Se cansaron y quisieron linchar a los violentos
Ayer, pasadas las 17, la tensión se ceñía en la cara de los vecinos del barrio Villa Obrera, de Centenario. Encapuchadas, con piedras y mazas, unas 50 personas quisieron tirar abajo la casa de la banda -quemada durante la madrugada del domingo- para evitar que vuelvan.
"Mi papá les dio de comer a los Carrasquitos cuando no tenían nada. No tienen derecho a seguir viviendo". Pamela Soto. Hija del hombre apuñalado
Mientras algunos vecinos coincidieron en que los delincuentes se hacen pasar por los Bin Laden, otros ratificaron que se trata de los Soazo, echados de la toma La Familia en noviembre de 2015.
Por su parte, el jefe de la Comisaría 5ª, el comisario Jorge Riffo, se negó a hacer declaraciones, aunque desmintió que en los disturbios esté involucrada la famosa banda narco delictiva.
Luego de algunos enfrentamientos con los Carrasquitos -involucrados en el ataque a Soto-, los vecinos se marcharon con bronca y promesas de seguridad.
Previamente, el comisario amenazó a la hija mayor de la víctima con que ella sería "la responsable civil y penal de lo que sucediera en el lugar".
Una vez que los vecinos desistieron del linchamiento ante el llanto y las súplicas de Pamela, se juntaron en su patio para acordar futuras medidas. Desde la Policía se comprometieron a dejar un móvil de la UESPO las 24 horas.
"No son los Bin Laden de Neuquén"
El subsecretario de Seguridad, Gustavo Pereyra, explicó que "personas del barrio reaccionaron contra una casa en la que viven personas que se dedican a delinquir. Los confundieron con los Bin Laden e incendiaron la vivienda".
"A la banda se la conoce como Los Carrasquitos, y al lado se instaló una familia que llegó desde Añelo y que ya tenía conflicto con la Justicia", aseguró.
Te puede interesar...








