La agencia espacial rusa anunció que dejará de colaborar con los socios mundiales para realizar investigaciones científicas a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), en respuesta a las sanciones impuestas al país por la invasión de Ucrania. En un tuit, Roscosmos reveló que "no cooperará con Alemania en experimentos conjuntos en el segmento ruso de la ISS", afirmando que ahora pretende "realizarlos de forma independiente".
Actualmente, la tripulación de la ISS está conformada por personal ruso, estadounidense y alemán, pero el conflicto bélico generó una amplia ola de rechazos y cambios en las políticas de las grandes empresas y países e incluso afectó ahora a la investigación espacial. En un principio, la NASA esperaba mantener su colaboración con Roscosmos y se mostraba optimista de que las operaciones a bordo de la estación espacial pudieran desarrollarse con normalidad.
Sin embargo, la escalada de las hostilidades también hizo mella en el espacio y ahora en adelante todo el proyecto y las futuras investigaciones están puestos en duda.
Según el acuerdo actual, la ISS está autorizada a seguir funcionando hasta 2024, aunque la NASA anunció recientemente su intención de prolongar el proyecto hasta 2030. Sin embargo, cualquier continuación necesitaría el apoyo de todas las partes, y la salida de Rusia de la colaboración podría marcar el destino final del consorcio.
"Roscosmos tiene permiso del gobierno para operar la ISS sólo hasta 2024. Y la cuestión de la prórroga del acuerdo en las condiciones actuales nos causa escepticismo", informó la agencia espacial rusa a través de un comunicado de prensa al servicio de noticias estatal ruso TASS. "El programa espacial ruso se ajustará en el contexto de las sanciones, la prioridad será la creación de satélites en interés de la defensa", añadió en su último tuit.
Estas declaraciones se produjeron a raíz de las sanciones impuestas por Estados Unidos y otras naciones, que, según el presidente Biden, pueden hacer mella en la capacidad militar de Rusia, así como en su programa espacial. En respuesta, el director de Roscosmos, Dmitry Rogozin, tuiteó que, sin Rusia, no sería posible una desorbitación controlada de la ISS, y que la estación espacial podría estrellarse sobre Estados Unidos.
La afirmación de Rogozin se refiere al hecho de que se espera que las naves espaciales rusas Progress guíen a la estación espacial de vuelta a la Tierra de forma segura una vez que finalice su vida útil.
En represalia a las medidas que tomó Estados Unidos, Roscosmos afirmó que dejará de suministrar los motores RD-181 que impulsan el cohete Antares, utilizado por la NASA para transportar carga y suministros a la ISS. Explicando esta decisión, Rogozin dijo a la televisión estatal rusa que "en una situación como ésta, no podemos suministrar a Estados Unidos nuestros mejores motores de cohetes del mundo". "Que vuelen con otra cosa, con sus palos de escoba, no sé qué".
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