Violento asalto en un kiosco de Centenario: un adolescente hizo de campana
El asalto ocurrió en un kiosco de calles Paraguay y Colón. Dos de los delincuentes estaban armados. Huyeron con dinero y mercadería.
Cuatro delincuentes cometieron un violento asalto en un kiosco de Centenario, redujeron a los presentes bajo amenaza de arma y robaron dinero y mercadería. Los comerciantes de la localidad están cansados de la inseguridad.
En declaraciones radiales, Diego, uno de los propietarios del kiosco ubicado en calles Paraguay y Colón de esa localidad, indicó que el hecho se dio alrededor de las 20:45 y que los delincuentes eran 4: tres mayores de edad que se encargaron de reducir a las víctimas y concretar el robo, y un adolescente "de no más de 12 o 13 años" que hacía las de campana.
"Yo tengo un kiosco y Pago Fácil que es un emprendimiento familiar junto con mi hermano y mi tío. En ese momento, estaba solo mi hermano, mi tío y yo habíamos salido. Adentro del lugar estaba la chica que atiende con su amiga y dos clientes comprando. En eso llegan los cuatro, reducen a todos, dos de ellos muestran las armas y asaltaron el lugar", relató.
El adolescente que iba con ellos, según indicó, fue el primero en manotear una gaseosa y rápidamente volver a la puerta para cumplir su rol, evidentemente discutido de antemano; se puso a tomar la bebida intentando mostrarse casual mientras vigilaba que nadie que pudiera delatarlos se acercara en medio del asalto.
Mientras tanto, los otros tres ladrones dentro del local tomaron bebidas alcohólicas y energizantes de las heladeras, parlantes bluetooth que se encontraban a la venta, la recaudación de la caja registradora, y también obligaron a los clientes a entregar sus pertenencias, entre las que se encontraban una mochila, una riñonera, celulares y billeteras.
En medio del caos, llegó el hermano de Diego -otro de los dueños- quien se percató de lo que ocurría con rapidez. Uno de los delincuentes lo abordó y lo amenazó al verlo retroceder: "Entrá o te quemo", le dijo mostrándole el arma. Sin embargo, el comerciante fingió ser un cliente arrepentido al ver la escena y se alejó caminando de inmediato, agradeciendo que el asaltante no insistió. En ese momento, llamó a la Policía.
No obstante, para esto ya los delincuentes se sentían satisfechos con el botín logrado y se alejaron corriendo del lugar, por lo que para la llegada de los efectivos, ya nada se podía hacer. "Todo duró un minuto y medio", estimó Diego.
Por otro lado, confió que los asaltantes no parecieron percatarse de las cámaras del local, ya que estuvieron siempre a cara descubierta, no intentaron taparlas ni evitarlas. También estimó que era la primera vez que ingresaban al kiosco porque no ingresaron al sector de Pago Fácil en busca de más dinero, sino que lo ignoraron, posiblemente desconociendo que se encontraba allí.
En cuanto a la inseguridad que viven los comerciantes en la localidad, Diego expresó que es algo "de todos los días", aunque en su caso particular hacía tiempo que no eran víctimas de hechos delictivos y además este fue el primero tan violento.
De todas maneras, confió que se enteran de "2 a 3" robos cada día gracias a la comunicación que facilitan los grupos de WhatsApp con comerciantes de la zona y opinó: "Ya sabíamos que en cualquier momento nos iba a pasar, pero uno tiene que trabajar".
Personal policial de la Comisaría Quinta se hizo presente tras el robo, peritó la escena y secuestró los videos de las cámaras para comenzar a trabajar en identificar a los delincuentes.
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