Rocío Butín era vecina de El Chocón y estaba por recibirse de licenciada en Comunicación cuando se encontró con que los estudiantes del secundario en su pueblo sabían poco y nada sobre el Choconazo, la huelga que sacudió al país fines de 1969 y, medio siglo después, había quedado reducida a algunas fotografías y un par de trabajos históricos. Empezó a investigar el tema como parte de su tesis y terminó por publicar un libro, que se enfoca en la memoria colectiva y lo que representó la gesta obrera en la identidad neuquina.
Para Rocío, no fue sólo un libro sobre el pasado de El Chocón, sino también un camino de sanación y un homenaje a su propia historia. Aquellas primeras indagaciones sobre la huelga la encontraron rodeada de una familia que perdió en un violento siniestro vial. La desidia al volante le arrebató en 2010 a su papá, a su compañero Claudio y a sus dos hijos. Diez años después, cumplió el sueño de rescatar al Choconazo del olvido y, a la vez, completar un ciclo de fortalecimiento y resiliencia.
El libro se llama “El Choconazo” y ya llegó a varias librerías de la ciudad. “Es como un homenaje a todos los que no están y lucharon en la huelga, pero también es un homenaje a mi propia familia, a mi gente y está atravesado por un montón de emociones”, explicó la autora.
Dijo que se siente feliz de que esta investigación “vuele” hacia nuevos lectores porque “hay secretos a voces de lo que pasó en el Choconazo, con gente que incluso desapareció probablemente y no figuraba en los registros en esa época e historias que quedaron truncas, dinamitadas o tapadas por el lago y son historias que reclamaban que alguien les ponga voz”.
Contó que el trabajo nació a fines de los ´90, “cuando mi hermana estaba en el secundario y tenían que hacer el acto del Primero de Mayo con sus compañeros, íbamos a ayudarlos con un corto audiovisual para mostrar la implicancia de esa fecha a nivel local y me impactó que los chicos de cuarto año no supieran sobre el Choconazo”.
Recordó que, en su casa, tenían un ejemplar del libro del historiador Juan Quintar, “que no estaba ni en la escuela ni en la biblioteca y, en las librerías, no había mucho más tampoco, salvo el relato ficcional de Benigno Calfuán o Sofía Pelliza”.
Eso la llevó, unos años después, a elegir este tema para su tesis de licenciatura y lo enfocó desde la memoria y la identidad, bajo la dirección del historiador Enrique Masés.
“Con Claudio, hicimos encuestas en el secundario nocturno de El Chocón, con adultos que tenían un poco de conocimiento del tema porque algunos eran hijos de quienes construyeron la presa, y en el diurno, donde directamente no sabían nada”, relató.
Indicó que, a medida que investigaba, “una y otra vez encontraba cierta intencionalidad de no hablar del Choconazo, de no identificarse con la huelga y hasta de deslegitimar lo que fue”.
Su tesis logró un 10 y ese día, frente al tribunal, Masés le aconsejó que plasmara la investigación en un libro, para las nuevas generaciones que conocen más lo que pasó en otros puntos del país que la historia local.
En 2012, desde el municipio de El Chocón se comprometieron a publicar su trabajo y hasta obtuvo el respaldo unánime del Concejo, pero pasaron los años y no hubo avances.
“Pasó el tiempo y volví a insistir mucho cuando se acercaba el aniversario de los 50 años del Choconazo, en 2019, para aprovechar esa fecha, pero tampoco pasó nada”, comentó Rocío.
Agregó que no estaba segura de seguir esperando “y el año pasado, cuando se cumplieron 10 años del siniestro vial, el 15 de octubre, en la fecha del fallecimiento de Claudio, soñé con él que me dijo: hacelo vos”.
Señaló que ese episodio la animó para dar el salto e invertir en su propio libro “porque el 80 por ciento de la investigación la hice con ellos, con mi primer hijo Ian chiquito cuando iba a las entrevistas y Claudio, que me apuntaló y me apoyó muchísimo”.
A la mañana siguiente, habló con Santiago, su marido, con quien comparte hoy una familia y siempre la respaldó en su lucha. “Como se acercaba el Día de la Madre, me preguntó qué me iban a regalar y le dije que quería el libro”, detalló.
Desde entonces, Rocío juntó peso a peso para pagarle a la editorial, mientras anotaba en un papel cuánto faltaba para llegar al monto final. Su familia, sus hermanos y hasta sus compañeras de trabajo la ayudaron. Como foto de portada, eligió un cuadro que ella misma pintó, que alude a la fuerza de la vida, de la tierra y del trabajo.
Días atrás, salió la primera edición del libro, fruto de un proceso histórico de hace medio siglo que tuvo quien lo escriba y un proceso personal de transformación.
La autora subrayó que no se trata sólo de palabras en un papel “sino que, en la medida en que se permite la impunidad, los lugares teñidos de tragedia, dolor e injusticia no pueden crecer y hay que reparar, poner luz sobre lo que está olvidado”.
Observó que, al indagar en la memoria colectiva del pueblo en el que creció, encontró que “la gesta que generó el Choconazo incomoda y no podés traerla al presente y quedar igual porque los planteos de hace 50 años hoy, con otros actores, siguen presentes; es una realidad que sigue existiendo”.
Dónde encontrar el libro
El título completo del libro es “El Choconazo. La memoria activa como elemento fundamental para la construcción de la identidad local”, publicado por editorial Dunken. Incluye una recopilación de testimonios e historias sobre la huelga masiva de 1969, con un enfoque desde su relevancia en las décadas siguientes y la huella que dejó para quienes viven hoy junto a la presa sobre el río Limay.
Los ejemplares están disponibles en varias librerías del centro de Neuquén capital y en el sitio web Dunken.org. Además, Rocío prepara una presentación de su obra de manera presencial, en la medida que la pandemia lo permita, en la IPET 1 de nuestra ciudad.
También hay un proyecto para que la autora se convierta en profeta en su tierra y el libro tenga una presentación formal en El Chocón, con la idea de que, esta vez, los chicos del secundario que quieran saber un poco de la historia que guarda el lugar en el que viven puedan encontrar un relato sobre la memoria de la gesta obrera en los estantes de la biblioteca.
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