El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó este jueves un decreto para aumentar en un 10% el número de militares del ejército, en plena guerra con Ucrania y en un contexto de tensión creciente con las potencias occidentales aliadas de Kiev.
El decreto publicado por el Gobierno ruso y que entrará en vigencia el próximo 1 de enero de 2023 ordena que el ejército deberá contar con 2.039.758 efectivos, informa la agencia rusa de noticias Sputnik.
En 2017, las fuerzas rusas sumaban 1,9 millones de efectivos en total. Sin contar el personal civil, la decisión del mandatario representará un aumento de 137.000 militares, es decir, más de una décima parte de la fuerza de combate que posee en la actualidad.
La medida, cuyas razones no explica el decreto, coincide con la invasión que Rusia inició en Ucrania el pasado 24 de febrero, que el miércoles cumplió 6 meses y que se concentra en el este y el sur del país vecino. De momento, el Kremlin no ordenó ninguna movilización general. Además, la decisión llegó también en un momento en el que las relaciones entre Rusia y los países occidentales atraviesan una crisis de un alcance sin precedentes desde finales de la guerra fría. Ahora esta tensión se acrecentó con el bombardeo ruso de una estación de tren de la localidad de Chapline, en el centro del triángulo que forman las ciudades de Dnipro, Zaporiyia y Donetsk, con un resultado de 25 muertes civiles, según Ucrania, y de 200 militares ucranianos, de acuerdo al Ministerio de Defensa ruso.
Bombas racimo
Un grupo de organizaciones que monitorea el uso de bombas de racimo -prohibidas por una convención internacional- denunció el jueves el uso reiterado de este tipo de armamento por parte de las fuerzas rusas y ucranianas, causando “daños predecibles y duraderos a cientos de civiles”, señaló Human Rights Watch (HRW).
Desde la invasión rusa en Ucrania iniciada el 24 de febrero, se documentaron, reportaron o denunciaron “cientos de ataques rusos con bombas de racimo”.
Estados Unidos y la Unión Europea (UE) acusaron este jueves a Rusia de más “atrocidades” en Ucrania y le advirtieron que deberá responder por un bombardeo a una estación de trenes que dejó numerosos muertos justo cuando se cumplían seis meses de guerra. Ucrania manifestó que la cifra de víctimas por el ataque del miércoles a la estación de trenes de la sureña localidad de Chaplino se elevó a 25 muertos y 31 heridos, todos ellos civiles, incluyendo dos niños fallecidos y dos lesionados. Rusia aseguró el jueves que el tren estaba lleno de militares que se dirigían desde la provincia de Dnipropetrovsk a zonas de combate en el este de Ucrania, y que el bombardeo, que fue con un misil, mató a más de 200 de ellos.
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