Regalos de último minuto: qué vinos comprar para salir del paso

Cuando se suma un pariente o bien queremos tener un regalo bajo la manga, el vino es la mejor opción a la hora de una compra de último momento.

POR JOAQUIN HIDALGO / Especial

Siempre pasa en Navidad: a último momento un pariente, una pareja amiga, un compañero de trabajo recién divorciado se suman a la mesa. Como bien reza el dicho, donde comen dos comen tres y el problema nunca será la comida en las fiestas. El asunto está bajo el arbolito: para el recién venido no habrá regalo.

El pensamiento inmediato: “Se jode por avisar tarde”. Pero al rato, cuando uno recapacita y el espíritu navideño toca la fibra buena que todos tenemos en algún lugar, empieza a remorder la conciencia y, casi de forma angustiosa, la representación del momento en que cada uno recibe su regalo y al recién venido, nada, pasa a no dejarnos pensar ni en el vitel toné.

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Para esas ocasiones, el vino es el regalo perfecto. No sólo porque con unos pocos pesos se resuelve el asunto; sino que, más importante aún, se lo puede comprar por las dudas y, en caso de que no quepan dudas sobre el invitado que no se suma, siempre se puede uno beber la botella y punto.

Así es que, para aquellos que estén en esta situación o para aquellos que con la excusa de un invitado que no llega igual se quieren regalar una botella, vaya este lisado de vinos perfectos para tener bajo el arbolito.

Para no conocedores. El problema es que son la mayoría. La solución, por suerte, es que cualquier vino les viene bien. Sin embargo, la máxima a seguir en este caso es nunca regalar que no te tomarías (aunque no hay que ponderarse como vara si uno sabe que se beberá cualquier cosa). En todo caso, el truco acá es comprar vinos de unos 300 pesos: en ese segmento hay marcas poco conocidas que dan sensación de mayor precio en materia de calidad. Buenos ejemplos, pero no los únicos: Domaine Bousquet Malbec (2017, $271), Alpataco Pinot Noir (2017, $280), Anko Malbec (2017, $300).

Para quedar bien por poca plata. Esa es una tarea difícil. Sin embargo, el vino tiene satisfacción en cada nivel de precio. El dato posta es que 2/3 del mercado se consume antes de los 100 pesos, de forma que a la hora de hacer un regalo bueno, bonito y barato, hay vinos perfectos. Algunos ejemplos ideales, son Chacabuco Cabernet Sauvignon (2018, $116), Kadabra Blend (2016, $130) y Portillo Pinot Noir (2018, $130).

Para que hablen bien de uno. Ese es un anhelo siempre difícil. Se puede hacer todo bien y así y todo tener una reputación pésima. Aunque la Argentina está llena de casos inversos, en los que se hacho todo mal y la reputación de algunos parece a prueba de balas. Con todo, en materia de vinos el truco es simple: hay marcas que dicen mucho de quien las compra y obsequia. Esas son las imprescindibles, las que darán que hablar bien luego. Buenos vinos en esa línea son Luigi Bosca Cabernet Sauvignon (2017, $460), Encuentro Malbec (2017, $520), Fabré Montmayou Reserva Cabernet Franc (2017, $300).

Para un amigo entrañable. Son pocos los que tienen esa categoría, pero en la noche de Navidad suelen aparecer. En general forman la tropa de los recién divorciados que no tienen techo o esos ángeles solitarios que no deciden sino hasta último momento dónde o con quién pasarán su noche buena. Para ellos, el vino tiene que ser un mimo, un valor que los haga sentir queridos. Así son: HD Malbec (2017, $350), Lagarde Malbec (2017, $399), Famiglia Bianchi Red Blend (2017, $360) y Las Perdices Reserva Bonarda (2017, $418).

Para un paladar conocedor. La ventaja es que son los menos. Pero también, la desventaja, es que no se puede resolver con cualquier vino. El asunto es que no hace falta gastarse un dineral para conseguir sorprenderlos, ya sea porque son vinos que no conocen o porque en el fondo reconocerán la búsqueda de un vino raro, aún cuando lo conozcan. Para ellos, es obligatoria la vinoteca. Por ejemplo, Casa Boher Merlot (2017, $420), Manos Negras Artesano Malbec (2014, $472), El Enemigo Cabernet Franc (2016, $550).

Para beberse uno. ¿Cómo? Sí, claro. Acá el truco es disfrazar la venida de alguien que sabemos que no vendrá y correr a comprarse el vino que uno desea y que no había chances de pedirle a Papá Noel porque todo el mundo sabe quién compra los regalos. Para un caso así, no hay recomendados. Sólo hay que ir y darse un gusto. Eso sí: conviene traerlo envuelto para regalo y, a la hora de las copas –o luego de las fiestas, cosa que no sea tan evidente– se lo descorcha triunfal. ¡Salú!.

--> Trucos para regalar vino

Aprovechar los descuentos de las tarjetas (de hasta el 40%) es una buena idea. Otra es comprar en los supermercados chinos (nada que sea cosecha vieja o vinos muy caros) donde el vino cuesta hasta la mitad de los valores de referencia. Ir a la vinoteca para conseguir vinos especiales, ya que los supermercados no ofrecen variedad. Si hay tiempo, comprar en la web ofrece grandes descuentos.

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