El secretario de Estado de los Estados Unidos y jefe de la diplomacia del país norteamericano Mike Pompeo criticó vehementemente la nueva ley de seguridad de China sobre Hong Kong y la catalogó como "orwelliana". Así, enfatizó que las normas decretadas son "asaltos a los derechos y libertades del pueblo" de la isla.
"El Partido Comunista Chino (PCC) prosigue la destrucción del Hong Kong libre. Bajo la represiva ley de seguridad nacional, autoridades locales, en un paso orwelliano, establecieron ahora una oficina del Gobierno central nacional, comenzaron a quitar de los anaqueles libros críticos con el PCC, prohíben consignas políticas y exigen a las escuelas que apliquen la censura", comentó el ladero de Donald Trump. En ese sentido, enfatizó que son "asaltos a los derechos y libertades del pueblo de Hong Kong". En las últimas horas, las autoridades chinas ordenaron a las escuelas quitar libros para revisarlos en virtud de la nueva ley, que criminaliza opiniones como los llamados a la independencia o a la autonomía. Varias librerías del territorio en cuestión ya anunciaron que debieron retirar títulos de activistas prodemocracia.
"Hasta ahora, Hong Kong prosperó porque se permitía la libertad de expresión y pensamiento bajo normas independientes de derecho", agregó Pompeo. Además del dirigente norteamericano, varios políticos, principalmente de naciones occidentales, manifestaron su repudio a la determinación del Régimen de Pekín, que castiga actos de subversión, secesión, terrorismo y la colusión con países extranjeros en Hong Kong.
El vicepresidente estadounidense Mike Pence sostuvo que la normativa dictada fue una "traición" y es "inaceptable para los amantes de la libertad en todo el mundo".
Por la noche del lunes, el gobierno chino publicó un extenso documento en el que detalló una nueva disposición sobre la antigua colonia británica. A partir de ahora, los poderes de la Policía de Hong Kong se ampliaron considerablemente en materia de vigilancia y podrán realizar registros sin orden judicial si estiman que existe una amenaza "inminente" para la seguridad nacional. Además, el jefe de la fuerza de seguridad tiene la función de controlar y suprimir en internet cualquier información si existen "motivos razonables" de pensar que viola la ley sobre la seguridad nacional. Si las empresas del sector virtual se niegan a retirar una publicación, podrían ser objeto de multas y de condenas que pueden llegar hasta a un año de cárcel.
Por la madrugada de este martes, la Universidad Johns Hopkins compartió un nuevo recuento sobre los casos de COVID-19 en Estados Unidos e informó que se produjeron 367 nuevas muertes y se detectaron 54.999 contagios. Así, en total, ya hay 130.248 víctimas fatales y 2.931.142 infectados.
Te puede interesar...











