Que no colapse la esperanza
Desde mañana, varias actividades económicas no esenciales retomarán su habitualidad, no así las clases presenciales ni las celebraciones de los credos. La circulación permitida se mantendrá en la franja del horario de 6 a 18, con el objetivo de evitar el movimiento innecesario de personas. La flexibilización adoptada por el gobierno provincial es para tratar de descomprimir la tensión de ciertos sectores económicos, pero al mismo tiempo comprometerlos a la efectividad de las medidas que tienen como objeto frenar la virulenta escalada de casos de coronavirus.
La segunda ola está marcando nuevos récords preocupantes de casos diarios y de muertes en un día como los que se habían registrado en octubre, en el pico de la primera ola. Lo más grave ahora es que la edad promedio de pacientes que requieren cuidados intensivos cae todos los días un poco más. La semana pasada, el registro era de 52,9 años promedio y ayer era de 51. Y todo el sistema sanitario de Neuquén está trabajando “a cama caliente”, con un recurso humano finito al que se están sumando nuevamente generalistas y hasta médicos retirados para colaborar en la lucha.
Hoy la provincia es la cuarta en el país con mayor expansión de la enfermedad, pero como contracara es el tercer distrito con mejor y mayor aplicación de las vacunas recibidas. Tanto así que arrancó la campaña de vacunación para personas de 55 a 59 años sin factores de riesgo. Hoy, uno de cada cuatro neuquinos está inmunizado al menos con una dosis, y esa es la mayor esperanza de todo el sistema sanitario.
La otra es que la ciudadanía se siga cuidando y sea responsable.


