Ruta colapsada, foodtrucks, miles de visitantes y mucho rock
La Renga desbordó con su música el Alto Valle. Y sus fieles fanáticos, debordaron las rutas y los ingresos a la ciudad. Son dos escenas que se repiten en todo el país, cada vez que la banda brinda uno de sus banquetes, pero inéditas en el Alto Valle rionegrino.
Desde temprano, cuando se cerraron los accesos a Fernández Oro por la avenida 1 de Mayo, los fanáticos de La Renga se movieron como si fuese una gran peatonal entre fuegos de asados propios y puestos de buscavidas con choripanes y bebidas. Dentro del predio se ubicaron los foodtrucks que llegan a cada evento masivo. "Esto es inédito para la ciudad, muy buenas ventas", contaron mientras sonaban las bandas teloneras.
El Municipio de Fernández Oro, que habilitó el recital cuando fue vedado sorpresivamente en Neuquén, adoptó el evento como una posibilidad para promocionar diversos emprendimientos locales y sumó una transmisión por redes sociales en la previa del evento.
El predio de La Masía se fue llenando de a poco, bajo un cielo gris con amenaza de lluvia constante, que a pocos les preocupó. A media tarde, cuando los valletanos emprendieron camino a Fernández Oro, la Ruta 65 colapsó totalmente Algo que suele suceder, por ejemplo, en la Fiesta de la Manzana.
Con el mismo nivel de convocatoria que los shows de la celebración roquense, pero el aditivo de los fanáticos llegados especialmente para el show, uno de los eventos pagos más convocantes que se recuerden en la región, el ingreso se hizo lento para muchos asistentes. Los organizadores anunciaron que se habían agotado todas las localidades.
Al caer la noche, La Renga salió a escena para presentar Alejado de la Red, su último disco, y muchos de los temas que se convirtieron en himnos del rock argentino para miles de fanáticos. Esos que cruzaron el país para llegar a Fernández Oro y, juntos, banda y fans, coparon de rock el Valle.
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