Washington (AFP-NA) > El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se aprestaba a abogar anoche –al cierre de esta edición– en su discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso, por un renovado impulso de la economía y la creación de empleo, mientras defenderá reformas clave, como la de las leyes migratorias.
Pero a pocas horas de ofrecer su mensaje, tradicionalmente enfocado en asuntos internos, el mandatario tuvo que desviar su atención hacia la crisis desatada por la nueva prueba nuclear de Corea del Norte, la cual calificó de "provocadora".
Obama, apenas a tres semanas de haber asumido su segundo mandato de cuatro años el 20 de enero, abogó por una respuesta internacional "rápida" y "creíble" frente al régimen de Pyongyang.
Pese a esta crisis, el discurso del mandatario seguirá estando enfocado en la creación de empleo y las dificultades económicas que amenazan la frágil recuperación estadounidense, según señaló el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
"El énfasis de siempre de estos grandes discursos se mantiene y se mantendrá igual, en la necesidad de hacer que la economía trabaje para la clase media", apuntó al referirse al discurso, que delineará las prioridades del gobierno en los próximos meses.
El llamado del mandatario a un equilibrio presupuestario tendrá más urgencia, dado que el 1 de marzo entrarían automáticamente en vigor recortes de envergadura, que podrían amenazar el aún endeble crecimiento ecomómico, a menos que republicanos y demócratas lleguen a acuerdos.
Obama tenía previsto renovar su llamado a aprobar mayores impuestos a los ricos junto a inversiones en infraestructura, educación y energías "verdes".


