y la defensa del acusado arribaron a un acuerdo de responsabilidad y pena por los delitos de desobediencia a una orden judicial (seis hechos) y amenazas (dos hechos), todo en concurso real entre sí, en calidad de autor. El acuerdo prevé la declaración de responsabilidad de V.J.H y la imposición de tres años de prisión en modalidad condicional.
Asimismo, se detalló que en el marco del acuerdo el agresor deberá fijar domicilio y ante cualquier cambio en el mismo deberá informarlo; además tiene prohibido acercarse a la víctima a menos de 50 metros, así como también ejercer actos de violencia por sí o por terceros hacia la mujer; y deberá continuar el tratamiento psicológico y presentarse en la sede de la población judicializada cada dos meses.
Durante la audiencia, el violento aceptó su responsabilidad en todos los hechos y la victima prestó su conformidad al acuerdo arribado.
Finalmente, tras escuchar a las partes, que renunciaron a los plazos de impugnación, el juez de garantías a cargo de la audiencia homologó el acuerdo presentado. Lo declaró penalmente responsable y le dictó la pena de tres años de ejecución condicional, que comenzó a cumplir la pena de manera inmediata. Había llegado a la audiencia en preventiva, medida que se le impuso en julio pasado cuando le formularon de cargos por todos los hechos.
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