SAN ANTONIO OESTE
Las condiciones meteorológicas cambiaron rotundamente este fin de semana comparado con los dos anteriores, que invitaron en masa a concurrir a la playa de Las Grutas. En esta ocasión la desazón alcanzó a varios que eligieron febrero para tomar las vacaciones y disfrutar del sol y la arena en la costa rionegrina.
Ayer la temperatura no superó los 18 grados, pero además durante buena parte de la jornada sopló un persistente viento del sur y también cayó un copioso chaparrón.
Las malas condiciones frustraron todos los anhelos de bajar a la playa, aunque el oleaje encrespado por la sudestada regaló un espectáculo natural a quienes desafiaron las inclemencias y se acercaron a la costa cuando poco después del mediodía se produjo la pleamar.
El fenómeno cubrió la orilla de una espuma blanca y espesa, que por momentos voló hacia las escalinatas donde contemplaba el público, producto de las ráfagas que alcanzaron los 50 kilómetros por hora. Muchos turistas, entonces, debieron buscar otras propuestas para pasar el día y no ver frustrado el plan vacacional.
Los paseos por la zona comercial, como la peatonal y sus adyacencias, fueron unas de las alternativas más elegidas, al punto que una gran cantidad de turistas -que cambiaron la malla por ropa abrigada- transitó mirando vidrieras y recorriendo locales, para regocijo de los comerciantes ante la posibilidad de aumentar las ventas.
Los tres shoppings, que este verano funcionan en la villa balnearia, también fueron puntos de atracción, y del mismo modo se destacaron por la gran concurrencia de potenciales clientes. Como suele suceder cuando el frío se instala en Las Grutas, muchos prefirieron buscar otras opciones en las localidades aledañas, como San Antonio Oeste, donde hay un abanico de atractivos.
Por ejemplo, el museo municipal, que en temporada extendió la atención a los sábados (10:30-12:30 y de 13:30-15:30), y la casa donde habitó el ingeniero Guido Jacobacci, ahora museo antropológico e histórico. También el Muelle de Pescadores.
Por el clima
Tuvieron que mudar festejos
La lluvia y el viento obligaron a cambiar de escenarios dos acontecimientos festivos que se planearon anoche al aire libre en San Antonio. Uno de ellos fue la Fiesta de los Pescadores Artesanales, que en lugar de realizarse en inmediaciones del muelle se hizo en el gimnasio cubierto del club Talleres. El otro fue el festival de rock a beneficio de un comedor comunitario proyectado en el anfiteatro municipal. Lo debieron trasladar a un salón de usos múltiples de un barrio del acceso a la localidad.
¿El tiempo? La temperatura irá en ascenso desde mañana.
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