El clima en Neuquén

icon
18° Temp
63% Hum
La Mañana cloacales

Presentaron un amparo por derrames cloacales en Huiliches

El trámite lo realizó la Defensoría del Pueblo ante el nivel de contaminación.

Tras agotar la vía administrativa, la Defensoría del Pueblo interpuso un amparo ambiental colectivo para que se ordene a la Municipalidad de Neuquén y el Epas a adoptar las medidas necesarias para hacer cesar en forma inmediata y definitiva los desbordes cloacales en calles Rufino Ortega, Nogoyá y Salto Grande, del Barrio Huilliches. Como medida precautoria, el organismo que dirige Ricardo Riva solicitó a las autoridades judiciales que dispongan la absorción diaria de los líquidos cloacales acumulados en la vía pública, hasta tanto se garantice el servicio de saneamiento.

Del mismo modo, requirió el desagote de los pozos ciegos de las viviendas en Salto Grande y Rufino Ortega, hasta Collón Curá, por calle Salto Grande y las de calle Nogoyá desde Collón Curá hasta Rufino Ortega según la necesidad de los vecinos. El nivel crítico de la problemática ambiental que padecen los vecinos, así como la dilación de las obras propuestas por las autoridades competentes durante los últimos 11 años, y a pesar de haber actuado por las vías administrativas e incluso facilitando el diálogo para lograr avances, la Defensoría del Pueblo no encuentra otra opción que la vía judicial para que los funcionarios ejecutivos garanticen un saneamiento eficiente en cumplimiento con la legislación vigente. El expediente judicial, que se tramita en el Juzgado Laboral N° 3, se registró con el N° 100695/2022.

El defensor del pueblo de la Ciudad de Neuquén, Ricardo Riva, presentó el pasado lunes un recurso de amparo ambiental colectivo contra la Municipalidad de Neuquén y el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), a fin de que se los condene a adoptar las medidas que correspondan tendientes a hacer cesar en forma inmediata y definitiva los desbordes de la red que se generan sobre calles Rufino Ortega, Nogoyá y Salto Grande, del Barrio Huilliches. Del mismo modo, solicitó se los intime a finalizar el empalme de la obra cloacal que involucra la Chacra 122 - ampliación red cloacal Barrio Huilliches - con la red denominada Colectora del Oeste II, de manera de garantizar la circulación de los líquidos por esa red principal. Además, requirió que se condene a ambos organismos a efectivizar la remediación ambiental en el sector, en virtud de la permanente presencia de líquidos cloacales.

Paralelamente, y hasta tanto se efectivicen las obras necesarias, la Defensoría solicitó como medida precautoria que se disponga la absorción diaria de los líquidos cloacales acumulados en las calles, estableciendo rondines de limpieza y desinfección; así como el desagote de los pozos ciegos de las viviendas ubicadas en determinadas arterias del barrio, según demanda de los vecinos afectados.

En su presentación, el organismo que dirige Ricardo Riva relató los hechos de los últimos 11 años a partir de las presentaciones de los vecinos y acompañó con antecedentes que dan cuenta de la desidia de los organismos del Estado con competencia en el tema para resolver una problemática ambiental con la que los vecinos conviven a diario. Del mismo modo, narró cada una de las actuaciones administrativas que dan cuenta de la incansable gestión ante las demandadas para obtener información precisa sobre las características de las obras necesarias, licitaciones y plazos concretos de ejecución. Si bien con esta presentación se hizo referencia a un sector puntual, cabe resaltar que todo el barrio Huilliches se encuentra en estado de crisis por las fallas de las demandadas en garantizar un servicio de saneamiento eficiente, mientras que el municipio y el Epas han consentido y naturalizado la constante presencia de desbordes cloacales.

Riva acompañó la presentación con notas periodísticas que describen la gravedad de los hechos para quienes lo padecen, así como las acciones de este organismo para salvaguardar su derecho a vivir en un ambiente sano. Asimismo, la prensa hace referencia a las obras públicas que contribuirían a enmendar la situación, según lo informado por los responsables del Epas y el Municipio, haciendo hincapié en Colectora del Oeste II. Sin embargo, a pesar de que esa red ya está operativa, los vecinos aún conviven con líquidos cloacales, olores nauseabundos, insectos y otras afectaciones al ambiente. La responsabilidad está hoy puesta en la dilación en la obra de empalme a la red principal colectora del oeste II. A fines del pasado mes de abril se consultó al municipio al respecto, quien informó que la obra está muy retrasada. Los vecinos manifestaron que estaba paralizada y así lo confirmó personal de la Defensoría previo a presentar la demanda.

Atento a que los vecinos de Barrio Huilliches no gozan de su derecho a vivir en un ambiente sano y equilibrado, y en virtud de la responsabilidad de las demandadas respecto del planeamiento urbano, la calidad de vida de sus habitantes y la eficiente prestación de servicios públicos, la Defensoría del Pueblo entiende que este conflicto es un ejemplo más de la omisión y la desaprensión por el padecimiento de la ciudadanía por parte de las autoridades.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas