Por la inestabilidad del dólar y los constantes incrementos en los precios de las materias primas, algunas heladerías de Neuquén ya venden el kilo de helado por encima de los mil pesos. Si bien las heladerías trataron de absorber parte de las subas para no trasladar los precios a los clientes, que no tuvieron aumentos de sueldos acordes, muchos neuquinos optaron por comprar otros productos helados para gastar menos.
Durante los días más agobiantes de calor, se formaron colas afuera de las heladerías artesanales de la ciudad. Aunque muchos se llevan el kilo para compartir, otros optan por hacer compras más ajustadas para no afrontar el alto costo de este alimento y poder disfrutar de un producto de calidad.
Hace unos cuatro meses, en la heladería Eletto subieron el valor de un kilo de helado a 1050 pesos. Los clientes parecen haberse adaptado a los precios nuevos y aún así compran cada vez más potes para compartir. "Nuestra demanda creció incluso en este contexto de pandemia", dijo Marcelo, de este local.
Agregó que la mayoría de los compradores se lleva el helado en envases de kilo, por lo que no notan que los comensales se ajusten para evitar pagar de más. "Cuando compramos los envases térmicos, los que más reponemos son los envases de kilo", dijo e informó que un 20% de los clientes elige el delivery mientras que el resto prefiere ir al local, incluso en un contexto de pandemia y cuando ellos aplican estrictas medidas para evitar los contagios.
En Piré, un negocio con una llegada más masiva al público de Neuquén, el consumo sí se modificó a partir de la última suba, que se dio el mes pasado. "Notamos una baja de las ventas este mes y con respecto al mismo mes del año pasado", expresó Guillermo, desde esta cadena tradicional de la ciudad, y agregó "también aumentó la demanda de productos de menor costo como paletas, alfajores y bombones".
Patricia es responsable de Cuore di Panna, otra heladería artesanal de la ciudad. Según explicó, las ventas se mantienen constantes ya que los clientes conocen la calidad del producto y prefieren "darse un gusto con algo que no pueden producir en su casa". Según detalló, "hay gente que prefiere resignar salir a comer afuera, pero el helado es un gusto que se siguen dando porque no se puede reemplazar".
De este modo, en la heladería neuquina mantienen el nivel de ventas en kilos de helado que tenían en los meses previos a la pandemia de coronavirus, incluso cuando gran parte de los clientes se lleva envases de medio kilo en lugar de optar por la presentación más grande. Sin embargo, por la restricción horaria, estiman que venden un 75% del volumen pre pandemia, con otros productos que incluyen tortas y cafetería, ya que están abiertos menos horas en el día.
Según explicó, hay muchos que buscan las promociones del local, que incluyen descuentos a aquellos que llevan dos envases o más. Así, y con ayuda del freezer, pueden darse sus antojos dulces y ahorrar algunos pesos.
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