Sobreseyeron a la gitana Costich por el crimen del "Gordo" Roca Jalil
Así lo decidió la fiscalía esta semana. De esta manera, solo quedó condenado por el crimen Gabriel “el Mendocino” Salcedo, a 22 años de prisión.
A casi cinco meses de su detención y luego de 10 años tras sus pasos, la Justicia decidió sobreseer a la gitana Costich señalada como la cómplice en el brutal crimen de Alfredo "El Gordo" Roca Jalil, el hotelero de Junín de los Andes. Aseguraron que la prueba no alcanza para endilgarle su participación en el homicidio que marcó a la localidad.
El asesinato de “El Gordo” Roca Jalil es uno de los hechos que más sacudió a la comunidad de Junín y que también movilizó a policías de toda la provincia. Una de las medidas que se destacó por aquel entonces, el 13 de abril de 2014, fue el envío de un grupo de investigadores desde Neuquén capital con el fin de identificar a los asesinos.
Uno de los primeros elementos que se corroboró fue que los criminales se habían alojado en el hostal de calle San Martín al 500 y que habían realizado la reserva el mismo fin de semana del crimen. Luego, se verificó que se trataban de una mujer y un hombre.
Minutos antes de las 19 del 13 de abril, realizaron la reserva y al momento del registro, que fue realizado por un hijo de la víctima, hicieron preguntas sobre las rutinas del lugar y el personal que trabajaba allí.
Cerca de las 22 se fueron del lugar y retornaron pasada la medianoche, cuando solicitaron a la víctima que fuera a su habitación, dónde la golpearon y maniataron para poder revisar la hostería. Roca Jalil murió producto de las heridas que le provocaron.
Ya con el botín de dinero y joyas en su poder, los dos asesinos se alejaron con rumbo desconocido.
La investigación por el crimen de Alfredo Roca Jalil tuvo como primer resultado la detención de uno de los involucrados, Gabriel “el Mendocino” Salcedo. Entre las pruebas reveladoras, se encontraron sus lentes en el lugar del hecho y un examen de ADN tajante. A partir del llamado inicial a Roca Jalil para la reserva de una habitación, los pesquisas obtuvieron información certera sobre el teléfono y mediante escuchas, fue identificado “el Mendocino”. Más allá de que buscó protección en aguantaderos de Buenos Aires, una relación amorosa con una mujer de Neuquén lo llevó a llamadas permanentes y la Policía se limitó a organizar un plan de captura. Una comisión viajó hasta la capital del país y, en Liniers, lo atrapó.
Un jurado popular lo declaró responsable por el homicidio –cumple una pena de 22 años de prisión- mientras que la mujer (identificada como "La Gitana") estuvo prófuga hasta principios de abril pasado, cuando fue capturada en un control fronterizo y acusada como coautora de homicidio en ocasión de robo.
Prueba insuficiente
Sin embargo, con el pedido del sobreseimiento, la participación de la mujer en esta teoría del caso quedó descartada. El requerimiento fue hecho por Manuel González, el fiscal de la causa, durante una audiencia realizada el martes.
González explicó que ya transcurrieron 10 años desde el homicidio, en el que Salcedo fue condenado teniendo a partir de las pericias de ADN en la habitación de Roca Jalil. En el caso de la imputada, la única información aportada que había era anónima, a partir de la cual se ordenó su captura. Indicó que se realizaron extracciones de material genético y el informe pericial concluyó que no se observó perfil genético de la imputada.
El fiscal añadió que fue exhibida una foto de la mujer al hijo de la víctima, quien declaró que por el tiempo transcurrido, la misma se encuentra “diferente” al momento del hecho. “Sabemos que eso no tiene valor probatorio; no hay ninguna prueba evidente contra la mujer. Todo indicaba que Roca Jalil fue asesinado a golpes y que el autor fue Salcedo, habría que ver cuál fue la participación de la acusada en ese hecho”, puntualizó.
De esta manera, aseguró que la fiscalía no puede acreditar su participación. “No hay ninguna prueba concreta, sabemos que los elementos para requerir una apertura a juicio resultan insuficientes”, finalizó el fiscal y requirió el sobreseimiento de la mujer.
Luego de escuchar a las partes, el juez de garantías Juan Pablo Balderrama ordenó el cese de la investigación, así como también de las medidas cautelares y el sobreseimiento de la mujer.
"La Gitana" cumplió inicialmente una prisión preventiva y luego domiciliaria para cautelar su riesgo de fuga, medidas que fueron anuladas con esta decisión.
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