Desde el comienzo de la pandemia por el coronavirus las prácticas habituales en todos los ámbitos cambiaron, se reacomodaron. Y también para el área de salud llegaron grandes modificaciones en sus costumbres.
El presidente del Colegio Médico de Neuquén, Omar Álvaro, precisó a LM Neuquén que el mayor impacto se sintió en la atención ambulatoria, que "sufrió una baja 75% de sus prestaciones en los meses de mayor contagios", y que "no volvió a la normalidad aún tras más de un año de pandemia". Puntualizó que “si antes de la cuarentena atendíamos 1000 pacientes por semana, por ejemplo, pasamos a atender solamente a 250, cifra que si bien aumentó un poco en la actualidad, nunca volvió a lo habitual”.
“El Colegio Médico de Neuquén debió ajustarse rápidamente en distintos aspectos a los fines de adaptarse a una nueva situación y sostener el funcionamiento interno de la institución y la multiplicidad de acciones que habitualmente desarrolla”, explicó el médico.
Álvaro explicó que hubo “nuevos motivos de consulta”, especialmente relacionados con la sintomatología COVID. “Para el caso de especialidades como neumología hasta el 70% de las consultas fueron casos sospechosos de COVID”, precisó, y contó además que en el caso de los médicos clínicos este tipo de consulta alcanzó el 20% de la totalidad de las mismas.
Otro de los cambios que el presidente del Colegio Médico de Neuquén ubicó entre las nuevas costumbres de los neuquinos y neuquinas tras la pandemia es el “relego” de las consultas por patologías crónicas.
Tratamientos para la diabetes, hipertensión, problemas cardíacos y oncológicos quedaron, por estos meses, relegados tanto por pacientes como por profesionales.
“Se fueron visualizando consultas por síntomas comunes, que con el transcurso de la pandemia hubo que interpretarlos como sospechosos de COVID. Por ejemplo el dolor abdominal, la rinitis, cefalea, dolor de cuerpo. Hubo un cambio de paradigma en la interpretación de una consulta médica”, afirmó el profesional. También los centros médicos y consultorios debieron readecuar sus instalaciones a partir de los protocolos del ministerio de Salud.
Se sumaron a la nueva “normalidad” los equipos de protección sanitarios para las secretarias, mamparas que separan la atención al público, los dispenser de alcohol, y también llegaron nuevos protocolos de limpieza y desinfección.
“Debimos incorporar formas de atención con equipo de protección personal de acuerdo al grado de exposición y definirlos por especialidad. No es lo mismo el equipo de un otorrinolaringólogo, al equipo que puede necesitar un clínico”, expresó el presidente del Colegio Médico.
Álvaro destacó además que durante estos meses “hubo que aprender el tipo de seguimiento que necesitan los pacientes, luego de haber tenido COVID”.
“Debemos mantener los controles neumonológicos y cardiológicos, y aprender cuáles son los síntomas que pueden persistir durante mucho tiempo. Como por ejemplo el decaimiento, dolor de cuerpo, falta de olfato, amnesia, depresión”, indicó el médico, quien concluyó: “Y pensar que en el mediano y largo plazo iremos viendo otras manifestaciones”.
Enfermedades cardíacas y problemas de alimentación
Desde el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) advirtieron que habría un aumento de la mortalidad cardiovascular por las demoras en realizar consultas y chequeos médicos. En los últimos meses se registró una mayor atención en las guardias médicas hospitalarias de pacientes con síntomas avanzados de infarto.
Por temor al contagio con el COVID, la gente espera a que los síntomas de la enfermedad cardiovascular hayan avanzado demasiado antes de acudir por ayuda profesional. Esta conducta se ha visto desde el inicio de la pandemia, aunque con un pequeño impasse hacia fines de 2020.
“Estamos viendo infartos que hace tiempo que no veíamos. Corresponden a casos en los que la gente claramente convivió con los síntomas muchas horas antes de solicitar asistencia; incluso vemos más casos avanzados de trombosis venosas y trombosis pulmonares”, informó José A. Álvarez, médico especialista en cardioangiología intervencionista y miembro del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas(CACI).
Por otra parte, desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advirtieron que se debe prestar especial atención a los trastornos de alimentación en niños y jóvenes. Si bien no se cuenta con estadísticas precisas aún, distintas encuestas en el área educativa arrojan una prevalencia de patologías como Bulimia Nerviosa (BN) y/o Anorexia Nerviosa (AN) en casi 1 de cada 3 mujeres jóvenes de las que presentan algún grado de disconfort previo en su imagen corporal que impacta en sus conductas referidas a la alimentación.
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