Reflexiones de este tiempo
Neuquén > “Un tiempo feliz”, el título de su ópera prima como guionista, director e intérprete, que le sirve al neuquino Martín Pérez Coll, para referirse a su presente artístico. Radicado en Capital Federal desde 2009 donde cursa el último año de la carrera de Canto Lírico en el Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla, e integrante estable de la compañía de comedia musical Buenos Aires Players desde 2011, con la que gira por Latinoamérica, Coll decidió volver a “casa” para estrenar hoy su trabajo musical, en el que estará acompañado en escena por seis cantantes, actores y bailarines. El encuentro será a las 21 en el Centro Cultural Desafíos (Brentana 46) y las entradas se pueden adquirir en la citada sala.
Tomando como modelo la estructura de los grandes conciertos internacionales, para este espectáculo el cantante y actor de 23 años preparó un extenso repertorio de más de 20 canciones en inglés, castellano, francés e italiano, que irá entremezclando con escenas y textos para dar a la historia de un hombre que llega a la tierra para intentar cambiar el destino de la humanidad.
“¿Seremos capaces de cambiar el trágico destino de nuestro planeta y decidir un nuevo camino que nos sirva para unirnos como compañeros de un mismo tiempo y espacio?”, se pregunta el autor, que encuentra su más fuerte referencia en el libro “Un mundo feliz” de Aldous Huxley; y él mismo ensaya la respuesta.
“Cualquier cambio es imposible si no se fundamenta en el amor”, dijo el joven artista. Por eso, las canciones que integran “Un tiempo feliz”, que van desde Mercedes Sosa a Michael Jackson, pasando por Edith Piaf, Madonna o Frank Sinatra, tienen en común una cierta mirada optimista fundada en el amor.
Comunicar
Según contó Coll, este proyecto se empezó a gestar dos años atrás a partir de una sesión de fotos en la que, a través de más de 700 imágenes, registraron la mutación de un personaje. Al ver el resultado, el director se dio cuenta de que había en toda su disposición corporal algo de esa mirada que ensayaba sobre la humanidad: “Esto tiene que ver con varias cosas que quiero contar. Creo que vamos un paso atrás. Nos hemos desconectado de todo. Con esto de los teléfonos y las pantallas, salimos a la calle y no somos capaces de mirarnos a los ojos. La gente está como ida, la virtualidad se los ha llevado”, expresó sobre la reflexión que mueve su espectáculo.
En ese sentido, indicó que siempre estuvo convencido de que era “un comunicador” y fue consciente de esa “responsabilidad”; y fue el arte su forma de traducir y expresar ese mensaje.
Desde aquellas fotografías hasta hoy, Coll atravesó un largo proceso de desarrollo: “Tenía que estar muy seguro de lo que iba a mostrar. Es mi ópera prima y tomo las riendas de todo. Además es la primera vez que me presento como cantante solista, siendo la columna vertebral del espectáculo”.
Por eso decidió hacer su estreno en Neuquén, porque se trataba de un trabajo muy personal y un momento “especial”: “La verdad es que no me imaginaba en otro lugar que no fuera estar en casa con gente conocida. Al ser algo tan íntimo y una historia tan especial, quería estar con gente querida. Además quería hacerlo en Desafíos, que fue donde empecé con esto y donde di mis primeros pasos enseñando”.
Sobre sus proyectos a futuro, Coll escogió una frase de su obra para resumir su pensamiento “aquí y ahora, un tiempo feliz”. Lo que venga, aseguró, será un regalo. Por lo pronto, el 22 de abril comenzarán con las funciones de Buenos Aires Players en Teatro del Globo.
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